Después del invierno o de una etapa más casera, puede que tu celulitis se haya instalado en tus muslos y glúteos. ¿Cómo recuperar unos muslos y glúteos de infarto? ¿Cómo lucir ese bonito vestido de flores sin complejos? Correr es una actividad accesible que puede acompañarte. Por qué es interesante frente a la piel de naranja, cómo empezar, a qué ritmo correr y cómo integrarlo en unos hábitos de vida globales: ¡te lo contamos todo!
La gran ventaja de correr contra la celulitis ☝️
La piel de naranja ha tomado posesión de tus caderas, muslos, glúteos e incluso quizás de tus brazos. Notas ese aspecto hinchado y algo flácido en ciertas zonas de tu cuerpo tras el invierno, un período de confinamiento o una etapa más sedentaria.
Cuando adoptamos un estilo de vida menos activo, la celulitis puede instalarse con más facilidad. ¡Sin pánico! Hay una actividad sencilla que puedes incorporar a tu rutina: el running.
¿Por qué elegirlo? Porque pone el cuerpo en movimiento y pertenece a la categoría de los deportes de resistencia, lo que constituye su fuerza.
Con un entrenamiento regular, a ritmos suaves o moderados, conviertes el running en un hábito que se mantiene en el tiempo. No hace falta ser maratoniana: solo importan la regularidad y la duración de las sesiones de carrera.
¿Cómo empezar de verdad? 🚀
Si la idea de ponerte las zapatillas te echa para atrás, debes saber que practicar el running para combatir la celulitis no requiere ningún nivel deportivo especial. Puedes correr al aire libre o usar una cinta de correr en el gimnasio o en casa. Estas opciones se combinan fácilmente según tus ganas y el tiempo que haga.
No olvides elegir con cuidado tus zapatillas de running. Deben ser de calidad para tu comodidad y para cuidar tus articulaciones. Solo te quedará lanzarte tranquilamente. No te pongas el listón demasiado alto.
Dos sesiones de carrera semanales son una buena base. Para mantener la constancia y la motivación, puedes empezar con sesiones de 15 a 20 minutos, que irás alargando poco a poco hasta 30, 45 o incluso 50 minutos.
¿Y por qué no llevar a una buena amiga contigo para animaros mutuamente?
Correr y celulitis: ¿qué pensar de los «antes y después»?
Mucha gente busca fotos del «antes y después» de correr para la celulitis. Sin embargo, cada cuerpo evoluciona a su propio ritmo, y compararte con los demás no tiene mucho sentido. Es mejor que te centres en disfrutar corriendo y en ser constante. Para seguir tu progreso sin presión, apunta simplemente tus sesiones y su duración: así verás todo el camino que has recorrido.
Tanto si lo llamas footing, jogging, running o simplemente salir a correr, la idea es la misma: correr a un ritmo moderado, durante un buen rato, sin buscar marcas.

Correr sí, pero con cabeza 🏃♀️
Para una carrera de resistencia, busca un ritmo de «crucero» situado entre el 50% y el 70% de tu frecuencia cardíaca máxima (FCM). Para calcular tu FCM, realiza la siguiente operación: 220 – tu edad, y aplica el rango de porcentaje.
Es decir, si tienes 30 años, el resultado es: 220 – 30 = 190 pulsaciones por minuto. El 50 al 70% de tu FCM = 95 a 133 pulsaciones por minuto.
Para asegurarte de que tu resistencia se encuentra en la zona correcta, puedes hacerte con un pulsómetro. En su defecto, aquí tienes un pequeño truco: si puedes correr y hablar al mismo tiempo sin quedarte sin aliento, significa que corres a un ritmo de resistencia cómodo, que te permite mantener una conversación. Es el ritmo de «crucero» del que hablábamos antes para tu rutina frente a la celulitis.
Este ritmo de resistencia es, por tanto, accesible incluso para las principiantes.
Para concluir 🤓
Para ir más allá, integra tu combo «running y celulitis» en una estrategia global.
Este enfoque basado en un deporte de resistencia debe apoyarse en otras herramientas: una alimentación equilibrada que limite en particular el azúcar, un sueño reparador, una regulación del estrés y las emociones, y masajes anticelulíticos específicos, que puedes hacer con el pack Cellublue, que reúne los productos de una rutina de masaje completa.
La integración de unos buenos hábitos de vida, idealmente a lo largo de toda la vida, sigue siendo tu mejor aliada. ¡A por ello!
Preguntas frecuentes
¿Qué deporte es bueno para la celulitis?
Entre los deportes de resistencia, correr es una opción accesible que no exige ningún nivel deportivo especial. Sus ventajas y el ritmo adecuado se explican en los apartados «La gran ventaja de correr contra la celulitis» y «Correr sí, pero con cabeza».
¿Qué deporte hacer para la celulitis si soy principiante?
Correr también es para principiantes: puedes empezar con calma, al aire libre o en cinta, sin ponerte el listón demasiado alto. Los consejos para arrancar (zapatillas, frecuencia y duración de las sesiones) están en el apartado «¿Cómo empezar de verdad?».
¿Cómo sé si estoy corriendo al ritmo adecuado?
La referencia principal es un ritmo de «crucero», calculado a partir de tu frecuencia cardíaca máxima. El cálculo, junto con un truco sencillo para comprobar tu ritmo sin ningún aparato, se explica en el apartado «Correr sí, pero con cabeza».
¿Basta con correr para la celulitis?
El artículo propone integrarlo en una estrategia global, junto con otros hábitos del día a día. Estos hábitos pueden combinarse entre sí: los encontrarás en el apartado «Para concluir».
¿Qué hago si me duelen las articulaciones al correr?
Elige con cuidado unas zapatillas de running de calidad, que te aporten comodidad y cuiden tus articulaciones. Si sientes dolor, consulta a un médico o a un profesional sanitario antes de seguir.
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