La celulitis, ¡la gran enemiga de las mujeres! De hecho, el 90% son portadoras de lipodistrofia (el nombre científico de la piel de naranja) frente al 2% de los hombres. ¿Y si esta desgarradora injusticia encontrara su explicación en nuestro sistema hormonal? Estrógenos, progesterona, testosterona: te contamos qué papel desempeña cada hormona, en qué momentos de la vida suele aparecer la celulitis, qué otros factores influyen y qué buenos hábitos puedes adoptar en tu día a día.
¿Qué hormonas intervienen en la celulitis?
La celulitis es un problema casi exclusivamente femenino. La razón: nuestra predisposición natural e intrínseca para la maternidad. El cuerpo femenino, que presenta un 25% de masa grasa (frente al 15% en los hombres), está diseñado para almacenar, ya que puede necesitar energía extra durante el embarazo y la lactancia posterior.
Los estrógenos
Para ello, las hormonas femeninas, llamadas estrógenos, desempeñan un papel fundamental. Potencian el almacenamiento de grasa en las zonas bajas del cuerpo, donde se concentra la mayoría de los adipocitos (células grasas): abdomen, glúteos, caderas y muslos. Esto da lugar a la aparición de celulitis adiposa.
La progesterona y la celulitis
Como regalo adicional: una segunda hormona femenina, la progesterona, con sus fluctuaciones – ligadas al ciclo menstrual – altera la circulación veno-linfática. ¿Por qué? Porque empuja al cuerpo a retener agua y sodio. Así aparece la retención de líquidos, más frecuente en mujeres que en hombres por una razón anatómica: la forma de los adipocitos. En el hombre, son pequeños, compactos y verticales. En la mujer, son más grandes y tienen forma de rombo. De modo que el agua puede quedar atrapada entre estas células y provocar trastornos circulatorios. El resultado: retención de líquidos y celulitis acuosa.
La testosterona: por qué los hombres tienen menos celulitis
La testosterona masculina, por su parte, no favorece el almacenamiento de grasa. La celulitis en el hombre difícilmente puede explicarse por una causa hormonal y suele ser de tipo adiposo. En definitiva, si un hombre presenta celulitis, es consecuencia de unos hábitos de vida poco saludables.
¿En qué momentos aparece la celulitis?
Cada cambio hormonal en la vida de una mujer puede favorecer el desarrollo de celulitis. Las principales fluctuaciones hormonales se producen:
- En la adolescencia, cuando se establece el ciclo menstrual
- Antes de cada menstruación – lo que se conoce como síndrome premenstrual (SPM)
- Con el uso de un anticonceptivo inadecuado (píldora estroprogestágena)
- Durante el embarazo y la lactancia posterior
- En el período de perimenopausia (es decir, los años previos a la menopausia)
- En la menopausia, que marca el fin definitivo de la menstruación
Estas etapas provocan subidas y bajadas en la producción de estrógenos y progesterona. De modo que el cuerpo, como una maquinaria bien engrasada, pone en marcha mecanismos de almacenamiento de grasa y agua.
¿Son las hormonas la única causa de la celulitis?
El aumento de celulitis se debe en parte a los cambios hormonales a los que están sometidas las mujeres. Sin embargo, también está relacionada con:
- La herencia genética: el número y el tamaño de los adipocitos están íntimamente ligados al patrimonio genético. Lo mismo ocurre con la insuficiencia veno-linfática.
- Los hábitos de vida: una dieta rica en azúcares y grasas de mala calidad, combinada con el sedentarismo, favorece no solo el almacenamiento de grasa, sino también la retención de líquidos.
- Ciertas patologías: estrés crónico, depresión, disfunción tiroidea, SOP…
Celulitis hormonal: ¿qué hacer para reducir su aparición?
En primer lugar, conviene aceptar que tener celulitis es algo casi inevitable. Es imposible «controlar» las hormonas.
Sin embargo, se pueden adoptar varias medidas:
- Consultar a tu ginecóloga: si las fluctuaciones hormonales de tu cuerpo tienen, más allá de la celulitis, repercusiones importantes en tu bienestar, puede ser necesario hablarlo con tu ginecóloga.
- Visitar a un angiólogo: si notas molestias importantes en tu día a día (piernas pesadas, edemas, parestesias…), puede recomendarse una consulta con un médico vascular.
- Cuidar tu alimentación: reequilibra tu dieta evitando los azúcares, las grasas saturadas, el exceso de sal, los estimulantes y el alcohol. Apuesta por las grasas saludables, la fibra (frutas y verduras), los hidratos de carbono complejos y una buena hidratación con agua.
- Incorporar actividad física: debe ser regular, para desarrollar tu masa muscular y mantener las piernas en movimiento. Además, el deporte es excelente para el estado de ánimo.
- Apostar por un sueño reparador: evita el tabaco y escucha tus necesidades de descanso.
- Completar tu rutina: los masajes regulares tienen su lugar en una rutina anticelulítica. Si lo deseas, Cellublue también ofrece cápsulas y un té, como complemento de unos hábitos de vida equilibrados.
El pequeño extra desde el interior, como complemento del masaje
- Modo de empleo
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