El embarazo suele ser sinónimo de alegría. Pero no está exento de consecuencias para el cuerpo de la mujer. La celulitis, el sobrepeso, las estrías y los problemas de piel son algunos de los inconvenientes a los que debe enfrentarse la embarazada. ¡Y persisten después del parto! El vientre es, de hecho, la zona más vulnerable; a menudo presenta una celulitis residual tras el embarazo. A continuación, algunos consejos y trucos para limitar la aparición de celulitis abdominal durante el embarazo y también después.
¿Por qué el embarazo favorece la aparición de celulitis?
El embarazo es un momento propicio para la aparición de celulitis en la mujer. Es un fenómeno muy habitual, debido en parte a los intensos cambios hormonales. La celulitis es una afección cutánea benigna, causada por la combinación de varios factores. Durante el embarazo, los cambios hormonales, junto con la menor movilidad, pueden favorecer su aparición.
Durante el embarazo, las hormonas femeninas están en su punto álgido. Entre ellas:
- Los estrógenos, que favorecen, entre otras cosas, el aumento del volumen sanguíneo hacia el vientre para nutrir y oxigenar al feto. Sin embargo, el inconveniente del aumento de estrógenos es, sin duda, la retención de líquidos, ya que el retorno venoso funciona peor de lo habitual. Una tendencia que se acentúa por la menor movilidad de la embarazada.
- La prolactina, la hormona que prepara las glándulas mamarias para la lactancia.
Estos cambios hormonales, junto con la menor movilidad, pueden favorecer la aparición de celulitis en la embarazada. Y, lamentablemente, no desaparece tras el parto… Esta celulitis tiende a desarrollarse en las zonas del cuerpo naturalmente ricas en adipocitos, como los glúteos, las caderas, los muslos y también el vientre. En esta zona concreta, apenas se aprecia durante el embarazo, ya que la piel del abdomen está permanentemente tensa. Pero en el postparto, muchas mujeres descubren un vientre flácido, hinchado, con estrías y pequeños hoyuelos antiestéticos.
¿Qué hacer durante el embarazo para evitar la celulitis en el vientre?
El margen de actuación durante el embarazo es limitado: no puedes practicar el masaje de pellizco-rodamiento ni aplicar muchos cosméticos en el vientre. Aun así, puedes adoptar algunas medidas preventivas contra la celulitis.
1- Una alimentación sana y variada

- Cuida tu alimentación y apuesta por una dieta equilibrada. No, no comes «por dos»; es una idea totalmente errónea. Lo importante es consumir una alimentación variada, sencilla, cocinada en casa, suficiente pero sin excesos. Para tus necesidades concretas, consulta a tu médico o a tu matrona.
- Evita especialmente el exceso de grasas saturadas, tanto vegetales como animales. No tienen cabida en exceso en el plato de una futura mamá y, de todos modos, conviene limitarlas en cualquier alimentación equilibrada.
- Apuesta por frutas y verduras, omega-3, hidratos de carbono complejos y lácteos desnatados.
- Presta atención a los azúcares rápidos, que conviene tomar con moderación, sobre todo durante el embarazo. Si tienes dudas, coméntalo con tu médico.
- Modera el consumo de sal y, si tienes dudas, coméntalo con tu médico o tu matrona.
- Bebe agua, todo lo que puedas. La embarazada necesita una buena hidratación. Si quieres saber más sobre la celulitis acuosa, consulta nuestro artículo dedicado.
2- Actividad física, incluso durante el embarazo

Para combatir la celulitis en el vientre (y en otras zonas) durante el embarazo, se recomienda mantener la actividad física. ¡Siempre y cuando cuentes con el visto bueno de tu médico o matrona, por supuesto! Si ya practicabas deporte antes del embarazo, es muy probable que puedas continuar con tus actividades en la medida de lo posible. Si eres más bien sedentaria, se aconseja aumentar progresivamente el ejercicio físico hasta alcanzar unas 5 horas semanales de actividad de intensidad moderada. Puedes combinar ejercicios aeróbicos como la caminata rápida, la bicicleta estática, la natación o la bicicleta elíptica, con ejercicios de tonificación muscular (con una banda elástica de fitness como la nuestra, por ejemplo). Lo importante: elegir deportes sin riesgo de caídas o traumatismos en el abdomen, y respetar los propios límites físicos.
3- ¿Y las cremas anticelulíticas durante el embarazo?
Muchas futuras mamás buscan una crema anticelulítica apta para el embarazo. Como ya hemos visto, el margen de actuación es limitado: durante esta etapa, es preferible no multiplicar los cosméticos en el vientre. Antes de usar cualquier producto, pide opinión a tu médico o a tu matrona.
Mientras tanto, apuesta por una alimentación variada, por el agua y por una actividad física adaptada. Los cuidados y los masajes específicos tendrán su momento después del parto, cuando tu médico te dé el visto bueno. De eso trata la rutina anticelulítica que te proponemos más abajo.
¿Qué hacer después del parto para atenuar la celulitis en el vientre?
El bebé ya está aquí, y la realidad es dura: tienes celulitis en el vientre. No es algo definitivo. Pero antes de emprender una batalla total contra los hoyuelos, un consejo: deja de presionarte. La celulitis es un fenómeno completamente normal, y el 90% de las mujeres la tiene, con o sin embarazo. Por eso, antes de adoptar medidas drásticas que podrían debilitar tu cuerpo, avanza paso a paso, de forma progresiva, a lo largo de los meses.
1- Mantener los esfuerzos en la alimentación

Primer consejo: si durante el embarazo adoptaste unos hábitos alimentarios ejemplares (variedad, equilibrio), continúa con ese esfuerzo. Ponerse a dieta en el postparto está totalmente desaconsejado: la nueva madre necesita energía, y solo puede obtenerla de la alimentación.
- Sigue comiendo de forma equilibrada: frutas y verduras, proteínas magras, lácteos, hidratos de carbono complejos y grasas de calidad.
- Prepara tú misma tus comidas apostando por platos sencillos y equilibrados. Sin duda estás agotada, pero evita los platos precocinados, los ultraprocesados y el recurso fácil de la comida a domicilio.
- Sigue evitando las grasas saturadas, el azúcar, la sal y el picoteo.
- Opta por comer a horas fijas, ya que tu cuerpo necesita el ritmo más estable posible. Y sobre todo, ¡no pases hambre! No solo no aporta nada a tu piel ni a tu silueta, sino que además te agotará aún más de lo que ya estás.
- Mantén una hidratación abundante a base de agua, especialmente si estás dando el pecho (en ese caso, entre 2 y 3 litros diarios, tanto a través de la bebida como de la alimentación).
2- Retomar progresivamente la actividad física

Para tonificar el vientre, es fundamental moverse. Sin embargo, la vuelta al ejercicio tras el embarazo debe hacerse con mucha precaución. Es cierto que el deporte tiene su lugar en una rutina contra la piel de naranja. Pero una mujer que ha vivido un embarazo y un parto necesita tiempo para recuperar todas sus capacidades físicas: resistencia, fuerza, tono… Consulta a tu médico o a tu matrona antes de retomarlo y, sobre todo:
- Empieza por seguir correctamente tu rehabilitación del suelo pélvico y abdominal. Puede comenzar entre 6 y 8 semanas después del parto, tras una visita completa al ginecólogo y según sus indicaciones.
- Después, puedes retomar el deporte, pero con suavidad y con el visto bueno de tu médico. Se recomiendan unas pocas horas semanales de actividad suave, como los estiramientos (stretching, yoga, Pilates, gimnasia hipopresiva), los deportes acuáticos (natación, aquagym), la caminata (mejor si es deportiva o nórdica) o la bicicleta. Estas actividades físicas trabajan todos los músculos y permiten tonificar la faja abdominal. Un buen complemento para tu rutina contra la celulitis del vientre.
3- Adoptar una rutina anticelulítica
Después de algunas semanas, una vez que hayas encontrado tu ritmo como nueva mamá, es el momento de reservar tiempo para ti. Y ese tiempo puede dedicarse a los cuidados corporales y a cuidar tu vientre postparto. ¿Y qué mejor para lograrlo que nuestro Pack Maxi Anticelulitis?
Contiene exactamente todo lo que necesitas:
- Nuestro Exfoliante Anticelulítico, que prepara la piel suavemente para los demás cuidados. Además, nuestro exfoliante está enriquecido con cafeína.
- Nuestros aceites de masaje, que permiten realizar masajes en el vientre. Puedes llevar a cabo tu rutina de masaje tanto en la ducha, con nuestro Aceite de Ducha Anticelulítico, con té verde y piña, como después de la ducha, con nuestro Aceite de Masaje con pomelo y hiedra.
- Puedes realizar tus masajes anticelulíticos con las manos, por supuesto. Pero también puedes optar por el masaje de pellizco-rodamiento con nuestra Ventosa Anticelulítica, seguido de maniobras de alisado con nuestro Masajeador Anticelulítico. Dos accesorios prácticos para cuidar la piel del vientre.
- Por último, ¿qué sería de una rutina anticelulítica sin una buena crema multiusos? Nuestra Crema Anticelulítica Cryo, que apuesta por un dúo de café y café verde y por el mentol, puede aplicarse perfectamente en el vientre, a diario, con movimientos circulares.
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