Se acerca la temporada de invierno y con ella, nuestras ganas de quedarnos en casa. Manta, platos reconfortantes, cero ejercicio… y el regreso inevitable de los michelines. ¡Ah no, nada de celulitis! Si quieres evitar la piel de naranja, quizás sea el momento de apostar por el masaje anticelulítico. Principios, eficacia y alternativa con ventosa: ¡te lo explicamos todo!
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¿Qué es el masaje anticelulítico?
La celulitis, o lipodistrofia superficial, es una afección benigna debida a una acumulación excesiva de grasa, agua y toxinas en las capas inferiores de la epidermis. La capa inferior de la piel, la hipodermis, está compuesta por células adiposas llamadas adipocitos, encargadas de almacenar la grasa que el cuerpo necesita para funcionar correctamente. Cuando los aportes energéticos (a través de la alimentación) son demasiado elevados en comparación con el gasto (actividad física, sueño, actividad cerebral), los adipocitos se encuentran en situación de «exceso». Se hinchan, se deforman e incluso se multiplican. De ello se derivan distintas consecuencias:
- Los vasos sanguíneos y linfáticos se comprimen, y el drenaje del agua y las toxinas se vuelve más difícil.
- El tejido conjuntivo se engrosa y se deforma.
Aparece la celulitis. Confiere a la piel un aspecto irregular e inestético, conocido como piel de naranja.
El objetivo principal del masaje anticelulítico es vaciar los adipocitos de su exceso de grasa y reactivar la microcirculación, para reducir el aspecto de piel de naranja. Además, si se practica con regularidad, previene el nuevo almacenamiento de grasa subcutánea. Se presenta en dos formas: el masaje anticelulítico manual y la versión mecánica, con ayuda de aparatos de masaje.
1- Masaje anticelulítico manual

El masaje anticelulítico manual combina diferentes técnicas de masaje:
- El deslizamiento: esta técnica se emplea habitualmente al inicio o al final de una sesión de masaje. Se realiza con los dedos, las palmas y el canto de las manos. La intensidad de la presión va aumentando progresivamente: se comienza con un toque suave y se incrementa poco a poco. Se efectúa siguiendo los canales linfáticos, en dirección a los ganglios linfáticos. Favorece el buen drenaje del agua, las toxinas y la linfa. Se asemeja al masaje por effleurage, aunque es algo más intenso.
- El amasamiento: se trata de un masaje en profundidad, realizado con las palmas y los talones de las manos, para movilizar los músculos y los tejidos profundos. Consiste en tomar un amplio pliegue de piel y amasarlo con firmeza, como si se trabajara masa de pan. Levantar, presionar y amasar la piel permite desprender y movilizar los tejidos adiposos y drenar en profundidad.
- El palper-rouler: ¡una técnica muy conocida y consagrada como el arma anticelulítica por excelencia! El palper-rouler es un masaje enérgico que consiste en amasar la piel para descongestinonarla, despegarla y hacerla deslizar entre los dedos, con el fin de movilizar las grasas y activar el drenaje.
Para realizar un buen masaje anticelulítico manual, es importante aplicar previamente un aceite de masaje. Facilitará el deslizamiento de las manos sobre la piel y hará las manipulaciones más sencillas. Nuestro aceite de masaje es una base ideal: textura fluida, activos anticelulíticos y composición 99% natural.
También es importante realizar los movimientos de masaje de abajo hacia arriba (en dirección al corazón), para favorecer el retorno venoso. Por último, un buen masaje anticelulítico manual requiere tiempo: cuenta con un mínimo de 15 minutos para empezar a notar resultados.
El masaje anticelulítico manual puede realizarse uno mismo (en ese caso se habla de automasaje) o puede ser administrado por un profesional, como un fisioterapeuta o un masajista en un centro de belleza y bienestar.
2- Masaje anticelulítico mecánico

El masaje anticelulítico también puede realizarse con la ayuda de un aparato. La máquina sustituye entonces a las manos del masajista y reproduce los gestos y los efectos de un masaje manual. Existen numerosos aparatos anticelulíticos: algunos solo están disponibles en centros especializados, mientras que otros, más compactos, pueden utilizarse en casa.
Punto en común de todas estas máquinas de masaje: reproducen el famoso palper-rouler. Además, suelen estar equipadas con una cámara de aspiración y cabezales o rodillos de masaje. Algunos aparatos anticelulíticos más avanzados combinan el masaje con:
- Una ionización, para preparar la piel a recibir tratamientos cosméticos anticelulíticos
- Una estimulación por ultrasonidos, para acelerar la reducción de la grasa
- Una estimulación por led, para potenciar la producción de fibras de colágeno
- Unos electrodos, para estimular los tejidos musculares y favorecer la microcirculación
- La difusión de calor, para activar la movilización de las grasas
Es el caso, por ejemplo, de nuestra Ventosa Anticelulítica Eléctrica, que combina masaje anticelulítico mecánico (función LIPO con aspiración y rodamiento) y electroestimulación (función EMS gracias a los electrodos).
La principal ventaja del masaje anticelulítico mecánico es su regularidad: el movimiento es constante y la intensidad, uniforme. El masaje manual exige cierta resistencia y hasta el mejor masajista se cansa a medida que avanza la sesión.
¿Por qué el masaje anticelulítico es eficaz?
El masaje anticelulítico es eficaz porque actúa sobre los diferentes factores de la celulitis:
- Drenaje: la fase de deslizamiento favorece la circulación de la linfa. La linfa tiene como función eliminar toxinas y el exceso de agua hacia los órganos de eliminación. Por eso, el masaje anticelulítico está especialmente recomendado en caso de retención de líquidos e insuficiencia linfática.
- Reactivación de la microcirculación: la estimulación del masaje anticelulítico reactiva la circulación sanguínea y, con ello, mejora la nutrición e hidratación de la piel. Además, un buen masaje contribuye a reducir la insuficiencia venosa responsable de las piernas pesadas.
- Vaciado de los adipocitos: el masaje anticelulítico favorece la movilización de los adipocitos (lipólisis) y la eliminación de las grasas en exceso.
- Estimulación del tejido conjuntivo: un masaje anticelulítico bien ejecutado permite tonificar los tejidos profundos. La celulitis debilita la red elástica subcutánea, pero una estimulación profunda tonifica el tejido conjuntivo y reactiva la producción de colágeno.
Así, el masaje anticelulítico es considerado hoy en día por numerosos dermatólogos como la mejor técnica contra la piel de naranja. Siempre que, por supuesto:
- Se practique con regularidad. Al dejarlo, la celulitis reaparece inevitablemente.
- Se acompañe de hábitos saludables, es decir, una alimentación sana y equilibrada y la práctica regular de actividad física.
¿Y la ventosa anticelulítica?
El masaje anticelulítico con ventosa (como nuestra Ventosa Cellublue!) es eficaz contra la celulitis porque reproduce fielmente los movimientos del palper-rouler, el método anticelulítico por excelencia. En efecto, la ventosa permite:
- La aspiración de un pliegue de piel, que equivale al despegue de la piel realizado por la mano del masajista.
- El rodamiento, como si el masajista hiciera rodar el pliegue de piel entre sus dedos.
El gesto clásico del palper-rouler queda así perfectamente reproducido.
Fácil de usar e intuitiva, la ventosa facilita el automasaje. Masajearse cada día se vuelve menos tedioso y menos restrictivo. ¡Y la regularidad marca la diferencia en materia de masaje anticelulítico! Además, el masaje con ventosa es rápido: solo requiere 3 minutos por zona. Es decir, está al alcance de todas las mujeres, ¡incluso de las que tienen menos tiempo!
En general, las usuarias de la ventosa anticelulítica coinciden en su eficacia: los antes/después hablan por sí solos. Hay que reconocer que la ventosa anticelulítica sigue siendo hoy el método de masaje anticelulítico más accesible, eficaz y económico.
¿Qué tratamientos combinar con el masaje anticelulítico?
El masaje es una cosa, pero su eficacia se optimiza necesariamente si se combina con tratamientos anticelulíticos. Pensamos en dos tipos de cuidados en particular:
- los aceites vegetales naturales, que no solo facilitan la realización del masaje, sino que también benefician a la piel gracias a sus múltiples propiedades. En caso de celulitis, se puede optar por el aceite de ricino, reconocido por su acción antiinflamatoria y venotónica, el aceite de cáñamo , reafirmante e ideal para un uso reductor o anticelulítico, o el aceite de caléndula, muy eficaz contra la retención de líquidos propia de la celulitis acuosa.
- la exfoliación, que complementa a la perfección la rutina de masaje. El uso regular de un exfoliante (2-3 veces por semana) permite eliminar las células muertas y optimizar los efectos de los tratamientos en crema. Piensa en nuestro Exfoliante Anticelulítico con cafeína, muy eficaz para combatir los nódulos grasos.
- el uso de tratamientos en crema: su acción reductora progresiva amplifica con éxito los efectos de los masajes. Pensamos, por supuesto, en nuestra Crema Anticelulítica Cryo, que potencia la lipólisis. Su pequeño secreto: una combinación de café-café verde lipolítico y mentol, para un efecto frío que favorece la termogénesis.
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