Entre las numerosas tendencias anticelulitis, los métodos naturales son cada vez más populares. Incluso se vuelve a los «remedios de toda la vida», valorados por ser sencillos y económicos. ¡El guante de crin regresa con fuerza a los cuartos de baño! Pero ¿qué lugar puede ocupar en una rutina anticelulitis? Y, en general, ¿qué ventajas tiene para la piel?
¿Qué es un guante de crin?
Se trata de un accesorio de ducha y cuidado utilizado desde hace siglos (¡ya era un utensilio de higiene en la Antigüedad!), principalmente para exfoliar la piel. En su origen, y como su nombre indica, el guante de crin es un guante de baño fabricado con crin natural (generalmente de caballo). Hoy en día también los hay de crin sintética, así como de fibras naturales —loofah, ramio, sisal, palma, cáñamo…—. Su uso, en seco o bajo la ducha, permite eliminar las células muertas de la piel. Una vez liberada de ellas, la piel queda más suave y también más receptiva a la aplicación de productos hidratantes y/o nutritivos.
La piel cumple, ante todo, una función protectora. Su capa superficial, la epidermis, se renueva constantemente y en su superficie se acumulan células muertas. Ahí es donde actúa el guante de crin: gracias a la fricción, exfolia la epidermis y la libera de esas células muertas.
¿Cuáles son los beneficios del uso del guante de crin?

Bien utilizado (y volveremos sobre esto más adelante), el uso regular de un guante de crin ofrece varias ventajas para la piel:
- Como se ha mencionado, el masaje con guante de crin permite exfoliar la piel y liberarla de sus células muertas. Esta luce así más radiante.
- También resulta muy útil para preparar la piel antes de la depilación, ya que su textura rugosa permite levantar los pelos y liberar los folículos pilosos. Además, puede ayudar a limitar la aparición de pelos enquistados, que pueden ser dolorosos y provocar rojeces (el conocido efecto «piel de fresa»).
- El uso del guante de crin, gracias a la acción mecánica de la fricción, aporta una sensación tonificante sobre la piel. No obstante, si sufres de piernas pesadas, consulta antes con un médico.
- Las fricciones con el guante de crin resultan agradables sobre la piel en todas las zonas, desde los muslos hasta los brazos, donde a menudo preocupa la poco estética «piel flácida».
- Los masajes con guante de crin deben realizarse correctamente, es decir, siguiendo una dirección específica: hacia el corazón, como se explica más abajo.
- Un uso adecuado y regular del guante de crin también tiene su lugar en una rutina contra la celulitis: exfolia la piel y la prepara para la aplicación de un tratamiento. Para conocer mejor todos los tipos de celulitis, consulta nuestros artículos: acuosa (relacionada con la retención de líquidos), adiposa (relacionada con una sobrecarga de adipocitos) y fibrosa (relacionada con la fibrosis).
- Por último, un masaje con guante de crin puede ser un momento para ti, lejos del estrés del día a día.
Otra ventaja del guante de crin, más bien de orden económico: sustituye a la perfección a los exfoliantes corporales. ¡Un guante de crin comprado equivale a muchos botes de exfoliante ahorrados!
Guante de crin y celulitis: ¿cómo utilizarlo?

1- Frecuencia de uso
Atención: el guante de crin puede fragilizar las pieles delicadas. Su textura algo áspera puede resultar irritante. Por ello, es fundamental limitarse a uno o dos usos semanales, no más. Si se utiliza a diario, puede tener el efecto contrario al deseado: debilitamiento de la barrera cutánea, alteración del manto hidrolipídico e irritación de los capilares sanguíneos (que pueden incluso «romperse», dando lugar a telangiectasias).

2- Modo de uso
Aunque algunas personas utilizan el guante de crin para un cepillado en seco, los dermatólogos recomiendan usarlo bajo la ducha, preferiblemente al final. También se aconseja optar por agua fresca o fría: la vasodilatación provocada por el agua caliente puede causar microtraumatismos en los vasos sanguíneos.
El masaje con guante de crin debe realizarse siguiendo una técnica específica. Los movimientos deben ser firmes y enérgicos, pero sin llegar a ser bruscos, para evitar irritaciones. Las fricciones combinan pequeños movimientos circulares sobre las zonas propensas a la celulitis (muslos, glúteos, caderas, abdomen) con movimientos de deslizamiento inspirados en algunas técnicas de masaje. El deslizamiento se realiza siempre en dirección al corazón y a los ganglios linfáticos, que se encuentran en:
- El cuello (submaxilar, cervical, submentoniano)
- La axila (axilar)
- El tórax (bronquial)
- El abdomen (aórtico)
- El bajo vientre (ilíaco)
- La ingle (inguinal)
- La rodilla (poplíteo)
Así, se pasará el guante de crin del tobillo hacia la rodilla, de la rodilla hacia la ingle, de la muñeca hacia el hombro (para la celulitis de los brazos), de la región pélvica hacia el estómago, del hueco poplíteo hacia los lumbares… ¡Y así sucesivamente!
Además, algunas personas utilizan el guante de crin solo, mientras que otras prefieren aplicarlo con jabón, gel de ducha o incluso un aceite de ducha o un aceite anticelulitis (como el nuestro!). ¡Es una cuestión de gusto y comodidad! Por otro lado, el uso del guante de crin puede combinarse con la aplicación de un tratamiento anticelulitis una vez terminada la ducha y la piel seca. Nuestros tratamientos anticelulitis son la elección perfecta.
3- Zonas del cuerpo
El guante de crin puede utilizarse en todas las zonas del cuerpo (afectadas por la celulitis, pero también en callosidades), excepto en las mucosas, el rostro y el pecho. La piel en estas zonas es fina y delicada, y requiere un cuidado especial. Cabe señalar también que el uso del guante de crin no se recomienda si se padece alguna afección cutánea: heridas, cortes, granos, quemaduras solares, rojeces o enfermedades de la piel. Esta recomendación se aplica igualmente a las personas con insuficiencia venosa severa o antecedentes de flebitis.
¿Cómo elegir el guante de crin anticelulitis?

¡Todo es cuestión de preferencia! Se trata de encontrar la suavidad y la textura que mejor se adapten a cada una. Algunos materiales son notablemente más rugosos que otros. El crin (de caballo, cabra o buey), por ejemplo, es bastante duro, mientras que algunas fibras vegetales son considerablemente más suaves. Por ello, se recomienda acudir a una tienda y probar las diferentes texturas para encontrar la que mejor se adapte al tipo de piel. Si eres vegana, optarás, por supuesto, por los guantes de crin de fibras naturales.
Por otro lado, existen diferentes formas según el uso que se quiera dar al guante de crin. Si se trata de usarlo en las zonas con celulitis, un guante clásico con forma de manopla será más que suficiente. Si se desea friccionar todo el cuerpo, también se puede invertir en una banda de fricción: se trata de una larga tira de crin con dos asas que permite exfoliar zonas de difícil acceso, como la espalda. Pero también puede utilizarse perfectamente en las zonas afectadas por la celulitis: michelines, muslos, piernas.
¿Cómo lavar y cuidar el guante de crin?
Después de cada uso, aclara bien el guante de crin con agua limpia para eliminar los restos de piel, jabón, gel de ducha o aceite. Escúrrelo sin retorcerlo y déjalo secar al aire, en un lugar ventilado, mejor que dentro de la ducha, donde la humedad se mantiene.
De vez en cuando, lávalo más a fondo con un poco de jabón suave; después, acláralo y déjalo secar del mismo modo. Cuando las fibras se aplasten, se estropeen o se deformen, es mejor cambiarlo: un guante desgastado resulta menos agradable sobre la piel.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve un guante de crin?
El guante de crin sirve, sobre todo, para exfoliar la piel y eliminar las células muertas: así queda más suave y más receptiva a los productos hidratantes. También se utiliza para preparar la piel antes de la depilación y para masajear las zonas propensas a la celulitis, como los muslos, los glúteos, las caderas o el abdomen.
¿Cómo se usa un guante de crin?
Se recomienda usarlo en la ducha, preferiblemente al final, con agua fresca. Haz movimientos firmes y enérgicos, pero sin apretar demasiado: pequeños círculos sobre las zonas que quieras trabajar y, después, movimientos de deslizamiento siempre en dirección al corazón. Puedes usarlo solo o con jabón, gel de ducha o aceite de ducha.
¿Cuántas veces a la semana se puede usar el guante de crin?
Lo ideal es usarlo una o dos veces por semana, no más. Su textura áspera puede irritar las pieles delicadas y, si se usa a diario, puede debilitar la barrera cutánea y alterar el manto hidrolipídico. Si tienes heridas, rojeces, la piel irritada por el sol o alguna enfermedad de la piel, es mejor no utilizarlo.
¿Dónde comprar un buen guante de crin?
Lo más sencillo es ir a una tienda para tocar las diferentes texturas y elegir la que mejor se adapte a tu piel. La crin animal (de caballo, cabra o buey) es muy dura, mientras que algunas fibras vegetales (loofah, ramio, sisal, cáñamo…) son más suaves. Si eres vegana, elige un modelo de fibras vegetales.
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