Si acabas de dar a luz, ante todo, ¡enhorabuena! El embarazo es sin duda uno de los momentos más bonitos en la vida de una mujer. Sin embargo, hay que reconocer que el embarazo y el parto dejan huella. Lo primero que cambia es la morfología: la pelvis se ensancha y las caderas se vuelven más generosas. Si te preguntas cómo perder caderas después del parto y recuperar tu silueta de antes del embarazo, aquí tienes algunos consejos. Verás por qué se ensanchan las caderas, cómo adaptar tu alimentación, cómo retomar el deporte poco a poco y qué rutina de cuidados específica puedes adoptar.
¿Por qué se ensanchan las caderas después del embarazo?
Dos razones explican este fenómeno.
La primera tiene que ver con la adiposidad. Durante el embarazo, el nivel de hormonas sexuales femeninas se dispara a lo largo de los 9 meses. Estas hormonas contribuyen al buen desarrollo del embarazo y a la puesta en marcha de la lactancia. Pero esta impregnación hormonal conlleva algunos inconvenientes, entre ellos un mayor almacenamiento de grasa. Este se produce de forma natural en las nalgas, las caderas y los muslos (distribución de adipocitos típica del cuerpo femenino). A esto se suma el «reflejo de almacenamiento» característico del primer trimestre, que servirá para el crecimiento del feto durante el segundo y tercer trimestre. Así, el almacenamiento de lípidos en el tejido adiposo materno aumenta, al igual que la secreción de insulina (transformación de los aportes glucídicos en reservas grasas). Esto explica en parte por qué se gana peso durante el embarazo y, sobre todo, por qué cambia la morfología, en particular con unas caderas más redondeadas.
Además, una segunda razón explica el ensanchamiento de caderas, aunque afecta únicamente a las mujeres que han dado a luz por vía vaginal. Para permitir el paso del bebé, los huesos de la parte inferior de la pelvis se desplazan durante el parto. No se trata de una distensión extrema, sino de apenas 1 o 2 cm más de circunferencia. En principio, el cambio no es llamativo. Pero es posible que notes cierta dificultad para ponerte ropa de antes (especialmente los cortes más ajustados), incluso después de haber perdido los kilos del embarazo. Nada dramático: tu cuerpo simplemente se ha convertido en el de una mamá estupenda.
Caderas más anchas después del embarazo: ¿la pelvis vuelve a estrecharse?
Una pelvis más ancha después del parto se explica por dos cosas distintas. La parte ligada a las reservas de grasa acumuladas durante el embarazo puede evolucionar con el paso de los meses, con una alimentación equilibrada y una reanudación progresiva de la actividad física (consulta los consejos más abajo). Tras un parto vaginal, la separación de los huesos de la pelvis es otra cuestión: supone 1 o 2 cm de circunferencia y puede modificar un poco, y de forma duradera, el contorno de tus caderas. Es una evolución natural de tu cuerpo.
La rehabilitación del suelo pélvico y abdominal ayuda a recuperar el tono muscular. Si tienes cualquier duda sobre tu pelvis o notas alguna molestia, consulta a tu médico o a tu matrona.
¿Qué hacer para perder caderas?
Como habrás comprendido, no puedes hacer nada frente al ensanchamiento fisiológico de la pelvis, ya que es la consecuencia natural del parto vaginal. En cambio, unos meses después de dar a luz, puedes adoptar algunas medidas higiénico-dietéticas para perder el peso ganado durante el embarazo, a tu ritmo. Antes de nada, un consejo: ¡date tiempo! A menudo hacen falta muchos meses, a veces alrededor de un año, para recuperar tu peso ideal.
1- Adoptar una alimentación equilibrada

Si quieres perder caderas después del parto, la alimentación es lo primero que conviene revisar. Ya sabemos lo absorbida que está la nueva mamá con su bebé durante las primeras semanas. Y, lógicamente, pocas madres recientes tienen tiempo de prepararse platos ligeros y sabrosos. Aun así, es importante cuidar la alimentación:
- Para evitar carencias
- Para cubrir las necesidades del posparto y, en su caso, de la lactancia
- Para recuperar poco a poco tu peso habitual
Atención: no recomendamos en absoluto seguir una dieta restrictiva en el posparto, que podría debilitar aún más a la mamá. Tras el parto, se aconseja consumir:
- Frutas y verduras en abundancia, por sus vitaminas y minerales.
- Lácteos bajos en grasa pero ricos en calcio: queso fresco, leche semidesnatada, yogures.
- Proteínas, preferiblemente magras (carnes blancas, pescado, huevos, legumbres), algunas de las cuales también aportan hierro. Precaución con la soja y sus derivados si das el pecho: es un fitoestrógeno y un posible alérgeno para el bebé.
- Hidratos de carbono complejos de índice glucémico bajo, como los cereales integrales, repartidos entre las comidas del día.
- Una hidratación abundante (sobre todo si das el pecho), principalmente a base de agua, infusiones, caldos y zumos de frutas caseros. Si das el pecho, consulta a tu farmacéutico antes de elegir una infusión.
- Comidas preparadas en casa, a ser posible a horas regulares.
- Un consumo moderado de grasas añadidas, azúcar y sal, y poco picoteo (aunque sí a un tentempié saludable).
Esta alimentación equilibrada acompaña un regreso progresivo a tu peso habitual y, sobre todo, te ayuda a afrontar tu día a día de supermamá sin privarte.
2- Una reanudación progresiva de la actividad física

Para perder caderas, lo primero que viene a la mente es, por supuesto, el deporte. No obstante, conviene tomar algunas precauciones.
El parto es duro para el cuerpo, por lo que la nueva mamá puede necesitar tiempo para recuperar el tono y la resistencia. En un primer momento, se recomiendan pequeños paseos diarios a pie, con el bebé en el cochecito. Es una forma excelente de retomar suavemente la actividad física regular y de trabajar todos los músculos del cuerpo, incluida la zona de las caderas.
Después, antes de retomar un deporte más «intenso», se recomienda encarecidamente realizar una rehabilitación del suelo pélvico y abdominal. Los músculos se han relajado bajo el efecto de las hormonas secretadas en grandes cantidades, del peso del bebé y del propio parto. La rehabilitación permite reconectar con el propio cuerpo y recuperar el tono muscular.
Por último, a partir del sexto mes posparto, se puede plantear retomar la actividad deportiva, con el visto bueno de tu médico o de tu matrona. Pero debe ser suave y progresiva. Se puede empezar con marcha rápida o deportes acuáticos (la natación y el aquagym son buenas opciones para retomar la actividad física poco a poco). También puedes probar ejercicios de Pilates y de fitness que trabajen muslos y pelvis.
3- Cuidados específicos para mimarte

Cuando se es madre reciente, es difícil encontrar tiempo para una misma. Sin embargo, los momentos dedicados al cuidado corporal pueden convertirse en una auténtica válvula de escape, instantes de relajación que te permitirán volver a empezar con buen pie. Y ya que puedes combinar lo útil con lo agradable, podrías aprovechar para adoptar una rutina especial caderas.
Pensamos especialmente en nuestros dos tratamientos cosméticos inteligentes: nuestro gel refrescante para el vientre y nuestra crema de noche para el vientre. El primero, elaborado a partir de Loto de Oriente y mentol, aporta una sensación de frío tonificante. Se aplica cada mañana en la zona de las caderas con pequeños movimientos circulares. El segundo, enriquecido con extracto de jengibre y aceite de girasol nutritivo, se aplica cada noche y actúa durante la noche para alisar el aspecto de la piel y dejarla más suave. ¡Suavidad y flexibilidad al alcance! En cuanto a la alimentación, la piña también tiene cabida en una alimentación variada.
A esta rutina cosmética se pueden añadir masajes diarios con nuestro aparato de masaje. Su cabezal de bolas y su cabezal de ondas se adaptan a cada zona del cuerpo, incluida la zona de las caderas. Puedes integrar el masaje en tu rutina diaria y convertirlo en un momento de relax. Cabe destacar que el diseño de nuestro aparato se ha renovado para un manejo aún más cómodo.
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Preguntas frecuentes
¿Cómo perder caderas después del parto?
Empieza por darte tiempo: el cuerpo suele necesitar varios meses para recuperar su equilibrio. Una alimentación variada, sin dietas restrictivas, paseos diarios y, después, una vuelta progresiva al deporte tras la rehabilitación del suelo pélvico forman una base realista. Una parte del ensanchamiento de la pelvis es ósea y no cambia: es totalmente normal.
¿Cómo afinar las caderas después de un embarazo?
Cuando termines la rehabilitación del suelo pélvico y abdominal, y con el visto bueno de tu médico o de tu matrona, elige actividades suaves que trabajen la parte inferior del cuerpo: caminar a paso ligero, natación, pilates o fortalecimiento de glúteos. El masaje y los cuidados cosméticos pueden complementar esta rutina en lo que respecta al aspecto de la piel, sin actuar sobre la estructura ósea de la pelvis.
¿Por qué se ensancha la pelvis después del parto?
Durante el embarazo, las hormonas favorecen la acumulación de grasa en las caderas, los glúteos y los muslos. Estas reservas son útiles para el feto y, después, para la lactancia. En un parto vaginal, los huesos de la pelvis también se separan ligeramente para dejar pasar al bebé, lo que puede modificar un poco, y de forma duradera, el contorno de tus caderas.
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