¿Piernas pesadas, hinchadas, como troncos? ¿Y si masajearlas pudiera ayudar? Aquí tienes algunas sugerencias de automasaje de piernas para recuperar una agradable sensación de ligereza. ¡Para practicar en cualquier época del año, sin moderación!
Cómo masajearte las piernas tú sola: el orden que debes seguir
Para un automasaje de piernas, la regla es sencilla: siempre se empieza por abajo y se sube hacia arriba. Empieza por los pies, con la reflexología y luego las pelotas de tenis. Continúa por los tobillos y después el gemelo y el hueco de la rodilla. Termina por los muslos con el palper-rouler.
Ponte cómoda, sentada en el suelo o en una silla, y ten a mano un aceite para el palper-rouler. Empieza siempre con presiones suaves, que luego podrás intensificar si lo deseas, sin forzar nunca.
Automasaje de piernas: reflexología de pies

Para aligerar las piernas, siempre hay que empezar «desde abajo» y terminar por «arriba». Lógicamente, lo primero es masajear los pies. Aquí tienes una técnica relajante, inspirada en la reflexología podal.
- Siéntate cómodamente en el suelo, con los pies delante de ti.
- Con los pulgares, busca la intersección entre el hueso del dedo gordo y el del segundo dedo, en cada pie. Es muy sencillo: se encuentra en el empeine. Basta con seguir los dos metatarsianos (los huesos que se prolongan desde la base de los dedos) y encontrar dónde se unen.
- Una vez localizados estos puntos, masajéalos con los pulgares. Empieza con pequeñas presiones, que luego irás intensificando.
Automasaje: con pelotas de tenis

Seguimos con los pies, ¡porque casi todo parte de ellos! No olvides que es a este nivel donde se juega el retorno venoso, es decir, el ascenso de la sangre hacia el corazón. Y si no se realiza correctamente, hola a la pesadez en las piernas y a la retención de líquidos, origen de la celulitis acuosa…
- Siéntate en una silla, con la espalda bien recta y las manos sobre las rodillas.
- Coge dos pelotas de tenis y coloca una bajo el arco de cada pie.
- Haz rodar las pelotas bajo los pies, estimulando a la vez los arcos, las plantas y los talones.
Esta técnica, muy sencilla, casi lúdica e intuitiva, permite masajear toda la planta del pie sin brusquedad. Además, es una buena manera de trabajar suavemente la flexibilidad de los tobillos.
Automasaje: estimulación de los tobillos

Y ya que hablamos de los tobillos, ¡detengámonos en ellos! Un buen automasaje de piernas pasa también por su estimulación suave.
- Sentada cómodamente, sujeta el pie con las manos y estíralo de derecha a izquierda y de adelante hacia atrás, sin forzar.
- A continuación, sujeta la pierna un poco por encima del tobillo. Deja que el pie cuelgue (como si estuviera «muerto») y agítalo para relajar por completo el tobillo. Repite esta maniobra en cada lado.
- Con las yemas de los dedos, masajea todo el contorno del tobillo con pequeños movimientos circulares.
- Por último, inspírate en un punto utilizado en la medicina tradicional china. Mide el ancho de una mano por encima del maléolo interno (el hueso prominente del interior del tobillo). En ese punto, ejerce pequeñas presiones con las yemas de los dedos, presionando y soltando rápidamente.
Automasaje: bombeo de la rodilla y drenaje del gemelo

Para continuar con el gemelo, puedes inspirarte en el drenaje linfático (consulta también nuestros consejos para las piernas). Este masaje requiere gestos precisos y específicos que solo dominan los profesionales cualificados. Sin embargo, puedes reproducir ciertos movimientos, siempre dirigidos hacia los ganglios poplíteos (en la parte posterior de las rodillas).
- Empieza realizando una especie de bombeo en el hueco de la rodilla. Apoya la parte plana de los dedos en la parte posterior de la rodilla y ejerce suaves presiones, unas 5 veces, siguiendo los principios del drenaje linfático.
- Con las dos manos, amasa después el gemelo de abajo hacia arriba. Debe estar completamente relajado, sin tensión muscular. El amasamiento ayuda a relajar los tejidos y aporta una sensación de descanso.
- A continuación, realiza movimientos de alisado desde el tobillo hasta la rodilla, tanto por los lados de la pierna como a lo largo de la tibia y del gemelo. El alisado, por su parte, acompaña el gesto en el sentido del retorno linfático, hacia el hueco de la rodilla.
- Por último, repite el movimiento de bombeo en el hueco de la rodilla (5 veces).
- Haz lo mismo en la otra pierna.
Automasaje: palper-rouler en los muslos

Seguro que conoces la técnica del palper-rouler, EL masaje anticelulítico por excelencia. Es perfectamente posible realizar un palper-rouler en automasaje, y resulta aún más fácil cuando se cuenta con nuestra Ventosa Anticelulítica. Se realiza sobre la piel previamente impregnada de aceite, como la mayoría de los masajes.
- Aplica nuestro Aceite Anticelulítico en los muslos.
- Coge la ventosa y apriétala entre los dedos; luego apóyala sobre la piel. La ventosa aspirará un pliegue de piel. Cuanto más la aprietes, mayor será la succión. Si eres principiante, empieza con una succión suave.
- Desliza la ventosa sobre la piel y luego despégala soltando la presión.
- Sentido del masaje: empieza de abajo hacia arriba con movimientos lineales. Continúa con zigzags desde el interior hacia el exterior, siempre subiendo desde la rodilla hasta la cadera. Termina con movimientos circulares, siempre de abajo hacia arriba.
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Preguntas frecuentes
¿Hace falta material para hacer un automasaje de piernas?
Tus manos bastan para la mayoría de los gestos: reflexología de pies, estimulación de los tobillos, amasamiento y alisado del gemelo. Dos pelotas de tenis permiten masajear el arco plantar. Una ventosa facilita el palper-rouler de los muslos, que se practica sobre la piel impregnada de aceite.
¿Hay que ponerse aceite antes de masajearse las piernas?
Para el palper-rouler de los muslos, sí: como la mayoría de los masajes, se realiza sobre la piel previamente untada con aceite, lo que permite deslizar la ventosa. Para las presiones con las yemas de los dedos en los pies o alrededor del tobillo, el aceite no es imprescindible.
¿Qué hago si me duelen las piernas o se me hinchan a menudo?
Estos automasajes son gestos de bienestar y no sustituyen el consejo médico. En caso de dolor, hinchazón inusual o embarazo, consulta a un médico o a un profesional sanitario antes de masajearte las piernas.
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