Vas regularmente al gimnasio pero no sabes qué equipo utilizar. Entre el remo, la cinta de correr, la bicicleta elíptica y la spin bike, te cuesta decidirte. Si eres propensa a la celulitis, la bicicleta estática es sin duda una actividad a tener en cuenta. Porque sí, es eficaz contra la piel de naranja. Aquí tienes algunas explicaciones.
¿Por qué la bicicleta estática es un buen deporte anticelulitis?
La bicicleta estática (así como su aliada la bicicleta « clásica ») es un deporte muy completo, con la ventaja de actuar sobre los distintos factores de la celulitis.
1- Primer efecto de la bicicleta estática: la movilización de las grasas
En primer lugar, conviene precisar que la bicicleta estática es un deporte de resistencia que, cuando se practica en sesiones largas y regulares, permite « quemar grasa ». El cuerpo, cuando debe realizar un esfuerzo prolongado, necesita energía. Por eso la obtiene de sus reservas: primero los recursos inmediatos, procedentes de la alimentación, y luego las reservas de grasa. La celulitis se debe en parte a una hipertrofia de los adipocitos —las células grasas que, sobrecargadas de lípidos, deforman la dermis y le dan ese aspecto acolchado conocido como « piel de naranja ». Esto es especialmente cierto en el caso de la celulitis adiposa. Así, la bicicleta estática contribuye al vaciado adipocitario, y por tanto a la reducción de la celulitis.
2- Segundo efecto de la bicicleta estática: la reactivación de la microcirculación
Otro beneficio de la bicicleta estática: tiene un efecto muy positivo sobre la circulación veno-linfática. La celulitis, sobre todo si es acuosa, suele deberse a una insuficiencia venosa y linfática. En ese caso se asocia a numerosas molestias: sensación de piernas pesadas, retención de líquidos, edemas e hinchazón. Los pedaleos que implica la práctica de la bicicleta estática estimulan la bóveda plantar, favoreciendo así el retorno venoso. Además, los movimientos potencian la contracción muscular (gemelos, cuádriceps). Los músculos « masajean » entonces las venas y los vasos linfáticos. La microcirculación se reactiva.
3- Tercer efecto de la bicicleta estática: la firmeza de la piel
¡Y eso no es todo! La bicicleta estática (y el deporte en general) permite tonificar la silueta. Actúa no solo sobre la firmeza muscular, que trabaja de forma suave, sino también sobre la calidad de la piel. Sorprendente, pero cierto:
- la microcirculación, reactivada, favorece una mejor salud cutánea, ya que las células de la piel están bien oxigenadas y nutridas;
- además, durante el ejercicio físico, las células musculares producen una proteína que estimula la producción de colágeno.
¿Qué relación tiene esto con la celulitis? Pensamos especialmente en la celulitis fibrosa, endurecida y dolorosa, debida a una rigidificación de las fibras elásticas de la piel. La bicicleta estática permite mejorar su aspecto, favoreciendo la elasticidad cutánea.
¿Cómo empezar con la bicicleta estática?
¿Listas para poneros en marcha? Para aprovechar al máximo los beneficios de la bicicleta estática, aquí tienes algunos consejos a seguir:
- las sesiones solo son eficaces contra la celulitis si son largas y regulares. Para empezar, se recomiendan al menos 2 sesiones semanales de 45 minutos, aumentando progresivamente la frecuencia y la duración. Sin constancia, no hay resultados;
- practicar en bicicleta estática, a diferencia de la bicicleta convencional, es una actividad estática. Por eso conviene aumentar progresivamente la resistencia de los pedales, para simular las pendientes. Nada se consigue sin esfuerzo;
- para potenciar el efecto anticelulitis, puedes alternar sesiones continuas y sesiones en intervalos. El entrenamiento en intervalos (Hiit) estimula aún más la movilización de las grasas. Para ello, basta con alternar un minuto de pedaleo intenso y un minuto de recuperación, de 8 a 15 veces seguidas;
- es importante hidratarse bien antes, durante y después del esfuerzo.
¿Qué más hacer además de la bicicleta estática para eliminar la celulitis?
Ya sabes casi todo sobre la bicicleta estática. Pero el ejercicio físico no es el único factor sobre el que actuar para deshacerse de los michelines. Para completar tu rutina de bicicleta estática, aquí tienes dos formas más de combatir la celulitis.
1- Revisar la alimentación
La celulitis puede agravarse con una alimentación demasiado rica, desequilibrada o poco variada. No olvides que los azúcares, el picoteo, las grasas saturadas, la sal, el alcohol y los alimentos refinados « alimentan » la celulitis. Es preferible optar por:
- los hidratos de carbono complejos, como los cereales integrales y los pseudocereales, que aportan energía al cuerpo sin favorecer el almacenamiento;
- las proteínas magras (carne blanca, huevos, pescado) y vegetales (legumbres, soja), que potencian la masa muscular;
- las frutas y verduras, cuya fibra frena el almacenamiento de grasa;
- las grasas de calidad (aceites, pescados grasos, frutos secos, aguacate), esenciales para la salud;
- los lácteos desnatados, fuente de proteínas y de calcio esencial para la salud ósea;
- la hidratación con agua, a razón de 1,5 a 2 litros al día, para depurar el organismo y prevenir la retención de líquidos (que se agrava con la deshidratación, ¡sí, chicas!).
2- Apostar por los masajes anticelulitis
Dale a tu cuerpo un pequeño empujón y regálate un masaje anticelulitis diario, para estimular la eliminación de los michelines… El palper-rouler es sin duda la mejor técnica que existe para combatir eficazmente la celulitis. Y con nuestra Ventosa y nuestro Aceite de Masaje, es muy sencillo de realizar. No hace falta ir a un centro de estética cuando todo puede hacerse desde tu baño: basta con aplicar un poco de nuestro Aceite Anticelulitis (enriquecido con pomelo lipolítico y hiedra drenante) sobre la zona a masajear, y luego realizar el masaje con la Ventosa, siguiendo las instrucciones. Con solo 3 minutos al día puedes afinar los muslos, reafirmar las caderas y eliminar la piel de naranja en los glúteos!
