Estrías Cómo evitar las estrías durante y después del embarazo

Cómo evitar las estrías durante y después del embarazo

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Si estás esperando un bebé, sabes bien que el embarazo, aunque sinónimo de gran felicidad, también trae consigo pequeñas molestias cotidianas. Entre ellas, los problemas de piel: sequedad cutánea o, al contrario, brotes de acné, melasma, picores… y posibles estrías. ¡Eso no, te habrás prometido! Para saber todo sobre las estrías durante y después del embarazo, sigue leyendo.

¿Qué son las estrías?

Las estrías son lesiones cutáneas causadas por un estiramiento demasiado brusco e intenso de las fibras elásticas de la piel. El tejido conjuntivo de la dermis profunda está formado por multitud de fibras que aportan resistencia (colágeno) y capacidad de extensión (elastina) a la piel. Pero cuando se someten a distensiones importantes, estas fibras pueden romperse. La consecuencia visible de estas roturas son las estrías.

Las estrías se asemejan a marcas más o menos finas, a veces muy pronunciadas, y su color varía según su antigüedad (rosas, rojas o moradas en su fase inflamatoria, y después blancas una vez cicatrizadas). No son dolorosas, son blandas al tacto y resultan difíciles de atenuar. ¿Por qué? Una vez rotas, las fibras de colágeno y elastina no se «reparan». La piel simplemente fabrica nuevas fibras elásticas, a menudo más finas que las anteriores…

¿Por qué aparecen las estrías durante el embarazo?

Durante un primer embarazo, entre el 50 y el 70 % de las mujeres observan la aparición de estrías. Varias razones explican su aparición.

1. La más evidente: el aumento de peso

De forma natural, la mujer embarazada va ganando peso a lo largo de los meses. El rápido crecimiento del bebé en el vientre de su futura madre somete la piel a un estiramiento constante e intenso. A veces, la dermis aguantará. Otras veces, no. En ese caso, aparecerán estrías en la piel del vientre redondeado de la embarazada. No hay una regla fija, aunque parece que las pieles jóvenes y claras son más propensas.

El embarazo también puede implicar, en ocasiones, un aumento de peso en las caderas y los muslos. Así, pueden aparecer estrías en estas zonas.

Por último, el pecho de la mujer embarazada y/o en período de lactancia también experimenta un aumento de volumen. Las causas son:

  • Las glándulas mamarias, que crecen en previsión de la producción de leche.
  • Los conductos galactóforos, que transportan la leche desde las glándulas mamarias hasta los pezones, se multiplican.
  • La circulación sanguínea y linfática, que garantiza el buen funcionamiento de las glándulas mamarias, se intensifica.

La piel de los senos, muy fina y delicada, puede verse especialmente solicitada por este repentino aumento de volumen… y ceder en algunos puntos. Por eso, la aparición de estrías en el pecho en mujeres embarazadas y/o en lactancia es un fenómeno muy habitual.

2. El caso específico de las estrías de embarazo en el vientre

Como se ha mencionado, en materia de estrías de embarazo, la injusticia es la norma. Es muy difícil saber si una mujer tendrá o no estrías. Por otro lado, las estrías de embarazo en el vientre suelen aparecer a partir del 5º mes de gestación. El inicio del embarazo tampoco está exento de riesgo, pero la tensión sobre la piel del vientre va en aumento mes a mes, alcanzando su «pico» en el 9º mes. Por eso es fundamental aplicar un aceite antiestrias para prevenir su aparición.

Además, las estrías en el vientre pueden aparecer después del parto, o incluso al final del período de lactancia. En cuanto a su localización, se extienden principalmente desde el pubis hasta el ombligo y pueden llegar a afectar la zona de los flancos.

Técnicamente, ¿qué ocurre durante el embarazo? El aumento de peso localizado en el vientre se debe principalmente al desarrollo del feto en el útero de la madre. Pero intervienen otros factores: el peso de la placenta, del cordón umbilical, de las membranas y del líquido amniótico. A esto se suman el aumento significativo del volumen del útero, la posible retención de líquidos localizada y el almacenamiento de grasa. Bajo semejante peso, acompañado de una fuerte presión y de los posibles movimientos del bebé, la piel del vientre se ve muy solicitada. Y aunque las hormonas femeninas favorecen en ese momento la hidratación cutánea y el relajamiento de los músculos lisos, la transformación corporal es tal que la piel puede ceder.

¿Y en el período posparto? Porque sí, ¡las estrías abdominales pueden aparecer después del embarazo! Su aparición es multifactorial:

  • el aflojamiento cutáneo repentino es duro para la dermis. La tensión ejercida sobre las fibras elásticas cesa de golpe, lo que provoca una fragilización notable de la dermis;
  • los períodos del posparto, la lactancia y el retorno de la menstruación son especialmente propicios a las carencias de vitaminas y minerales. Pensamos especialmente en la carencia de zinc, un oligoelemento esencial para la cicatrización y la restauración cutánea. No es de extrañar, entonces, que aparezcan estrías de forma inesperada en el vientre durante estos períodos;
  • el colapso hormonal es también una explicación válida para la aparición de estrías en el vientre tras el embarazo. Durante la gestación, los estrógenos y la progesterona aumentan progresivamente hasta alcanzar un pico en vísperas del parto. Provocan toda una serie de cambios corporales: relajación tisular, vasodilatación, aumento del flujo sanguíneo, retención de líquidos, hiperpigmentación… En el posparto, este increíble flujo hormonal se detiene en seco. Con frecuencia, las consecuencias dermatológicas de esta caída brusca son visibles e impactantes: una piel fina, seca, apagada y frágil. Un terreno extremadamente propicio para que aparezcan estrías en el vientre.

3. El embarazo: una revolución hormonal

El clima hormonal es un factor determinante en la aparición de las estrías. Y el embarazo es un período especialmente propicio a las fluctuaciones endocrinas. Entre las hormonas implicadas, el cortisol. Entre el 3er y el 9º mes de embarazo, el nivel de cortisol en la mujer es un 50 % más elevado de lo normal. Luego vuelve a niveles normales entre 8 y 10 días después del parto.

El cortisol, hormona esteroide producida por las glándulas suprarrenales, es fabricado de forma natural por el organismo. Apodada «hormona del estrés», en realidad permite al organismo responder favorablemente a los avatares de la vida, regulando la glucemia y la liberación de lípidos y proteínas necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo. Para que el desarrollo del embrión se produzca correctamente, el cuerpo de la embarazada produce de forma natural más cortisol de lo habitual. Sin embargo, un nivel elevado de cortisol inhibe la proliferación de los fibroblastos, células encargadas de la formación del colágeno cutáneo. El efecto es mecánico: el nivel de cortisol en sangre aumenta, fragilizando la resistencia y la elasticidad de la piel. Las fibras de colágeno se debilitan y las estrías pueden aparecer.

4. La sequedad cutánea de la mujer embarazada

Otra posible razón para la aparición de estrías durante el embarazo: la sequedad cutánea. En efecto, algunas embarazadas observan una modificación de la naturaleza y la calidad de su piel:

  • Hiperseborrea y acné
  • Cambios de pigmentación y aparición de manchas en el rostro (el famoso melasma o cloasma gravídico)
  • Rojeces repentinas y telangiectasias, debidas a una microcirculación muy activa
  • Piel reseca con picores y asperezas

Si la carencia de agua es demasiado importante y el estado de sequedad cutánea se prolonga, pueden acabar apareciendo estrías.

¿Cómo prevenir las estrías durante el embarazo?

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Prevenir las estrías de embarazo no es tarea fácil. Algunas de sus causas escapan a nuestro control, como las fluctuaciones hormonales. Sin embargo, no te preocupes: es perfectamente posible adoptar algunas soluciones beneficiosas para la piel y el cuerpo.

1. Cuidar la hidratación

Para evitar los inconvenientes de la sequedad cutánea y la aparición de estrías, es imprescindible hidratarse bien:

  • Por dentro: ¡el mejor hidratante sigue siendo el agua! No te prives de ella, procurando beber entre 1,5 y 2 litros diarios. Puedes complementarlo con zumos naturales, caldos, infusiones o té ligeramente preparado. Apuesta también por alimentos ricos en agua, como frutas y verduras. Durante el embarazo, modera el consumo de café que, además de ser estimulante, es diurético y favorece la deshidratación.
  • Por fuera: también es necesario hidratar la piel desde el exterior, aplicando productos (aceites vegetales, mantecas vegetales o cremas) ricos en ácidos grasos esenciales. La aplicación del cuidado debe ir acompañada de un masaje en las zonas de riesgo y, por qué no, de pequeños pellizcos vigorosos —como los pellizcos Jacquet— que estimulan la microcirculación y activan la dermis. Nuestro Aceite Antiestrias está perfectamente concebido para ello: su fórmula única ayuda a prevenir la aparición de estrías de embarazo. Además, está formulado para ser perfectamente tolerado por las mujeres embarazadas y/o en período de lactancia.

2. Apostar por los nutrientes adecuados

La prevención de las estrías también pasa por la alimentación. Incorporando a la dieta alimentos ricos en buenos nutrientes y antioxidantes, se reducen los riesgos de aparición de lesiones cutáneas. Para ello, apuesta por:

  • La vitamina C, presente en los cítricos, el kiwi, los frutos rojos, el pimiento y el perejil.
  • La vitamina A, o retinol, presente en los lácteos (pasteurizados, si estás embarazada) y el hígado (de pollo, de ternera o de rape).
  • La vitamina E, en los pescados grasos (salmón, sardina —¡asegúrate de cocinarlos bien!—), los frutos secos (almendra, avellana) y el aguacate.
  • La vitamina B5, presente en el germen de trigo, la levadura de cerveza y las vísceras.
  • El cobre, que se encuentra en algunos mariscos cocidos (bígaros, caracoles de mar) y el cacao.
  • El zinc, en los cereales integrales, los anacardos o las nueces pecanas.
  • El silicio, presente principalmente en preparados deshidratados (aditivos en salsas y sopas en polvo, café liofilizado).

3. Mantener la actividad física, aunque sea suave

El embarazo no impide, en la mayoría de los casos, seguir practicando deporte. La actividad física ofrece numerosos beneficios para la embarazada. No solo le permite mantener un peso adecuado —y como se ha mencionado, el aumento de peso durante el embarazo favorece la aparición de estrías—, sino que también influye positivamente en la calidad de la piel:

  • estimulando la circulación venolinfática
  • reduciendo el nivel de cortisol
  • potenciando la elasticidad de la dermis

Se recomiendan actividades suaves como caminar, estiramientos, natación y/o yoga.

¿Cómo atenuar las estrías de embarazo?

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A pesar de las medidas preventivas adecuadas, pueden aparecer estrías durante o después del embarazo. Estas estrías inflamatorias, rojas o moradas, requieren cuidados específicos.

1. ¿Cómo evitar que empeoren?

Se trata de mantener las medidas ya adoptadas: hidratación, movimiento y una dieta alimentaria saludable. Además, hay que evitar cualquier factor agravante: exposición solar, aumento de peso excesivo por sobrealimentación (¡embarazada no significa comer por dos!), consumo de azúcar. Por último, el embarazo debe ir de la mano de la calma y la serenidad. Evita las fuentes de estrés innecesarias, que podrían contribuir a elevar el nivel de cortisol en sangre.

2. Elegir bien los cuidados antiestrias

Hay que redoblar los esfuerzos en los cuidados que se le dedican a la piel. La aparición de estrías puede indicar que la dermis no ha recibido suficiente nutrición. Por eso:

  • Apuesta por los aceites vegetales naturales. En efecto, algunos aceites poseen propiedades nutritivas, calmantes y reparadoras especialmente interesantes para el cuidado de las estrías. Los aceites de jojoba, de aguacate, de almendra dulce o de oliva pueden aplicarse a diario sobre la piel.
  • ¡Cuidado con los aceites esenciales! Aunque algunos son muy beneficiosos para las estrías, no están exentos de efectos secundarios que podrían tener consecuencias sobre el desarrollo del feto in utero.
  • Las mantecas vegetales, como la de karité o la de cacao, también son beneficiosas para la piel marcada por estrías inflamatorias.
  • La aplicación diaria de una crema hidratante y calmante también está indicada para atenuar las primeras estrías de embarazo, ya que ayuda a frenar su progresión.
  • Los exfoliantes suaves —y en ningún caso las exfoliaciones abrasivas, que fragilizarían la dermis— también pueden ser beneficiosos, ya que preparan la piel para recibir la hidratación que le falta. Además, la estimulación mediante el masaje favorece la producción de colágeno.

3. Adoptar una rutina eficaz a lo largo de todo el embarazo

Ofrecemos una rutina antiestrias completa, perfectamente compatible con el embarazo y la lactancia. El Pack Antiestrias incluye todos los productos necesarios para prevenir y atenuar las estrías de embarazo.

  • El Exfoliante Antiestrias, enriquecido con germen de trigo (vitamina B5), mango (antiinflamatorio y antioxidante) y bambú (vitaminas A y C, silicio), activa la microcirculación, elimina las células muertas de la epidermis y prepara la piel para recibir los cuidados nutritivos y cicatrizantes.
  • La Crema Antiestrias, enriquecida con aceite de macadamia y manteca de cacao, potencia la elasticidad natural de la piel. Su textura aterciopelada es perfecta para las pieles sensibles de las futuras mamás.
  • El Aceite Tratamiento Antiestrias, una sabia combinación de cuatro aceites vegetales naturales, aporta a la piel frágil de las embarazadas la protección, la suavidad y la capacidad de cicatrización y regeneración necesarias. Aplicado a diario, permite prevenir y atenuar visiblemente las estrías de embarazo.

¡El 95 % de las mujeres que han utilizado el Pack Antiestrias han notado una reducción de sus estrías (tanto recientes como antiguas)!

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