Te encantan las bebidas calientes. Es así de sencillo: ¡no puedes vivir sin ellas! Pero ahora estás embarazada y no sabes qué planta elegir para preparar tus infusiones. Aquí tienes algunos consejos y sugerencias para saber qué infusión tomar durante el embarazo.
¿Se puede tomar infusiones durante el embarazo?
La pregunta es completamente legítima, ya que sabemos que las plantas están lejos de ser inofensivas. Contienen sustancias químicas activas que pueden tener repercusiones en el organismo. Es precisamente por eso que se utilizan con fines terapéuticos (fitoterapia, complementos alimenticios, homeopatía… e infusiones). Durante el embarazo, es fundamental prestar atención a las infusiones de plantas que se consumen, ya que pueden tener consecuencias directas sobre el feto.
Dicho esto, se puede afirmar que es perfectamente posible, e incluso recomendable, tomar infusiones durante el embarazo, porque:
- el embarazo exige una hidratación óptima, de al menos 2 litros diarios;
- beber suficiente, especialmente infusiones, ayuda a reducir la retención de líquidos, limitar el estreñimiento, prevenir las infecciones urinarias y aliviar la insuficiencia venosa, molestias habituales del embarazo;
- el bebé también necesita hidratación, indispensable para su buen desarrollo;
- la infusión es una buena alternativa al té y al café, que no están prohibidos pero cuyo consumo debe limitarse.
¿Qué plantas hay que evitar durante el embarazo?
Como se ha explicado anteriormente, ciertas plantas están desaconsejadas durante el embarazo. Pueden tener consecuencias sobre la salud de la futura mamá, el desarrollo del embarazo y la salud del bebé. Entre las plantas que conviene evitar, podemos mencionar:
- la menta piperita, el laurel común, la lavanda espiga, la artemisa, la verbena o la milenrama, consideradas abortivas, ya que pueden provocar contracciones uterinas y, posiblemente, un parto prematuro;
- la salvia officinalis, el regaliz, el ginseng, el lúpulo y el hinojo, que son plantas fitoestrogénicas;
- la matricaria, la salvia romana, el perejil, la angélica y el azafrán, conocidos por favorecer la llegada de la menstruación;
- la vid roja, el ginkgo biloba, el castaño de Indias y el hamamelis, venotónicos habitualmente utilizados para aliviar las piernas pesadas, están desaconsejados durante el embarazo (recomendación de la Agencia Europea del Medicamento);
- las plantas «detox», drenantes, ya que «liberan» el cuerpo de sus toxinas, pero esas mismas toxinas podrían ser captadas por el feto – reina de los prados, diente de león, rábano negro o alcachofa ;
- la valeriana y el hipérico, que son relajantes pero pueden actuar sobre el sistema nervioso del bebé.
Esta lista no es exhaustiva. Por ello, antes de tomar cualquier infusión, es preferible consultar con tu médico.
¿Qué infusiones son las más adecuadas durante el embarazo?
Por el contrario, ciertas plantas en forma de infusión están permitidas, e incluso recomendadas para las mujeres embarazadas. Para asegurarte de elegir las correctas, lo mejor es preparar tus propias infusiones en casa o acudir a una tienda especializada (como una herboristería), donde encontrarás mezclas de plantas adaptadas al embarazo.
Entre las plantas más recomendables:
- la ortiga, rica en vitaminas y oligoelementos, que le otorgan propiedades remineralizantes esenciales durante el embarazo. Además, contiene sílice, muy interesante para prevenir la aparición de estrías ;
- el jengibre, ideal al inicio del embarazo para calmar las náuseas, y también al final, por su acción contra el reflujo gastroesofágico (acidez debida a la compresión del estómago);
- la malva, cuyas flores son ricas en mucílagos, fibras suaves que favorecen una buena digestión y ayudan a combatir el estreñimiento;
- el escaramujo (rosal silvestre), muy revitalizante y beneficioso para la inmunidad, gracias a su alto contenido en vitamina C y antioxidantes;
- el tilo y la flor de azahar, imprescindibles, que ayudan a relajarse y a dormir bien;
- la hoja de frambueso, pero solo al final del embarazo, ya que actúa como tónico sobre los músculos uterinos y ayuda a preparar el parto y reducir la inflamación posparto.
Si tienes dudas o deseas una infusión concreta para aliviar las pequeñas molestias del embarazo, nada mejor que la opinión de un profesional: médico de cabecera, ginecólogo-obstetra, matrona o farmacéutico.