Ciudad o campo, incluso en el gimnasio… Sea cual sea tu entorno, la bicicleta es un deporte accesible, al alcance de todos. Y tanto si eres principiante, aficionada a los paseos en familia o una ciclista experimentada que se lanza en BTT por los senderos más escarpados, puedes disfrutar de los beneficios de la bicicleta, también frente a la celulitis. Te contamos qué puede aportar «la reina del asfalto» en una rutina anticelulitis: lo que el pedaleo hace por tu silueta, el ritmo que conviene seguir al aire libre y en el gimnasio, y los gestos que puedes combinar con tus salidas.
Beneficios de la bicicleta sobre la celulitis
1- Un auténtico deporte de resistencia
La bicicleta es un deporte de resistencia: practicada a buen ritmo, hace trabajar al cuerpo durante un tiempo prolongado. La celulitis (y sobre todo la celulitis adiposa) se debe a una sobrecarga de grasa en los adipocitos, que provoca una deformación de la dermis, la famosa piel de naranja. Por eso, montar en bici con regularidad tiene todo el sentido dentro de una rutina anticelulitis.
Otro efecto que no hay que pasar por alto: el AfterBurn Effect. ¿En qué consiste? Se trata del gasto energético tras el esfuerzo. Los deportes de resistencia, como la bicicleta, ayudan a desarrollar un metabolismo basal sólido y músculos profundos más densos. Y para funcionar con normalidad, esos músculos necesitan energía: cuanta más masa muscular tengas, más energía consume tu cuerpo, incluso en reposo. Un mecanismo de lo más natural.
2- Unas piernas en movimiento
La bicicleta también pone las piernas a trabajar, algo interesante cuando te preocupa la celulitis, sobre todo si es acuosa.
Cada pedalada estimula la bóveda plantar, y el movimiento de pedaleo hace trabajar los músculos de las pantorrillas y los cuádriceps. Salir en bicicleta también significa:
- Un esfuerzo suave para las articulaciones
- Un rato al aire libre
- Una sensación de piernas más ligeras, muy apreciada
- Una actividad que pone las piernas en movimiento, útil cuando se habla de la retención de líquidos en los tejidos
Como habrás comprendido, la bicicleta es un deporte interesante para las mujeres propensas a la retención de líquidos y, por tanto, a la celulitis acuosa.
3- Un trabajo muscular completo
Algunas mujeres sufren de celulitis fibrosa. Enquistada y dolorosa, se debe a malos hábitos de vida y una dieta deficiente mantenidos a lo largo del tiempo. El resultado: fibras de colágeno endurecidas y abundantes que «aprisionan» los adipocitos e impiden la movilización natural de las grasas. Esta celulitis rebelde es muy difícil de eliminar.
La bicicleta, deporte de resistencia que implica un trabajo muscular completo e intenso, permite trabajar muchos músculos. Y si sufres de una celulitis muy enquistada, ¡no te desanimes! La bicicleta podría encontrar su lugar en tu rutina.
Bicicleta y celulitis en los muslos
Los muslos suelen ser la zona donde más se nota la celulitis… y es precisamente ahí donde más trabaja la bicicleta. Con cada pedalada entran en acción los cuádriceps, los glúteos y las pantorrillas, sobre todo en las subidas o cuando aumentas la resistencia en el gimnasio. Así, una práctica regular pone a trabajar toda la parte inferior del cuerpo.
Eso sí, no esperes un «antes y después» de un día para otro: la constancia importa más que la intensidad. Para cuidar tu piel entre salida y salida, puedes completar tus sesiones con un masaje en los muslos con un aceite de masaje.
¿Qué ritmo adoptar para integrar la bicicleta en tu rutina?
1- Bicicleta al aire libre
¿Cuál es el ritmo adecuado para tus salidas en bicicleta? Planifica salidas de al menos 40 minutos a un ritmo moderado. Para trabajar los diferentes grupos musculares (glúteos, muslos, pantorrillas), incluye tramos llanos, subidas y bajadas en tu ruta. Dos salidas en bicicleta por semana son una buena base para poner tus piernas a trabajar.
2- Bicicleta estática en el gimnasio
Si prefieres entrenar en el gimnasio o en casa con la bicicleta estática, varía regularmente la resistencia de los pedales para «simular» cambios de terreno. También puedes optar por sesiones de RPM (o spinning), que alternan periodos de alta y baja intensidad. Para sacarle el máximo partido al spinning, programa 3 sesiones de 30 a 40 minutos por semana. Si quieres saber más, lee nuestro artículo sobre la bicicleta estática contra la celulitis.
3- Bicicleta… ¡pero sin pasarse!
Por último, si no eres muy deportista (¡y no te lo reprochamos en absoluto!), puedes montar en bici de forma lúdica (¡con tus hijos, tu mejor amiga o tu perro a tu lado!) o práctica (para ir al trabajo o a por el pan). Estos pequeños desplazamientos le quitan presión a la idea de «rendimiento» que suele asociarse al deporte y te permiten moverte igualmente. ¡Lo importante es no quedarse quieta!
¿Qué ropa ponerse para montar en bici siendo mujer?
Para pedalear a gusto, apuesta ante todo por la comodidad: prendas ajustadas que no te estorben al moverte ni se enganchen en la cadena, tejidos transpirables y un calzado adecuado para los pedales. Las mallas cortas de ciclista, que llegan hasta medio muslo, siguen siendo un clásico: reducen el roce con el sillín.
A veces verás mallas de ciclista que se venden como «anticelulitis». Elijas el modelo que elijas, lo que de verdad te ayudará a cuidar tus muslos es montar en bici con regularidad, junto con una rutina de cuidados adaptada.
¿Cómo multiplicar los efectos de la bicicleta sobre la celulitis?
Si quieres amplificar los beneficios de tu salida en bicicleta, nada mejor que un masaje, integrado en una rutina anticelulitis diaria. También puedes plantearte tratamientos de electroestimulación, que estimulan la piel y los músculos. Nuestra ventosa EMS te permite disfrutar de los beneficios de la electroestimulación en casa, de forma rápida y sin complicaciones.
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Preguntas frecuentes
¿Qué beneficios tiene montar en bicicleta?
La bicicleta es un deporte de resistencia al alcance de todas. Trabaja los muslos, los glúteos y las pantorrillas, se puede practicar al aire libre o en el gimnasio y encaja fácilmente en una rutina anticelulitis, junto con una alimentación equilibrada y masajes regulares.
¿Cuánto tiempo hay que pedalear en cada sesión?
Al aire libre, lo ideal son salidas de al menos 40 minutos a un ritmo moderado, dos veces por semana, alternando llanos, subidas y bajadas. En el gimnasio, cuenta con 3 sesiones de spinning de 30 a 40 minutos por semana. Lo más importante es la constancia (consulta el apartado «¿Qué ritmo adoptar para integrar la bicicleta en tu rutina?»).
¿La bicicleta tiene cabida en una rutina anticelulitis?
La bicicleta puede ser una buena aliada, ya que pone a trabajar los músculos de las piernas. Aun así, cada piel reacciona de forma distinta. Para sacarle el máximo partido, combina una práctica regular con unos hábitos de vida equilibrados y una rutina de masajes.
¿Se puede montar en bici si te duelen las piernas?
Si tienes dolor en las piernas, esté o no relacionado con una celulitis enquistada, consulta a un médico o a un profesional sanitario antes de retomar la bicicleta o de aumentar la intensidad.
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