No te lo puedes creer: tienes apenas veinte años y ya aparecen esos pequeños hoyuelos en los glúteos y los muslos. No pensabas que la celulitis pudiera aparecer tan pronto y, sin embargo, ahí está, sin avisar. ¿Es posible tener celulitis a los 20 años y, sobre todo, qué puedes hacer para frenarla?
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¿Por qué aparece la celulitis a los 20 años?
Ante todo, conviene desterrar un mito: no, la celulitis no afecta únicamente a las mujeres de 30 años en adelante. Puede aparecer desde la pubertad, bajo el efecto de los primeros cambios hormonales.
1- Las hormonas
Las fluctuaciones hormonales son, de hecho, la principal causa de la aparición de la celulitis. En realidad, las hormonas en sí mismas no generan celulitis, pero sí influyen en la distribución y el almacenamiento de las grasas. El cuerpo femenino está diseñado para procrear. Por eso, desde el momento en que una mujer puede hacerlo (y a los 20 años ya es el caso, ya que la mayoría de las chicas tienen su primera menstruación entre los 11 y los 14 años), el organismo acumula reservas de grasa en previsión de un posible embarazo. Estas grasas se concentran habitualmente en la parte inferior del cuerpo (grasa ginoide): glúteos, caderas, muslos.
Ya lo entiendes: se puede tener celulitis a los 20 años porque a esa edad las hormonas sexuales están plenamente activas.
2- La píldora

Y ya que hablamos de hormonas, no podemos ignorar la anticoncepción. La píldora anticonceptiva, si no está bien adaptada a tu metabolismo, puede contribuir a la aparición de celulitis desde los 20 años. Eso sí, hay que matizarlo: algunas mujeres toleran perfectamente su anticonceptivo estroprogestágeno y no notan ni aumento de peso descontrolado ni hoyuelos de más. Las píldoras de 3.ª y 4.ª generación, microdosificadas, han cambiado mucho las cosas. Sin embargo, si la combinación hormonal de tu anticonceptivo oral no te sienta bien, puedes notar la aparición o el agravamiento de retención de líquidos, celulitis en la parte inferior del cuerpo y sensación de tensión mamaria y pélvica.
3- La herencia genética
La aparición de celulitis a una edad temprana también puede explicarse por la herencia genética. Si tu madre o tu abuela eran especialmente propensas a ella, no es de extrañar que tú también tengas tendencia a desarrollarla. La genética influye especialmente en:
- El número de adipocitos (las células grasas)
- La localización de los adipocitos
- La calidad de la red veno-linfática
Mala noticia, por tanto, para quienes han heredado esa maldita tendencia a la celulitis.
4- El estilo de vida

Tienes 20 años y piensas que lo que comes no tiene —todavía— impacto en tu cuerpo. Es posible incluso que seas delgada y que, aun así, notes un inicio de piel de naranja en la parte posterior de los muslos… Debes saber que, incluso a los veinte, una alimentación demasiado rica o la falta de actividad física pueden afectar a la firmeza de tu piel y a la armonía de tu silueta. Si eres fan de la crema de cacao o de las patatas fritas, si no eres muy deportista y/o si sueles salir de fiesta (con mucho alcohol y tabaco), estás poniendo todas las condiciones para desarrollar celulitis (a menudo adiposa en estas circunstancias). Este estilo de vida favorece:
- El almacenamiento duradero de las grasas alimentarias
- La acumulación de masa grasa en detrimento de la masa muscular
- El agravamiento de los problemas circulatorios (especialmente si hay predisposición genética)
¿Qué hacer para eliminar la celulitis a los 20 años?
El hecho de tener 20 años no significa que debas esperar para actuar contra la celulitis. Aquí tienes algunas medidas sencillas que deberían marcar la diferencia…
1- Comer mejor
Lo entendemos: ponerse a dieta a los 20 años no tiene ninguna gracia. Y te paramos enseguida: ¡nunca hemos hablado de dieta! Para prevenir la aparición de celulitis, basta con:
- Moderar la comida basura. La tentación de ir a comer al fast-food con los amigos o de sucumbir al aperitivo con patatas chips es grande. Pero procura que ese tipo de alimentación sea algo excepcional, no una costumbre.
- Evitar las trampas del azúcar. ¿Los cereales o la bollería en el desayuno son tu debilidad? ¿Acompañas todas tus comidas con un refresco? Vas por mal camino. El azúcar no solo engorda, sino que contribuye al almacenamiento de grasa subcutánea y alimenta directamente los adipocitos. Sustituye los cereales azucarados por copos de avena o pan integral, y el refresco por agua. Y si te gustan los dulces, opta por una fruta, un poco de miel en las tostadas o un trozo de chocolate al final de la comida… ¡te lo mereces!
- Componer comidas variadas y equilibradas. Come de todo, en cantidades razonables. A los 20 años el cuerpo (¡y el cerebro!) necesita alimentarse bien. Lo ideal: la mitad del plato con verduras, un cuarto de hidratos de carbono complejos (bulgur, pasta integral, arroz integral) y el último cuarto de proteínas (carne blanca, pescado, proteínas vegetales).
- No prescindas de los lácteos si los digeres bien, ya que su aporte en calcio es muy valioso. A los 20 años no se piensa en la pérdida de calcio que vendrá con los años… ¡pero es un error!
- Bebe agua, especialmente si eres propensa a la retención de líquidos (y por tanto, a la celulitis acuosa !). Si estás deshidratada, puedes empeorarla. Además, evita el alcohol, ya que acentúa la celulitis. Una copa de vez en cuando, por qué no. Pero el consumo habitual no es nada recomendable.
2- Cambiar el estilo de vida

Una vez mejorada la alimentación, toca trabajar el resto.
- ¡Haz deporte! Elige una actividad que te guste, hay tantas opciones… Si te gustan las actividades divertidas, prueba la zumba, entretenida y eficaz contra los hoyuelos. Si necesitas desahogarte, sal a correr. Si tienes poco tiempo, prueba el HIIT. Si te gusta el agua, la natación es EL deporte contra la celulitis.
- ¡Muévete cada día! Los pequeños gestos hacen grandes victorias. Así que: ve en bici a clase, sube las escaleras de dos en dos en lugar de coger el ascensor y nunca digas que no a salir a bailar con las amigas. ¡Verás que la celulitis lo odia!
- Recupera el equilibrio en tu vida y vigila los excesos de todo tipo: noches de fiesta, tabaco, falta de sueño, estrés. Son factores que favorecen la celulitis. Un poco, pase. Demasiado, ¡y los efectos se notan!
- Visita a tu ginecóloga. Si crees que tus hormonas te están jugando una mala pasada, o que tu píldora anticonceptiva no te sienta bien, ella podrá orientarte. Una consulta, una exploración y un análisis de sangre le permitirán determinar si tus hormonas son responsables de tu celulitis precoz.
3- Mimar tu cuerpo
Una rutina de masajes anticelulíticos también puede ser de gran ayuda. Tu piel, todavía joven y firme, será especialmente receptiva a los cuidados. Nuestro Pack Anti-cellulite Express es perfecto para las jóvenes con poco tiempo, ya que combina eficacia y rapidez.
- El Gommage Cellulite se aplica en un instante bajo la ducha. Activa la microcirculación y favorece la eliminación de grasas gracias a sus extractos de cafeína. Y además huele a monoi, ¡una delicia!
- El Huile Massage Cellulite facilita el masaje al tiempo que estimula la piel gracias a sus extractos de cítricos (pomelo, lima). Ligero y fluido, se absorbe rápidamente sin dejar sensación grasa.
- La Ventouse Cellulite, que ya no necesita presentación, permite reproducir el famoso palper-rouler sin riesgo de hacerlo mal. En 3 minutos por zona, «rompe» la celulitis mediante el efecto de succión. Con una semana de uso diario, el 85% de las mujeres constatan una reducción visible de su celulitis.
- El Masseur Peau d’orange alisa la piel para recuperar su firmeza. Sus rodillos con picos estimulan las capas subcutáneas con una doble acción de drenaje y eliminación.
Y si te sientes un poco perdida, ¡no te preocupes! El pack incluye también un coaching anticelulítico de 21 días y un acompañamiento completo para saber todo sobre la celulitis.
Por último, un consejo final ante tu celulitis a pesar de tus 20 años: ¡no le des más importancia de la que tiene! El 90% de las mujeres tienen celulitis. Es un fenómeno completamente natural. Así que, si queda un ligero aspecto de piel de naranja en tus muslos, no lo conviertas en un drama y acéptate tal como eres, con tus pequeñas imperfecciones.
