El amasamiento y rodamiento es el masaje por excelencia para combatir los michelines. Combinado con un estilo de vida saludable, permite deshacerse de la celulitis de forma duradera. Pero ¿cuántas veces por semana conviene practicarlo? ¡Te lo contamos todo!
¿Qué es el amasamiento y rodamiento?
Se trata de una técnica de masaje orientada a reducir la celulitis. Consiste en pellizcar un pliegue de piel y hacerlo rodar de abajo hacia arriba. Los efectos buscados son el vaciado adipocitario (eliminación del contenido graso de las células adiposas), el drenaje de las grasas y la reactivación de la circulación veno-linfática. Es, por tanto, el masaje anticelulítico por excelencia.
¿Con qué frecuencia realizarlo para que sea eficaz?
La eficacia del amasamiento y rodamiento reside tanto en su regularidad como en su frecuencia. Además, varios factores influyen a la hora de determinar la frecuencia ideal:
- si lo realizas en casa, en automasaje ;
- si lo realiza un masajista profesional, en un centro de estética o en una clínica de fisioterapia;
- el tipo de celulitis de que se trate — se sabe, por ejemplo, que en el caso de una celulitis acuosa, el drenaje linfático es más recomendable;
- si se realiza de forma manual o mecánica;
- la fragilidad venosa y/o cutánea — una persona con insuficiencia venosa severa deberá tener precaución, ya que el amasamiento y rodamiento puede provocar hematomas y dilatación de los pequeños vasos.
Si sufres de celulitis adiposa o fibrosa y no presentas una fragilidad venosa significativa, puedes incorporar el amasamiento y rodamiento a tu rutina diaria, dedicándole unos 10 minutos, de forma continuada. En cuanto lo abandones, los adipocitos volverán a acumular grasa y la piel de naranja reaparecerá. ¡Así es la naturaleza!
¿Cómo hacerlo?
Puedes perfectamente realizar un amasamiento y rodamiento manual en casa. Sin embargo, la técnica no es la más sencilla y requiere cierta habilidad. Además, puede resultar cansada, ya que se trata de un masaje profundo y enérgico. Por último, puede ser difícil acceder a ciertas zonas del propio cuerpo, como por ejemplo las nalgas.
Por eso, se recomienda optar por una solución mecánica, con la ayuda de un accesorio de masaje. En Cellublue, ofrecemos dos opciones:
- nuestra ventosa clásica, en silicona hipoalergénica, que permite reproducir a la perfección la técnica del amasamiento y rodamiento. Se utiliza sobre la piel previamente aceitada (idealmente con nuestro Aceite Anticelulítico de Masaje, enriquecido con pomelo lipolítico e hiedra drenante), dedicando 3 minutos por zona (muslos, abdomen, nalgas…);
- nuestra ventosa eléctrica, aún más fácil de usar, ¡basta con encenderla! Dispone de 2 modos (succión y calor), para un amasamiento y rodamiento perfecto y un drenaje óptimo de grasas y toxinas. Puede utilizarse con nuestro Tratamiento Activador de Amasamiento y Rodamiento, que potencia aún más los efectos del masaje. ¡5 minutos por zona son suficientes para obtener resultados rápidos y visibles!

