¿Cepillarse el cuerpo? ¡Qué idea tan curiosa! Y sin embargo, nos cepillamos los dientes y el cabello sin pensarlo dos veces. ¿Por qué no hacer lo mismo con la piel? El cepillado en seco es una práctica ancestral que ha vuelto a la actualidad gracias a numerosas celebridades. Descubre en qué consiste esta técnica, a caballo entre el masaje y el cuidado, qué beneficios aporta al cuerpo, cómo practicarla y qué cepillo elegir.
¿Qué es el cepillado en seco?
El cepillado en seco de la piel es, como su nombre indica, un tratamiento que consiste en cepillar la piel en seco con un cepillo de mano, generalmente fabricado con fibras naturales.
Tendemos a olvidar que la piel es, al igual que los pulmones o los riñones, un órgano emuntorio. Tiene una función protectora, pero también una función de eliminación, a través del sudor y las secreciones sebáceas. De hecho, refleja muy bien los desequilibrios del organismo: ya sea grasa y/o propensa a imperfecciones, o seca, reactiva y con picor, es un poco el barómetro de nuestro estado de salud. Por eso es tan importante cuidarla.
Además, justo bajo la piel se encuentra una red de vasos sanguíneos y linfáticos. La sangre transporta el oxígeno y los nutrientes y los distribuye a los órganos; la linfa, por su parte, circula por su propia red hasta los ganglios.
El cepillado en seco es así, ante todo, un gesto mecánico de exfoliación, unido a un masaje. Para entender a qué nos referimos con circulación cuando hablamos de celulitis, consulta nuestro artículo dedicado.
¿Por qué practicar el cepillado en seco?
Esto es lo que debes saber:
- Consiste en una exfoliación suave de la piel, que ayuda a eliminar las células muertas de la superficie de la epidermis
- Los movimientos se dirigen hacia los ganglios (para descubrir la técnica manual del drenaje, consulta nuestro artículo dedicado)
- Forma parte de los cuidados para combatir el aspecto de la celulitis, incluida la celulitis incrustada, y tiene su lugar en la rutina (¡muy bienvenida cuando se es propensa a las estrías!)
- Es un momento de cuidado relajante
El cepillado en seco puede integrarse en tu rutina si te preocupa la falta de firmeza, una piel que tiende a descolgarse, las estrías o la celulitis (sea cual sea su tipo). Es un cuidado sencillo y natural.
¿Cómo realizar un cepillado en seco?

Para hacer bien un cepillado en seco, basta con seguir algunas reglas sencillas.
1- Frecuencia
El cepillado en seco es muy rápido de realizar. Bastan entre 5 y 10 minutos por zona, cada día durante 3 o 4 semanas. Como en cualquier cuidado de la piel de naranja, es una rutina que requiere paciencia y constancia. Después, el cepillado en seco puede realizarse 2 o 3 veces por semana, en fase de mantenimiento. Cabe señalar que se recomienda (¡aunque no es obligatorio!) realizar el cepillado en seco antes de la ducha.
2- Técnica
El cepillado en seco debe realizarse siguiendo una técnica específica. Los movimientos son circulares, deben ser firmes pero sin ejercer una presión excesiva. ¡Con suavidad! Además, conviene dirigir los movimientos hacia los ganglios linfáticos. ¿Dónde se encuentran? A nivel:
- Del cuello (submaxilar, cervical, submentoniano)
- De la axila (axilar)
- Del tórax (bronquial)
- Del abdomen (aórtico)
- Del bajo vientre (ilíaco)
- De la ingle (inguinal)
- De la rodilla (poplíteo)
El cepillado debe realizarse sobre la piel perfectamente seca.
3- Zonas del cuerpo
Todas las zonas del cuerpo pueden cepillarse (muslos, glúteos, brazos o piernas), a excepción, por supuesto, de las mucosas, el rostro y el pecho. Cabe precisar que el cepillado en seco debe realizarse sobre una piel sana, sin ningún tipo de lesión, ya sea un enrojecimiento, una afección cutánea (eccema, urticaria, psoriasis), un corte, granos, una quemadura solar o una herida. Si la piel está irritada, no tiene sentido agravar la situación. Por otro lado, si tienes antecedentes recientes de flebitis, es preferible evitar el cepillado en seco durante un tiempo en la zona afectada. En caso de duda, consulta a un médico.
¿Qué cepillo elegir para el cepillado en seco?

Lo importante es encontrar la preferencia de cada una en cuanto a suavidad, firmeza y textura. Pero el criterio principal de un buen cepillo es el material: es preferible optar por cepillos con cerdas de fibras naturales. Pueden ser tanto fibras animales, como la crin, como fibras vegetales, como el sisal, el lufa o el tampico. Además, otro criterio puede influir en la elección del cepillo: ¡el agarre! Algunas personas prefieren los cepillos pequeños con asa, mientras que otras solo apuestan por los cepillos de mango largo.
Y si el cepillado en seco te atrae para cuidar tu piel y combatir el aspecto de la celulitis, te contamos que ahora ofrecemos el Brosse Peau Neuve. Dotado de cerdas y pinchos, este cepillo anticelulítico permite masajear la piel, y su textura firme acompaña la exfoliación de la superficie. Reúne así los dos gestos del cepillado en seco: el masaje, dirigido hacia los ganglios como en un drenaje manual, y la exfoliación. Descubre también nuestros consejos para una piel más lisa.
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso el cepillado en seco?
Se practica sobre una piel sana, sin lesiones ni irritación, con movimientos firmes pero sin presionar demasiado, como se indica más arriba. Si tienes dudas sobre el estado de tu piel o sobre tu salud, consulta a un médico antes de empezar.
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