Todas conocéis esta planta que florece en campos y jardines con la llegada del buen tiempo. El diente de león, considerado a menudo una mala hierba por los jardineros, es en realidad un tesoro de beneficios para la salud. Para descubrir cuáles son, sigue leyendo…
¿Qué es el diente de león?
En realidad, no deberíamos hablar de diente de león en singular, sino en plural, ya que este término hace referencia a un gran número de plantas con flores amarillas. Los dientes de león «auténticos» son los que pertenecen al género Taraxacum y se distinguen por:
- su tallo hueco;
- sus hojas muy dentadas (de ahí el nombre alternativo Diente de León);
- su látex (sustancia blanca y pegajosa que sale de los tallos al cortarlos);
- sus frutos (aquenios, pequeñas semillas coronadas por una pelusa sedosa que nos encanta dispersar soplando sobre ellas).
El diente de león se utiliza desde la Antigüedad, tanto para curar como para alimentarse. Los griegos usaban su látex para calmar las irritaciones oculares, mientras que los persas lo comían comparándolo con la achicoria. Todo indica que esta planta, considerada demasiado a menudo una mala hierba, esconde numerosas cualidades…
Beneficio no1 del diente de león: una bomba nutricional
¡Del diente de león, todo es comestible!
- Los botones florales pueden conservarse en vinagre y consumirse como alcaparras.
- Las flores se utilizan en multitud de preparaciones, como la Cramaillotte, una deliciosa gelatina dulce típica de Borgoña, o el Dandelion Wine, una especie de cerveza inglesa elaborada con agua, miel, levadura y flores de diente de león.
- Las hojas gozan de gran reputación en gastronomía, a pesar de su sabor ligeramente amargo. Recuerdan un poco a la rúcula.
- Las raíces, menos conocidas, son igualmente comestibles. En Japón se aprecian y se consumen salteadas con salsa de soja.
Pero más allá de sus cualidades gustativas, lo que más destaca del diente de león son sus beneficios nutricionales:
- las hojas están repletas de nutrientes, con un contenido excepcional en provitamina A, vitamina C y vitamina E, lo que lo convierte en un alimento antioxidante por excelencia. Un poder antioxidante reforzado por la presencia de polifenoles, sustancias químicas que combaten los radicales libres y previenen la inflamación y el envejecimiento prematuro;
- también contienen vitamina K, necesaria para una correcta coagulación sanguínea;
- son igualmente ricas en minerales, especialmente potasio anti-retención de líquidos, magnesio y hierro contra la fatiga, así como calcio y fósforo para la salud ósea;
- las flores, al igual que las hojas, contienen polifenoles y ácidos fenólicos antioxidantes.
Así, el diente de león es un alimento saludable que merece ser más conocido (y consumido con mayor frecuencia).
Beneficio no2: un excelente diurético
¡No es casualidad que a veces se llame a esta planta «mea la cama»! Y es que se trata de un potente diurético. Estimula la eliminación de agua por los riñones y se utiliza además para tratar la retención de líquidos, las infecciones urinarias y prevenir la formación de cálculos renales. La razón: su riqueza en potasio, que favorece de forma natural la diuresis. No obstante, su uso debe ser prudente en caso de insuficiencia renal o cólico nefrítico, y siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud. Cabe destacar que esta acción diurética también tiene repercusiones positivas sobre el reumatismo y la artrosis, causados por una acumulación de sales de ácido úrico en tendones y cartílagos.
Beneficio no3: un depurativo del hígado
Otra virtud del diente de león: es colerético (estimula la secreción de bilis por el hígado) y colagogo (favorece el vaciado de la vesícula biliar). En la práctica, ¿qué significa esto? Sencillamente que está muy recomendado en caso de digestión difícil, especialmente tras una serie de excesos alimentarios. En definitiva, si deseas hacer una detox después de algunos festines (por ejemplo, tras las fiestas de fin de año), el diente de león es un aliado de primera. Te ayudará a recuperar el confort digestivo y un bienestar general.
Beneficio no4: una ayuda para la digestión
La acción positiva sobre la función hepática no es la única propiedad del diente de león sobre la digestión. La planta también estimula las secreciones salivales y gástricas (entre otras cosas gracias a la taraxina, la sustancia química que le da su sabor amargo), reduce los gases y la hinchazón y potencia el tránsito intestinal (sus fibras son conocidas por su efecto laxante). Además, su riqueza en minerales e inulina (una fibra especialmente presente en las raíces del diente de león) favorece el enriquecimiento del microbiota (acción prebiótica). Así, el diente de león actúa sobre todo el sistema digestivo y favorece el bienestar intestinal.
Beneficio no5: un efecto positivo sobre la glucemia y el colesterol
Siguiendo en el ámbito digestivo: el diente de león podría inhibir la asimilación de los hidratos de carbono por el organismo y, de este modo, reducir la glucemia en sangre. Esta acción podría explicarse por las distintas sustancias presentes en la planta, en particular la luteolina, los terpenos, los ácidos (cichórico, clorogénico) y la taraxina mencionada anteriormente. Este efecto hipoglucemiante podría resultar interesante para el manejo de la diabetes, pero también con fines de adelgazamiento. Otro punto a favor del diente de león: es rico en fitoesteroles, compuestos naturales con la propiedad de reducir el colesterol en sangre. En efecto, disminuyen la absorción intestinal de las grasas. El diente de león es, por tanto, un hipocolesterolemiante natural.
¿Cómo aprovechar los beneficios del diente de león?
Existen dos maneras: bien consumir el diente de león en su forma natural, bien apostar por complementos alimenticios elaborados a partir de flores, hojas y/o raíces de diente de león.
En cuanto a la primera opción, puedes perfectamente recoger tú misma los dientes de león en la naturaleza. Elige lugares poco contaminados, en pleno campo. Ten en cuenta también que el mejor momento para recolectar las hojas y las raíces es la primavera, antes de la floración. En cuanto a las flores, puedes recogerlas tanto jóvenes (en forma de botón) como maduras (por ejemplo, para adornar tus ensaladas o preparar infusiones caseras).
La segunda opción requiere que elijas bien tus complementos alimenticios. Para ello, nada mejor que revisar la composición: tus cápsulas o comprimidos deben estar bien dosificados en diente de león para aprovechar todos sus beneficios. Es el caso, por ejemplo, de nuestras Cápsulas Quemagrasa Adelgazantes: una composición 100% natural y vegana con una combinación de 7 plantas que actúan directamente sobre los distintos factores del control del peso:
- Garcinia cambogia, cetonas de frambuesa y de piña, reconocidas por su acción lipolítica, para un efecto «quemagrasa » eficaz;
- ascophyllum, un alga reconocida por limitar el almacenamiento de grasas en el organismo y contribuir al mantenimiento del peso ideal;
- alcachofa, hinojo y diente de león, por su acción positiva sobre la digestión, la pereza hepática y los gases.
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