Aproximadamente el 70% de las mujeres embarazadas temen no recuperar su cuerpo de antes del embarazo. Sin embargo, son igual de numerosas las que logran recuperar su peso ideal al cabo de un año y, sobre todo, las que aprenden a aceptar sus curvas femeninas. Aun así, es completamente comprensible la preocupación de las mujeres, especialmente cuando se trata de recuperar un vientre plano. Porque sí, embarazo y postparto suelen ir de la mano de un vientre blando, flácido e hinchado. A continuación encontrarás algunas explicaciones clave y consejos para recuperar un vientre más plano después del embarazo.
Sommaire
El peso del embarazo
El aumento de peso durante el embarazo se explica ante todo por el desarrollo del feto en el vientre de su madre, pero también por el peso de la placenta (unos 0,5 kg), del cordón umbilical, de las membranas y del líquido amniótico (aproximadamente 1 kg). A esto se suma el aumento de volumen de los pechos (0,5 kg) y del útero (1 kg), la masa sanguínea (1-1,5 kg), la retención de líquidos (2 kg) y las reservas de grasa (2-3 kg) necesarias para la producción de leche materna. Por tanto, es perfectamente normal ganar peso durante el embarazo, y este se concentra especialmente en la zona del vientre. Es evidente que esta zona tan particular del cuerpo de la futura mamá cambia de aspecto.
¿Por qué el vientre de la madre sigue blando e hinchado después del parto?
Muchas futuras madres imaginan que recuperarán un vientre perfectamente plano en cuanto den a luz. Pero se llevan una decepción al comprobar que no es así una vez pasado el parto. Esta expectativa de un vientre plano y firme, idéntico al que tenían antes del embarazo, es evidentemente ilusoria.
Sí, es un hecho: el embarazo deja huella y el vientre no recupera su forma inicial justo después del parto. En la mayoría de los casos se muestra flácido e hinchado. Una deformación morfológica totalmente normal:- El útero, que ha seguido el crecimiento del feto, se ha distendido y desplazado. Necesitará varias semanas para recuperar su tamaño inicial.
- En aproximadamente un tercio de los casos, se observa en las mujeres embarazadas una diástasis de los rectos abdominales. La distensión de la pared abdominal durante el embarazo es un fenómeno normal. Pero en algunas mujeres, la pared no puede acomodar la expansión del útero. El resultado es una separación excesiva de los músculos rectos abdominales, que se separan: es la diástasis. Provoca un vientre más prominente y menos firme, y una piel que tiende a caer.
- La impregnación hormonal característica del embarazo provoca una relajación de los músculos estriados (abdominales) y lisos (uterinos, viscerales), para favorecer el buen desarrollo del feto. Sin embargo, este fenómeno tiene repercusiones morfológicas, empezando por una relajación muscular de la faja abdominal. Así, después del parto, el vientre mantiene un aspecto distendido.
- La flacidez de la piel del vientre en el postparto tiene una explicación sencilla. La dermis está compuesta en parte por fibras elásticas que confieren a la piel su suavidad y resistencia. Estas fibras son sólidas y en principio retráctiles. Pero el embarazo genera una tensión permanente y creciente sobre la piel del vientre durante 9 meses. Así, puede ocurrir que la red elástica ceda (fenómeno de las estrías del embarazo) o que se distienda en exceso, sin «romperse» pero perdiendo elasticidad y capacidad de retracción. La piel queda entonces blanda y flácida, con tendencia a colgar.
- El volumen del vientre también se debe al aumento de las reservas de grasa durante el embarazo. Y, lamentablemente, el parto no conlleva una «eliminación» automática de esas grasas subcutáneas.
¿Qué ocurre en el caso de la cesárea?
El fenómeno del vientre hinchado después del embarazo es aún más frecuente en las mujeres que han dado a luz por cesárea. La mayoría conserva en efecto un pequeño michelin en la zona del vientre, justo por encima de la cicatriz. La cesárea, que consiste en una incisión a través de la pared abdominal y el útero, tiene múltiples repercusiones sobre:
- La tonicidad abdominal: el trabajo de expulsión por vía vaginal y las contracciones solicitan los músculos abdominales y uterinos. La cesárea, no.
- El posicionamiento de los órganos: tardan más en recolocarse, lo que genera problemas digestivos y de tránsito que contribuyen al aspecto hinchado del vientre.
- La rehabilitación del suelo pélvico y abdominal, así como la reanudación de la actividad física para recuperar el tono muscular, que se producen mucho más tarde.
Además, la anestesia asociada a la cesárea provoca hinchazón abdominal, malestar intestinal y estreñimiento. Si ya se es naturalmente sensible a este nivel, el sueño de un vientre plano se aleja aún más…
¿Cuáles son los medios para recuperar un vientre plano después del embarazo?
1- Recomendaciones previas
Es evidente que ver el vientre tan hinchado, a pesar del parto, resulta desconcertante. Sin embargo, se trata de un fenómeno normal y completamente benigno. Por eso, el primer consejo (y probablemente el más importante) es: date tiempo. No tiene sentido presionarte: acabas de vivir 9 meses de gestación y el reto de un parto. Seguramente necesitarás un tiempo similar para recuperar un vientre plano. Céntrate primero en tu bienestar y en el de tu bebé; lo demás llegará de forma natural. Además, no pienses en retomar una actividad física intensa pocos días después de dar a luz: tu cuerpo ha experimentado transformaciones profundas y necesita descanso. ¡Hay que ir poco a poco y a su propio ritmo!
2- La cuestión de la lactancia
Es un hecho: la lactancia requiere energía. Una mujer que da el pecho quema más calorías (una media de 500 kcal) que una madre que no amamanta. Sin embargo, el adelgazamiento no es automático, especialmente si la alimentación es abundante. Por otro lado, la lactancia no es sinónimo de vientre plano: quizás ayude a perder el peso sobrante más rápidamente, pero no actuará ni sobre la tonicidad muscular de la faja abdominal ni sobre la calidad de la piel. Y también lo sabes: cuando uno adelgaza, no siempre sabe de dónde… Así que entiende bien que la lactancia será probablemente un impulso para deshacerte de esos kilos de más con mayor rapidez, pero no garantizará que recuperes tu silueta de antes.
3- El cinturón de sujeción, un accesorio controvertido
He aquí un accesorio que genera opiniones muy dispares. El cinturón de sujeción (o de soporte) es una especie de faja de tejido elástico que sirve para afinar la silueta sujetando el vientre blando típico del postparto. Puede resultar muy útil en caso de dolores de espalda derivados del embarazo. Como el tono muscular es bajo, el cinturón mantiene los lumbares «en su sitio» y evita el riesgo de hiperlordosis. Puede ser de gran ayuda en días agotadores, por ejemplo cuando se está de pie durante mucho tiempo.
Sin embargo, el cuerpo médico no es tan favorable a su uso sistemático. Algunos médicos afirman que no es necesario llevar un cinturón de sujeción para recuperar el tono muscular y, en definitiva, un vientre plano. El simple hecho de ocuparse de las tareas cotidianas de mamá permitiría recolocar de forma natural los músculos y órganos abdominales. El cinturón debilitaría músculos y tejidos, ya castigados por el embarazo y el parto. Además, según algunos estudios, llevar un cinturón de soporte aumentaría el riesgo de prolapso uterino e incontinencia urinaria, ya que ejercería una presión intraabdominal sobre músculos y órganos «hacia abajo».
4- ¿Qué deportes practicar para perder barriga después del embarazo?
El deporte después del embarazo ayuda a recuperarse más rápido, a perder el peso sobrante y a recuperar un vientre plano. Además, reduce considerablemente el riesgo de prolapso, descenso de órganos, dolores (espalda, pelvis, caderas) e incontinencia. No obstante, tras el parto, la joven mamá necesita tiempo para recuperar su tono y su resistencia. Por otro lado, no es recomendable plantearse ninguna actividad deportiva sin haber pasado antes por la rehabilitación del suelo pélvico, incluso cuando se ha dado a luz por cesárea.
La rehabilitación del suelo pélvico sirve para tonificar los músculos del suelo pélvico, del que forma parte el periné. Su función: cerrar la parte inferior de la pelvis y mantener así los órganos en su lugar. Es precisamente él quien sostiene la cavidad abdominal. Por tanto, es imposible plantearse recuperar un vientre plano después del embarazo sin pasar por sesiones de rehabilitación del suelo pélvico (y eventualmente abdominal). Pueden iniciarse entre 6 y 8 semanas después del parto, tras la visita al ginecólogo. La única actividad física recomendable antes de esta rehabilitación es el paseo suave (salidas en cochecito con el bebé).
Después, se puede plantear la reanudación progresiva del deporte. Se recomiendan deportes suaves:
- El yoga, el Pilates, la gimnasia hipopresiva (muy eficaz para recuperar un vientre plano).
- Los deportes acuáticos, como la natación o el aquagym.
- La bicicleta, que estimula suavemente la faja abdominal, y la marcha rápida, el deporte más completo.
5- Nada de dietas en el postparto
Aunque muchas jóvenes madres se sienten tentadas de pasar hambre para recuperar un vientre plano, se desaconseja firmemente ponerse a dieta después del embarazo. La vida de una joven mamá es muy exigente y consume mucha energía. Privarla de una alimentación equilibrada la dejará agotada. Después del embarazo, es fundamental cuidar la nutrición para evitar carencias, mantener la energía y alcanzar el peso ideal. Para recuperar un vientre plano después del embarazo:
- Come frutas y verduras de temporada, en abundancia.
- Continúa con los lácteos, preferiblemente bajos en materia grasa.
- Consume proteínas magras para restablecer el equilibrio de hierro y reconstruir la masa muscular abdominal.
- Come hidratos de carbono complejos de bajo IG, fuente de energía.
- Hidrátate abundantemente, principalmente con agua. Esto es aún más importante si das el pecho (de 2 a 3 litros al día).
- Evita las calorías vacías y los alimentos ultraprocesados, como los dulces, los picoteos, los platos preparados, los alimentos salados…
¿Cómo tensar la piel del vientre después del embarazo?
Efectivamente, la piel del vientre sufre durante el embarazo. Por ello puede presentar un aspecto blando y flácido en el postparto. También puede aparecer celulitis en el vientre después del embarazo. Pero, ¡tranquilas chicas, tenemos la solución!
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- Appareil Minceur : desaloja las grasas abdominales. Las vibraciones emitidas se propagan sobre la piel por efecto rebote para ayudar a dispersar y eliminar todos los acúmulos de grasa
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En caso de cesárea, durante los primeros días (15-20 días), la cicatriz es muy inflamatoria. Será necesario que una matrona la supervise y valore el estado de cicatrización. En un segundo momento, cuando la cicatriz esté bien cerrada, conviene masajearla cada día para mejorar su aspecto. Además, este masaje tonificará la piel del vientre. Después podrás aplicar nuestra crema anti-estrías cicatrizante por la mañana y nuestro aceite vegetal anti-estrías por la noche.

