Seguramente ya has oído hablar de la manteca de karité, esa mantequilla vegetal que las mujeres africanas utilizan para cuidar su piel y la de sus bebés. Hidratante, protectora y regeneradora, es un imprescindible de la belleza natural. ¿Qué hay de la eficacia de la manteca de karité en las estrías? Todo sobre el Shea Butter, un tesoro llegado de África.
Sommaire
¿Qué es la manteca de karité?
La manteca de karité es una sustancia grasa extraída de los frutos del árbol de karité, que crece principalmente en África. Tradicionalmente, los frutos se recogen y se despojan de su pulpa. Se obtiene así una nuez que contiene una almendra en su interior. Es esta almendra la que se prensa, tras ser secada, triturada, molida y batida. La elaboración tradicional de la manteca de karité es, como puede verse, un proceso largo y complejo. Hoy en día, la extracción se simplifica mediante procesos industriales. Existen dos métodos:
- Extracción por presión en frío: las almendras se trituran en una prensa a baja temperatura. La manteca de karité obtenida es de excelente calidad, ya que la técnica preserva los principios activos.
- Extracción por solvente: las almendras se trituran y se les añade un solvente para recuperar la totalidad de la manteca contenida en las nueces. Es un método rentable, pero el solvente utilizado altera la calidad de la manteca.
Por eso, antes de elegir tu manteca de karité, lee bien su composición y asegúrate de que sea cruda, sin refinar, extraída por presión en frío (¡como todos tus aceites vegetales!) y, si es posible, ecológica y de comercio justo. Así podrás aprovechar al máximo los increíbles beneficios de la manteca de karité.
¿Es eficaz la manteca de karité contra las estrías?
La composición de la manteca de karité la convierte en un ingrediente ideal para la prevención y el tratamiento de las estrías. ¿Por qué? Porque esta mantequilla vegetal está compuesta por ácidos grasos beneficiosos para la piel.
Ácido oleico
Se trata de un omega-9 producido de forma natural por nuestro organismo y especialmente presente en el film hidrolipídico de la piel. El ácido oleico ayuda a mantener la firmeza y la elasticidad de la epidermis, y a aliviar las pieles secas protegiéndolas y nutriéndolas. Además, se ha demostrado que el ácido oleico contribuye a reparar y cicatrizar las pieles dañadas. La manteca de karité lo contiene en gran cantidad (hasta un 60%), lo que la hace especialmente eficaz sobre las estrías inflamatorias, ya sean rojas o moradas.
Ácido esteárico
Un ácido graso saturado que resulta excelente para la piel. El ácido esteárico se utiliza habitualmente en cosmética como agente de textura, ya que permite espesar cremas y bálsamos. Pero también posee propiedades nutritivas, protectoras (efecto filmógeno) y emolientes. Aplicado a diario, ayuda a redensificar la piel. Es por ello perfecto para reparar las estrías antiguas, a menudo hundidas y marcadas.
Ácido linoleico
Se trata de un ácido graso esencial omega-6, es decir, que nuestro organismo no produce por sí solo. Permite restaurar la barrera protectora de la epidermis al tiempo que nutre la piel en profundidad. Además, estimula la renovación celular… algo fundamental si tenemos en cuenta que las estrías se deben a la rotura de las fibras elásticas de la piel, producidas por células llamadas fibroblastos. El ácido linoleico presente en la manteca de karité estimula así la producción de colágeno y elastina en la dermis, reparando los daños cutáneos… como las cicatrices o las estrías.
Ácido alfa-linolénico
Este omega-3 es esencial para la salud de la piel, ya que previene y calma los estados inflamatorios. De hecho, se utiliza con frecuencia en el ámbito farmacéutico para tratar fenómenos inflamatorios como el eccema o la psoriasis. Este ácido graso esencial actúa de maravilla sobre las estrías recientes y ayuda a calmar la inflamación cutánea asociada a la rotura de las fibras elásticas de la dermis. La manteca de karité puede contener ácido linolénico en una proporción de hasta el 50%, según su origen y calidad.
Cabe señalar que las proporciones de ácidos grasos varían según el origen de la manteca de karité y, por tanto, influyen en su textura. Será más líquida si es rica en ácido oleico (y se parecerá a un aceite), y más sólida si su contenido en ácido esteárico es elevado.
Por último, la manteca de karité contiene vitamina A (renovación celular) y E (antioxidante), látex (protector) y fitoesteroles, que nutren y reestructuran la piel y alivian las irritaciones. No cabe duda de que la manteca de karité de calidad es un auténtico tesoro para la dermis y el aliado ideal de las pieles propensas a las estrías, tanto en prevención como en tratamiento.
¿Cómo usar la manteca de karité en las estrías?
1. Uso puro
La manteca de karité puede utilizarse pura sobre la piel, en unción, masaje, aplicación localizada e incluso en el baño. Basta con fundirla entre las manos amasándola y aplicarla sobre las estrías, o añadirla al agua caliente del baño para un momento de bienestar absoluto.
2. Exfoliante antiestrias
La manteca de karité también puede servir de excelente base para preparar un exfoliante casero. Para ello necesitarás:
- 1 c. s. de manteca de karité
- 125 g de azúcar moreno de caña ecológico
- 60 ml de aceite de coco
- 5 gotas de aceite esencial de lavanda aspic (opcional)
- 3 gotas de aceite esencial de limón (opcional)
Mezcla todos los ingredientes. Si la mezcla no es homogénea, puedes fundir previamente la manteca de karité al baño maría a fuego suave. Cuando la preparación tenga una consistencia uniforme, viértela en un recipiente hermético. No olvides probarla antes en el pliegue del codo para comprobar que tu piel la tolera bien.
Este exfoliante puede usarse dos o tres veces por semana sobre todas tus estrías.
3. Tratamiento antiestrias
Si prefieres las cremas, ¡no hay problema! La textura untuosa de la manteca de karité es una excelente base para preparar una crema antiestrias casera. Necesitarás:
- 50 g de manteca de karité
- 35 g de aceite de almendra dulce
- 15 g de aceite vegetal de rosa mosqueta (macerado)
Funde lentamente la manteca de karité al baño maría y añade los aceites vegetales. Mezcla la preparación, viértela en un recipiente hermético y colócala en el frigorífico. Se volverá más firme y podrá aplicarse como una crema, a diario, sobre las estrías. Es perfectamente adecuada para las embarazadas. Este tratamiento se conserva hasta 3 meses en frío.
¿Cuáles son las soluciones antiestrias complementarias?
Para completar tus cuidados caseros a base de manteca de karité, puedes adoptar una rutina cosmética, especialmente si está elaborada con activos naturales. Nuestro Pack Estrías será el aliado perfecto de la manteca de karité para prevenir o tratar tus estrías, ya sea en el vientre, los glúteos o incluso las pantorrillas.
- El Exfoliante Estrías, extremadamente suave, puede usarse en la ducha. Alisa la textura de la piel y elimina todas las células muertas de la epidermis. Tu piel, suave como la de un bebé, estará lista para recibir todos los tratamientos antiestrias, incluida la manteca de karité.
- La Crema Estrías, enriquecida con aceite de macadamia nutritivo, mejora la elasticidad de la piel y repara la dermis en profundidad. Puedes integrarla en tu rutina a base de manteca de karité. Los activos naturales regenerarán tu piel para unas estrías visiblemente atenuadas.
- El Aceite Tratamiento Estrías es el complemento perfecto de la manteca de karité. Su rica textura penetra fácilmente en la epidermis con un simple masaje. Su composición (aceites vegetales naturales de sésamo, aguacate, jojoba y soja) se adapta a todo tipo de pieles (embarazadas, adolescentes, hombres) y su eficacia sobre las estrías es extraordinaria. ¡El 95% de quienes lo han probado lo recomiendan!
