Estamos de acuerdo, los brazos « de murciélago » no tienen absolutamente nada de atractivo. De hecho, muchas mujeres se sienten tan acomplejadas al ver esa piel distendida que dejan de ponerse mangas cortas sin más. No es lo ideal cuando hace mucho calor y una sueña con llevar tops ligeros… Pero, ¿cuáles son las causas de esta ptosis cutánea? Y sobre todo, ¿qué hacer para reafirmar la piel de la parte inferior de los brazos?
Sommaire
¿Por qué me cuelga la piel de los brazos?
1- La edad
Primera y principal causa de la ptosis: el envejecimiento. Rara vez trae buenas noticias, y menos aún para la piel. Con la edad, la piel de los brazos pierde de forma natural elasticidad y firmeza. La culpable: la disminución de la producción de colágeno y la reducción de las reservas de elastina. Estas dos proteínas cutáneas son esenciales para mantener la resistencia y la flexibilidad de la piel. Al envejecer, la piel se vuelve más flácida, también en la parte inferior de los brazos. A esto se suma la pérdida de masa muscular: se estima que entre los 40 y los 90 años se pierde alrededor del 40% de la musculatura. Esto se debe al descenso hormonal, a una mayor dificultad para metabolizar macro y micronutrientes, y al aumento de los procesos inflamatorios. Nada bueno para nuestros brazos.
2- Los cambios hormonales

Hablemos de la menopausia. Acabamos de mencionar la edad, pero conviene detenerse un momento en el papel de las hormonas en la firmeza de la piel. Las hormonas sexuales femeninas, es decir, los estrógenos y la progesterona, garantizan entre otras cosas la elasticidad y la buena hidratación de la piel. Sin embargo, la llegada de la menopausia provoca una disminución y, posteriormente, la desaparición de estas hormonas. Así, la naturaleza de la piel cambia: se vuelve seca, más rugosa y, sobre todo, más blanda. De este modo, la piel de los brazos empieza a colgar.
3- La consecuencia de una pérdida de peso
Una pérdida de peso —especialmente si es rápida e importante— puede desencadenar distintos fenómenos. En primer lugar, una pérdida de masa muscular, ya que el cuerpo, sometido a una dieta restrictiva, obtiene energía de todas sus reservas: adiposas, pero también musculares. Al atrofiarse el músculo, los tejidos conjuntivos se relajan… y la piel de los brazos empieza a colgar. Además, la pérdida de peso fragiliza la propia dermis. La piel, hasta entonces tensa, se relaja de repente bajo el efecto de la pérdida de volumen.
4- La falta de ejercicio
En ocasiones, la ptosis cutánea de los brazos puede explicarse por unos hábitos de vida poco saludables. Y más concretamente, por la ausencia de deporte. La actividad física tiene consecuencias directas sobre la salud, pero también sobre la calidad de la piel. Contribuiría a mantener el contenido de colágeno en la piel: durante una sesión de ejercicio, las células musculares producirían una proteína que interviene directamente en la síntesis del colágeno cutáneo. Y donde hay colágeno, hay firmeza y elasticidad. Además, el deporte tiene efectos positivos sobre la microcirculación, de la que la piel se beneficia especialmente. Los tejidos están bien oxigenados, drenados, hidratados y nutridos. ¿Qué mejor manera de evitar que la piel de los brazos cuelgue?
5- La falta de hidratación

Última causa posible: la falta de hidratación. Porque sí, incluso la piel de los brazos merece su pequeño masaje con una crema hidratante o un aceite nutritivo. Una piel deshidratada se traduce en: tiranteces, menor flexibilidad, sequedad, un aspecto «arrugado» y caído, y pérdida de volumen. Si la piel de tus brazos cuelga, quizás sea porque no hidratas tu cuerpo de forma adecuada… o porque olvidas aplicar crema en esta zona algo escondida que a veces tendemos a pasar por alto.
6- Otros factores favorecedores
Por último, otros factores pueden influir en la flacidez de la piel de los brazos. Entre ellos, cabe mencionar:
- La exposición solar excesiva, ya que los rayos UV provocan una degradación celular que altera la calidad de la piel.
- El estrés, porque el cortisol secretado en un contexto de estrés continuo tiene repercusiones negativas sobre la «solidez» de la piel.
- El alcohol y el tabaco, que provocan deshidratación, estrés oxidativo y una mala circulación veno-linfática.
- La genética, ya que la flacidez cutánea depende en parte de ella.
- La nutrición, porque una alimentación pobre en vitaminas, minerales, agua y ácidos grasos esenciales no puede aportar a la piel los nutrientes que necesita para estar bella.
¿Qué hacer para reafirmar la piel de los brazos?
Para recuperar unos brazos tonificados, lo primero es apostar por unos buenos hábitos de vida.
1- Una alimentación inteligente

Debes saber que ciertos alimentos son especialmente beneficiosos para la salud de la piel. Así, para recuperar unos brazos más firmes, conviene incluir en el plato:
- Legumbres: contienen vitamina B5, implicada en el mantenimiento de la hidratación de la piel, y selenio, un antioxidante excelente contra los efectos nocivos de los radicales libres.
- Pescados grasos: la caballa, el atún, la sardina y el salmón son ricos en vitamina E, que estimula la elasticidad de la piel.
- Mariscos: contienen cobre antioxidante y zinc, precursor del colágeno cutáneo.
- Frutos secos oleaginosos: almendras, nueces y avellanas son una apuesta segura, ya que contienen grasas saludables que garantizan un film hidrolipídico equilibrado.
- Frutas y verduras: betacaroteno, vitamina C, agua… los vegetales son ricos en numerosos nutrientes implicados en la salud de la piel.
- Huevos y productos lácteos: son fuentes naturales de vitamina A, responsable de la buena cohesión celular de la piel.
Variando tu alimentación y comiendo de forma equilibrada, podrás actuar directamente sobre la calidad de la piel de tus brazos. No esperes milagros, porque la piel no se reafirma como por arte de magia. Pero seguramente notarás una diferencia, tanto en el nivel de hidratación como en la flexibilidad.
2- Una actividad física específica

Para combatir la ptosis cutánea en los brazos, es fundamental mantener una masa muscular tonificada en esa zona. Para lograrlo, hay dos enfoques que explorar:
- Pequeños esfuerzos diarios orientados a tonificar los brazos. Pueden ser movimientos sencillos con objetos del entorno: botellas de agua como pesas, flexiones a medias sobre el respaldo del sofá, estiramientos frente al televisor… Añade a esto actividades lúdicas para tonificar los brazos y reafirmar la piel: jugar a la pelota con tu perro, un partido de vóley con amigos, jardinería o bricolaje…
- Un deporte especial «brazos bonitos», ¡y hay muchos! Puede ser fitness con una banda elástica (como la de nuestro Programa Silueta Esculpida !). También puedes optar por un deporte que trabaje bíceps, tríceps y deltoides: natación, windsurf, deportes de combate, marcha nórdica, tenis, baloncesto… ¡Hay tantas opciones!
3- Tratamientos reafirmantes
Sabemos lo difícil que es encontrar el tratamiento adecuado para combatir esa piel que cuelga bajo los brazos, ¿verdad? Entre los remedios caseros y las promesas de productos milagrosos, una puede perderse fácilmente. En Cellublue hemos pensado en ti y en esa zona tan a menudo olvidada. Por eso hemos desarrollado un tratamiento específico para tus brazos: el Spray Reafirmante para Brazos.
Con una acción anti-flacidez cutánea y una fórmula de origen natural al 99,9%, enriquecida con extracto de Vid roja y Arándano, este spray es tu nuevo aliado para unos brazos firmes y tonificados. Ligero, refrescante y sin residuo graso, se integra perfectamente en tu rutina de belleza para sentirte bien cada día. Su triple acción refuerza la piel, reafirma y favorece la síntesis de colágeno, para unos brazos rejuvenecidos y revitalizados.
¿Qué hay de la medicina estética para reafirmar la piel de los brazos?

Si a pesar de tus esfuerzos la piel de tus brazos sigue colgando, te queda una opción: la medicina estética. Hoy en día se emplean distintas técnicas para devolver a la piel de los brazos un aspecto más firme. Entre ellas, cabe destacar:
- Los ultrasonidos: permiten reactivar la producción de colágeno cutáneo. Los ultrasonidos generan vibraciones que actúan como micromasajes para redensificar los tejidos, al tiempo que emiten calor, lo que favorece los intercambios intracelulares. Efecto lifting garantizado.
- La radiofrecuencia : el impulso electromagnético de muy alta frecuencia, aplicado de forma transdérmica, provoca una retracción de la red elástica existente y, en consecuencia, la producción de nuevas fibras de colágeno y elastina subcutáneas. ¡La solución perfecta para deshacerse de esa piel que cuelga!
- Los hilos tensores: una intervención menos invasiva que la cirugía estética pura, que consiste en introducir hilos de oro o hilos dentados reabsorbibles en la piel de los brazos para forzar su reafirmación. Se realiza bajo anestesia local y los resultados son visibles durante 5 a 7 años.
- La braquioplastia: la solución definitiva, que consiste en una cirugía propiamente dicha. Puede ir precedida de una liposucción local si se detecta un exceso de grasa en los brazos. A continuación se realiza la plastia, que consiste en la extirpación del excedente de piel resultante de la ptosis.


