Para las mujeres, los cincuenta son una edad paradójica. Una etapa que combina madurez y serenidad, pero que también trae consigo la llegada de la menopausia. Y este momento de la vida suele ir acompañado de aumento de peso, cambios en la textura de la piel y modificaciones en la silueta en general. Así, son muchas las mujeres de 50 años o más que lamentan una pérdida de firmeza en los muslos. ¿Cuáles son las soluciones para remediarlo y, de este modo, reafirmar los muslos después de los 50 años?
¿Por qué los muslos se vuelven flácidos después de los 50 años?
Varios factores explican este aspecto flácido:
- la edad provoca una disminución en la producción de colágeno y elastina, las proteínas que confieren a la piel su elasticidad y firmeza. Así, la piel acaba cediendo y los muslos parecen más blandos;
- la menopausia, causada por la disminución progresiva de la secreción de hormonas sexuales femeninas, es decir, estrógenos y progesterona, genera consecuencias negativas para la firmeza: agravamiento de la retención de líquidos, ralentización de la regeneración cutánea y acentuación de la celulitis;
- los cambios de composición corporal con la edad también pueden influir: la masa muscular tiende a disminuir poco a poco y la proporción de masa grasa a aumentar, algo que puede notarse, entre otras zonas, en los muslos;
- a los cincuenta, se «pagan» los excesos, y ciertos hábitos pueden acelerar el envejecimiento cutáneo: el tabaquismo, la exposición solar excesiva o un estilo de vida poco saludable, entre otros.
¿Qué hacer para reafirmar los muslos después de los 50 años?
Los cincuenta no son sinónimo inevitable de aumento de peso y muslos flácidos. Pero para mantener una silueta tonificada y cuidar los muslos, conviene adoptar buenos hábitos.
Consejo no1: Adaptar la alimentación a la edad

Después de los 50 años, las necesidades nutricionales de la mujer cambian. Para cuidar los muslos, se puede actuar en tres niveles:
- revisar la calidad de los aportes energéticos, ya que tendemos a acumular grasa con mayor facilidad al envejecer;
- mantener la masa muscular a través de la alimentación;
- apostar por los alimentos adecuados, que aportan las vitaminas útiles para la piel.
Además:
- es fundamental aumentar el aporte de proteínas magras para conservar la masa muscular: carnes blancas, pescado, huevos y proteínas vegetales, cada día;
- el consumo de hidratos de carbono debe controlarse y es preferible elegir las fuentes adecuadas: verduras de raíz, legumbres, pseudocereales y, en menor medida, cereales integrales;
- las frutas y verduras frescas deben estar presentes en todas las comidas, especialmente las ricas en vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel (kiwi, pimiento, perejil, cítricos, bayas) y en provitamina A (vegetales de colores intensos, ricos en betacaroteno, licopeno y antocianinas);
- las vísceras, el cacao, los mariscos, el germen de trigo, la levadura de cerveza y los frutos secos deben incorporarse a la dieta, especialmente por su contenido en vitamina B5, cobre y zinc (el cobre contribuye a la pigmentación normal de la piel y el zinc, al mantenimiento de la piel en condiciones normales);
- los lácteos, especialmente los bajos en grasa, también deben tener su lugar en la mesa: son fuente de calcio, necesario para el mantenimiento de los huesos en condiciones normales;
- los picoteos, el azúcar, la sal, el alcohol, las grasas saturadas y los platos precocinados deben evitarse.
Consejo no2: Moverse cada día


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Para cuidar los muslos después de los 50 años, es importante mantener una actividad física regular. Algunas mujeres pueden notar cansancio, menor tono muscular, más falta de aliento y menos resistencia tras la menopausia. Pero el deporte y, en general, el movimiento cotidiano ayudan a mantenerse en forma y a conservar la masa muscular. Para saber más: ¿la celulitis está relacionada con un problema de circulación? No hay ninguna razón para no (re)incorporarse al deporte.
La mejor solución es combinar:
- una actividad física diaria, que incluya caminar, desplazarse a pie, y actividades de ocio y relajación;
- una actividad deportiva semanal que resulte agradable y que estimule los músculos de los muslos: bicicleta, natación, bicicleta estática, bicicleta elíptica, fitness localizado, running, remo…;
- ejercicios de estabilización regulares para trabajar los músculos profundos de los muslos, como ciertas posturas de yoga (especialmente la silla).
Consejo no3: Masajear los muslos

Los masajes tienen un lugar real en el cuidado de los muslos después de los 50 años: permiten dedicar un momento a la piel. Sin olvidar los beneficios psicológicos de los masajes, que son momentos de conexión sensorial que permiten reconectar con las sensaciones corporales… Para unir lo útil a lo agradable, ¿qué mejor que utilizar nuestro Aparato Reafirmante? Emite percusiones de alta intensidad sobre las diferentes zonas de los muslos. Se integra fácilmente en tu rutina, a razón de 3 minutos al día por zona.
Consejo no4: Apoyarse en la cosmética

¿Quién dijo que la cosmética no podía ser ese pequeño complemento de los buenos hábitos? Hoy en día, las cremas y aceites corporales, enriquecidos con activos naturales, acompañan el cuidado diario de la piel. Para cuidar los muslos después de los 50 años, la clave está en elegir los cuidados adecuados.
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Tener unas piernas bonitas a los 50: la clave está en la constancia
Tener unas piernas bonitas a los 50 no consiste en intentar recuperar las de la juventud. Se trata de cuidar los muslos día a día combinando los consejos anteriores: un plato rico en proteínas (carnes blancas, pescado, huevos, proteínas vegetales), en frutas y en verduras frescas, caminar y practicar un deporte que trabaje los muslos, momentos de masaje y productos adaptados. Lo que cuenta es la suma de estos gestos, repetidos con constancia.
Si quieres cuidar tus piernas después de los 50, escucha también a tu cuerpo. Elige actividades que te gusten, adapta su intensidad a cómo te encuentres en cada momento y reserva tiempo para ti. Si tienes dudas sobre volver a hacer deporte, consulta a tu médico.
Preguntas frecuentes
¿Cómo tonificar los muslos después de los 50?
Combina caminar a diario con una actividad deportiva semanal que trabaje los muslos: bicicleta, natación, bicicleta elíptica, remo o fitness localizado. Los ejercicios de estabilización, como la postura de la silla en yoga, también trabajan los músculos profundos. No olvides incluir proteínas en tu alimentación y, si tienes dudas, consulta a tu médico.
¿Cómo tensar la piel de los muslos?
Con la edad, la piel pierde firmeza porque produce menos colágeno y elastina. Para cuidarla, apuesta por una alimentación rica en vitamina C y provitamina A, y evita el tabaco y la exposición solar excesiva. También puedes incorporar masajes y productos corporales a tu rutina.
¿La menopausia cambia el aspecto de los muslos?
Con la menopausia, el aspecto de la piel de los muslos puede cambiar, y muchas mujeres notan una pérdida de firmeza. Una alimentación adaptada, la actividad física, los masajes y los productos de cuidado pueden acompañarte en tu día a día. Para cualquier duda sobre la menopausia en sí, consulta a un médico o a un profesional sanitario.
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Categorías útiles: Adelgazar muslos, Pérdida de peso.

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