Está deliciosa en ensalada, en tortilla o sobre las pizzas… Pero más allá de su sabor único, la alcachofa tiene fama de ser una aliada de la figura. Incluso hay quien le atribuye propiedades contra la celulitis. Entonces, ¿es la alcachofa realmente un remedio contra la celulitis? Seamos claras desde el principio: ningún alimento, ninguna planta y ningún complemento hace desaparecer la celulitis. Descubramos esta deliciosa verdura tal y como es: su composición, su lugar en el plato y las precauciones que conviene tener en cuenta.
¿Qué contiene la alcachofa?
1- Potasio
La alcachofa es una verdura que contiene potasio, como muchas otras verduras y frutas. Es un tema que sale a menudo cuando se habla de retención de líquidos, uno de los factores que se mencionan en relación con la celulitis, especialmente la celulitis acuosa. Pero ninguna verdura resuelve por sí sola este problema: un plato variado y con poca sal, beber agua a lo largo del día y moverse cuentan mucho más que un alimento en concreto.
2- Una fuente de fibra
El contenido en fibra de la alcachofa cruda es de 5,40 g por 100 g, lo que la convierte en una fuente de fibra interesante. La principal fibra que contiene es la inulina, una fibra soluble que también está presente en la achicoria, el tupinambo, el ajo o la cebolla. La fibra tiene su lugar en una alimentación equilibrada, y lo ideal es variar las fuentes: verduras, frutas, legumbres y cereales integrales. Si no estás acostumbrada a tomarla, aumenta las cantidades poco a poco: la inulina puede provocar hinchazón en las personas con el estómago sensible. Y si lo que te preocupa es la celulitis adiposa, lo que cuenta es el equilibrio general de la alimentación, no un alimento aislado. Si quieres saber más, descubre nuestras ideas de alimentos para un vientre plano en tu día a día.
3- Cinarina, responsable de su sabor amargo
La alcachofa contiene cinarina, una molécula que le aporta un ligero sabor amargo y que se encuentra sobre todo en las hojas. De hecho, son las hojas, y no el corazón que nos comemos, las que se utilizan en preparados de herbolario y en complementos alimenticios, donde la alcachofa se ha asociado tradicionalmente a la digestión. Eso sí, cuidado con los atajos que se leen a menudo: no hay pruebas de que comer alcachofa actúe sobre la grasa corporal ni sobre la piel de naranja. Si tienes algún problema de digestión, de hígado o de colesterol, lo mejor es consultarlo con tu médico.
4- La alcachofa, baja en calorías
Con sus 40 kcal por 100 g, la alcachofa es una verdura poco calórica, como muchas otras verduras verdes. Encaja perfectamente en los menús de la semana, siempre que prestes atención a lo que la acompaña: mejor una vinagreta ligera que una salsa contundente, por ejemplo. Además, aporta vitaminas, minerales y fibra, así que merece un hueco más a menudo en la mesa: al vapor, cocida, salteada o en ensalada.
¿Cómo tomar la alcachofa?

La flor de alcachofa es la parte comestible de la planta, mientras que las hojas se utilizan sobre todo en herbolario. Estas hojas se encuentran en formatos muy variados: cápsulas, hojas secas, ampollas, infusiones. Los complementos alimenticios a base de alcachofa nunca sustituyen a una alimentación variada y equilibrada. Si decides tomarlos, conviene elegirlos con cuidado:
- Procedencia
- Alto contenido en hojas de alcachofa
- Certificación ecológica, preferiblemente
Además, existen ciertas condiciones a tener en cuenta antes de tomar complementos alimenticios a base de hojas de alcachofa:
- Su consumo está contraindicado en caso de litiasis biliar
- Se desaconseja a las personas sensibles a las asteráceas, una amplia familia de plantas (achicoria, diente de león, manzanilla, cardo…)
- Consulta a tu médico o farmacéutico si estás embarazada, en periodo de lactancia o sigues algún tratamiento, y respeta siempre la dosis indicada en el envase
1- Receta de té de alcachofa y cola de caballo
La cola de caballo es una planta que, al igual que la alcachofa, aparece a menudo en las infusiones de tradición popular. Esta bebida caliente es ante todo un momento de pausa para disfrutar de su sabor, no un tratamiento contra la celulitis. La cola de caballo no se recomienda a mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, a niños, ni en caso de problemas renales o de tratamiento en curso sin la opinión de un profesional sanitario. Para preparar la receta, necesitarás:
- 1 alcachofa
- 2 c. s. de cola de caballo seca
- 500 ml de agua
- 1 c. c. de zumo de limón fresco
Trocea la alcachofa y hiérvela en el agua. Cuando el agua rompa a hervir, añade la cola de caballo y baja el fuego. Deja infusionar la preparación durante 2-3 minutos y apaga el fuego. Deja reposar 15 minutos, cuela con un colador fino y añade el zumo de limón. Tómalo caliente o templado, de vez en cuando, como una bebida más, sin dejar de beber agua a lo largo del día.
2- Receta de infusión de hojas de alcachofa y ortiga
Una infusión de sabor vegetal que puedes preparar con plantas fáciles de encontrar en herbolarios o tiendas ecológicas. La ortiga puede interactuar con algunos tratamientos: si sigues alguno, pide consejo a tu farmacéutico. Para prepararla, nada más sencillo, solo necesitas:
- Un puñado de hojas de alcachofa secas
- Un puñado de hojas de ortiga
Deja infusionar los ingredientes durante 10 minutos en el equivalente a una taza grande de agua hirviendo. Deja reposar la infusión 5 minutos tapada. Cuélala y disfrútala tal cual, sin azúcar añadido. Como con cualquier infusión, es mejor ir variando las plantas que tomar grandes cantidades de la misma todos los días.
3- Nuestras Cápsulas Celulitis
Si no eres fan de las tisanas de hierbas y sueles tomar complementos alimenticios, tienes nuestras Cápsulas Celulitis. Contienen ingredientes de origen natural, son veganas y están formuladas con plantas, entre ellas la alcachofa, el té verde, la vid roja y el rabo de cereza. Como cualquier complemento alimenticio, no sustituyen a una alimentación variada y equilibrada ni a un estilo de vida saludable. Respeta la dosis diaria indicada en el envase, mantenlas fuera del alcance de los niños pequeños y consulta a un profesional sanitario si estás embarazada, en periodo de lactancia o sigues algún tratamiento. Para cuidar tu piel, apuesta también por el movimiento y por masajes frecuentes, con la constancia como mejor aliada.
El pequeño extra desde el interior, como complemento del masajePrecio original: 29,99 €
Artículos relacionados
- La hiedra y la celulitis: lo que hay que saber
- Ginkgo biloba y celulitis: lo que realmente se sabe
- Aceite esencial de ciprés: origen, usos y precauciones
Categorías útiles: Plantas anticelulíticas, Soluciones anticelulíticas.









