Preguntas frecuentes
¿Qué es la homeopatía?
La homeopatía es una medicina suave creada en el siglo XVIII. Se basa en e. Se fundamenta en dos principios: Una sustancia que provoca un síntoma puede utilizarse para tratar ese mismo síntoma. La potencia activa de una sustancia puede obtenerse mediante un proceso de diluciones y dinamizaciones sucesivas. Este proceso supuestamente aumenta los efectos de dicha sustancia, a pesar de una concentración muy baja en principios activos. Los preparados homeopáticos se presentan en distintas formas: La más conocida es la forma granulada: pequeñas bolitas blancas que se disuelven bajo la lengua La forma dermatológica: ya sea en pomada o en gel La tintura madre: una solución hidroalcohólica que se diluye en agua La homeopatía se vende sin receta en farmacias y no requiere prescripción médica. No obstante, está sujeta, al igual que los medicamentos, a una autorización de comercialización. Al laboratorio fabricante le basta con demostrar que el preparado homeopático no presenta ningún riesgo para la salud. Además, la homeopatía no está sometida a ningún ensayo clínico, lo que le ha valido numerosos detractores. Sin embargo, también cuenta con muchos adeptos que le reconocen una eficacia real. En Francia, y a pesar de la retirada de su reembolso, sigue generando adhesión, como lo demuestra el elevado número de médicos homeópatas (más de 3500) y de usuarios (10 % de las ventas en farmacia; 3 de cada 4 franceses ya han seguido algún tratamiento homeopático).
¿Cómo funciona la homeopatía?
La homeopatía se basa en cinco principios inmutables que definen su especificidad. El principio de similitud: el paciente es tratado con una sustancia diluida que, si no estuviera diluida y se administrara a una persona sana, provocaría en ella los mismos síntomas que los del enfermo. Pero esa misma sustancia, diluida, permite aliviar a la persona enferma. El principio de dilución: la sustancia debe diluirse varias veces y dinamizarse (agitarse) para ser eficaz. Existen distintas técnicas de dilución, pero todas se basan en el principio de lo infinitesimal, según el cual una dosis de sustancia, aunque sea muy pequeña, puede tener una acción curativa. Los números y letras que aparecen en los frascos de gránulos homeopáticos indican el número de diluciones que ha sufrido la sustancia para «activarse» (por ejemplo, 9CH significa 9 diluciones). El principio de globalidad: la homeopatía aborda a cada individuo en su totalidad. El tratamiento a administrar depende de los síntomas, pero también del estilo de vida, del estado psicológico y de los antecedentes del paciente. Se trata, por tanto, de una terapéutica global y personalizada. El principio de constitución: la homeopatía se apoya en una clasificación precisa de los pacientes según su constitución: herencia, tratamientos previos, estilo de vida… El principio de diátesis : la diátesis corresponde a las predisposiciones de cada individuo a desarrollar ciertas patologías. Como habrás comprendido: la homeopatía es una terapéutica global que se dirige más al individuo que a la patología que padece. El tratamiento homeopático es, por tanto, personal y varía según cada persona (tanto en la naturaleza de la sustancia empleada como en el número de diluciones). Por otro lado, en homeopatía, el concepto de curación difiere de la definición alopática. Así, se considerará que un paciente está curado cuando haya recuperado un equilibrio general, y no solo cuando sus síntomas hayan desaparecido.
¿Cuáles son las alternativas a la homeopatía para adelgazar?
Si aprecias especialmente las medicinas suaves y estás convencida de su eficacia, debes saber que puedes perfectamente alternar un tratamiento homeopático con una cura de complementos alimenticios. Ambos se basan en el mismo principio: adelgazar gracias a los principios activos de las plantas. Eso sí, es importante elegir bien tus complementos alimenticios para asegurarte de obtener resultados reales: un adelgazamiento visible y un mayor bienestar. Ofrecemos una gama completa de cápsulas adelgazantes. Cada formulación actúa sobre un factor específico del aumento de peso. Así: Nuestras Cápsulas Adelgazantes Pérdida de Peso actúan a la vez sobre la asimilación de las grasas alimentarias (el ascophyllum capta los lípidos de la alimentación) y sobre la estimación del metabolismo (cafeína de la nuez de cola y capsaicina del pimiento, con virtudes lipolíticas). Nuestras Cápsulas Adelgazantes Saciantes actúan principalmente sobre la reducción del apetito. Enriquecidas con algarroba y fucus, saciantes naturales (fibras), te permiten controlar el hambre y, con ello, el tamaño de tus ingestas. Nuestras Cápsulas Adelgazantes Quema-Grasas actúan sobre la oxidación de las grasas y la digestión en general. La Garcinia Cambogia y el tallo de piña son sustancias «quema-grasas» reconocidas, mientras que el diente de león y la alcachofa contribuyen al bienestar digestivo. Las curas regulares con nuestras cápsulas pueden, al igual que la homeopatía, ayudarte a adelgazar. Lo ideal: una cura de complementos alimenticios en cada cambio de estación, para mantener tu peso ideal. Cápsulas adelgazantes 29,99 Descubrir 14,99 Descubrir Cápsulas quemagrasas para adelgazar 14,99 Descubrir
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