Te gustaría de verdad deshacerte de algunos kilos de más, pero aquí está tu problema: tienes hambre constantemente. ¿Y si comieras de forma inteligente, eligiendo alimentos «mágicos» que actúan de forma natural como saciantes? ¡Aquí tienes un top 10 de los mejores saciantes naturales y eficaces!
Sommaire
¿Qué es un «saciante»?
Un saciante, también llamado anorexígeno o supresor del apetito, es una sustancia, un alimento, un alicamento o un medicamento cuya principal característica es acelerar la sensación de saciedad. Los saciantes se utilizan habitualmente en el marco de dietas alimentarias y/o el control del peso, con el objetivo de adelgazar y/o mantener un peso ideal.
¿Pero cómo actúa un saciante? Actúa de forma mecánica, saciando el hambre física. En el caso de los alimentos, tienen la capacidad de acelerar la aparición de las señales de saciedad, clásicamente la sensación de estómago lleno. Por eso los alimentos ricos en fibra soluble se señalan a menudo como saciantes eficaces y naturales. Sin embargo, un saciante no actúa sobre el hambre «psicológica», es decir, las ganas de comer o la compulsión alimentaria.
Por último, conviene precisar que existe una diferencia entre un saciante, un «quemagrasa » y un captor de grasas. El «quemagrasa» estimulará el metabolismo y, con ello, la oxidación de las grasas (efecto de la cafeína o de la capsaicina), mientras que un captor de grasas tendrá el poder de retener una parte de los lípidos procedentes de la alimentación. Cabe señalar que ciertas sustancias tienen varias acciones: las fibras, por ejemplo, tienden a actuar como saciantes, pero también a captar una parte de los lípidos (acción hipocolesterolemiante) y de los azúcares (acción hipoglucemiante) ingeridos.
¿Cuáles son los saciantes naturales más eficaces?
Aquí hablaremos únicamente de alimentos y de plantas, y no de las moléculas químicas que pueden contener ciertos medicamentos. Porque sí, la naturaleza está llena de ingredientes capaces de acelerar la sensación de saciedad y de actuar así como excelentes saciantes. Consumidos durante las comidas, en forma de complementos alimenticios naturales o ante un pequeño antojo, permiten controlar la ingesta alimentaria y, eventualmente, a largo plazo, perder algunos kilos de más!
Saciante no1: la manzana
Sin duda el saciante más conocido… ¿Quién no ha escuchado ese famoso consejo «Cuando tienes hambre, comer una manzana corta el apetito»? En realidad, la fruta es muy rica en pectina, una fibra mucilaginosa capaz de hincharse en contacto con el agua, al tiempo que capta lípidos y azúcares en el intestino. La manzana está por tanto recomendada para calmar los antojos, pero también para controlar la glucemia y el nivel de colesterol.
Saciante no2: el nopal
El nopal, más conocido como chumbera o higo chumbo, es un pequeño cactus que produce frutos comestibles. Pero es la hoja (llamada «raqueta», por su forma y rigidez) la que resulta interesante aquí, ya que no solo es muy rica en micronutrientes (manganeso, magnesio, vitamina C, calcio), sino también en mucílagos. Es por tanto saciante, hipoglucemiante y lipófila. El nopal se consume en forma de complemento alimenticio en Europa, pero los mexicanos comen las raquetas jóvenes, los nopalitos, en ensalada o salteados.
Saciante no3: el psyllium rubio
También conocido como ispágula, el psyllium rubio es un pseudocereal que se consume en forma de complemento alimenticio, polvo o semillas. Su consumo implica beber mucha agua, so pena de sufrir obstrucción digestiva. La razón: el tegumento (envoltura) de la semilla es extremadamente rico en mucílagos, que le confieren sus excepcionales cualidades saciantes. Además, el psyllium rubio presenta propiedades anticolesterol, antidiabetes y depurativas (captación de toxinas en el tubo digestivo).
Saciante no4: el konjac
Otra planta muy conocida por sus virtudes saciantes. El konjac es en realidad un rizoma que se utiliza para preparar numerosos alimentos: gelatina, harina, fideos, arroz konjac… Sus principales características: es muy bajo en calorías (10 kcal por 100 g) pero muy saciante, ya que contiene glucomanano, una fibra soluble. Por eso se recomienda a las personas que desean adelgazar que lo consuman. Dos precauciones a tener en cuenta: beber mucha agua al consumir konjac, y limitar su ingesta en caso de afecciones intestinales, ya que estimula el tránsito.
Saciante no5: el plátano
¡He aquí una fruta que alegra, y no solo por eso! El plátano tiene fama de ser un excelente tentempié, gracias a su poder saciante. ¡Y con razón! Es rico en fibra, que aporta a su pulpa una textura densa. Además, es fuente de vitaminas, minerales e hidratos de carbono. Si buscas un saciante que también aporte energía, ¡aquí lo tienes! Y no, el plátano, si se consume en su punto justo, a razón de una pieza al día, no engorda. Es perfectamente digestible y su azúcar es muy bien asimilado por el organismo.
Saciante no6: las almendras
Los profesionales de la nutrición suelen recomendar un puñado de almendras cuando se tiene un pequeño antojo. Y con razón: son ricas en grasas saludables y micronutrientes, pero también en fibra. Comer almendras implica además una masticación lenta y cuidadosa, de modo que el cerebro tiene tiempo de enviar una señal de saciedad al cuerpo. Así, el consumo de almendras ayuda a controlar la ingesta alimentaria. Sin olvidar que son deliciosas y calman los antojos repentinos de dulce.
Saciante no7: el queso fresco
El alto contenido en proteínas del queso fresco lo convierte en un alimento saciante muy eficaz. Las proteínas tardan en digerirse, por lo que permiten mantenerse «lleno» durante un buen rato. Además, el queso fresco aporta calcio, esencial para una buena salud ósea. Si se elige bajo en materia grasa, es un alimento interesante para incluir en la dieta diaria. De postre, en el desayuno o como tentempié, solo o acompañado de fruta, es un aliado de la silueta.
Saciante no8: el salvado
De avena o de trigo, el salvado es la envoltura externa del grano del cereal. Para obtener harina blanca, se elimina. Pero es un error, porque el salvado es beneficioso para la salud: es un saciante probado y también actúa como captor de grasas alimentarias. Por eso es muy interesante espolvorear salvado sobre los platos que consumimos: las sopas, las ensaladas, las tortillas o el queso fresco mencionado anteriormente. ¡Nada mejor para sentirse saciado antes de tiempo y reducir la carga calórica de la comida!
Saciante no9: la sopa
¿Cómo? Sí, has leído bien, la sopa ¡es un saciante! ¿Por qué? Sencillamente porque no solo es rica en la fibra de las distintas verduras que la componen, sino también porque es un alimento líquido que tiende a «llenar» el estómago. Al tomar una sopa (caliente o fría) al inicio de cada comida, de forma natural se tiende a comer menos después. Poco calórica y reconfortante, la sopa de toda la vida ¡tiene todo a su favor! Y si quieres preparar la sopa saciante por excelencia, piensa en hacerla con legumbres (guisantes partidos, lentejas rojas).
Saciante no10: el huevo
He aquí otro alimento rico en proteínas, muy saciante y fuente indiscutible de beneficios para el organismo. Los nutricionistas consideran el huevo un alimento de referencia, por su excepcional contenido en nutrientes. Además, las ovalbúminas de la clara coagulan con el calor, lo que le confiere una textura muy densa tras la cocción. Masticación prolongada, sensación de saciedad acelerada, digestión lenta: como habrás comprendido, ¡el huevo es un alimento saciante muy eficaz!
¿Qué pensar de los complementos alimenticios «saciantes»?
Además de una alimentación cuidada, puedes apoyarte perfectamente en complementos alimenticios para controlar mejor tus sensaciones de hambre y saciedad. Eso sí, elige bien: apuesta por los extractos de plantas y las soluciones naturales. Revisa con atención la composición: el complemento alimenticio debe estar elaborado al 100% con ingredientes naturales.
Es el caso, por ejemplo, de nuestras Cápsulas Saciantes:
- Garcinia Cambogia, que contiene de forma natural ácido hidroxicítrico, una sustancia activa que impide el almacenamiento de grasas por el organismo.
- Semilla de algarrobo, reconocida por su gran poder saciante.
- El alga fucus, rica en fibras solubles, fitoesteroles anticolesterol y antioxidantes.
La cura es sencilla de seguir: toma 2 cápsulas antes de cada almuerzo y cena, ¡y deja que la magia actúe! Lo comprobarás por ti mismo: comerás menos, no sentirás más antojos repentinos y notarás cómo tu silueta se afina a ojos vistas.
Y para completar tu cura de saciantes naturales, ¿qué mejor que nuestro Té Adelgazante Quemagrasa? Complementará a la perfección la acción de las cápsulas, potenciando tu metabolismo y drenando tu organismo. Delicioso, es la bebida ideal para tomar al final de las comidas.
