Para los alérgicos al deporte: ¡lo que viene a continuación debería hacerles cambiar de opinión! Si han abandonado toda actividad deportiva por falta de tiempo, de motivación o de ganas, aquí tienen algunos valiosos consejos para (re)iniciarse en el deporte.
Sommaire
¿Qué preguntas hacerse antes de empezar a hacer deporte?
¿Por qué comenzar una actividad deportiva?
Existen mil y una razones para ponerse a hacer deporte. En general, cuando se les pregunta a deportistas experimentados, varias motivaciones aparecen de forma sistemática (directamente asociadas a los conocidos beneficios del deporte). Y algunas deberían resonarles:
- recuperar una buena forma física – más flexibilidad y resistencia, recuperar el aliento, dormir mejor, tener menos dolor de espalda ;
- sentirse mejor mentalmente – hacer algo por uno mismo, liberarse del estrés, sentirse más relajado;
- perder peso, tonificar el cuerpo o redefinir la silueta ;
- dejar de fumar ;
- superarse – el orgullo de lograr metas tanto físicas como mentales;
- hacer nuevos amigos – porque muy a menudo, el deporte permite conocer a nuevas personas y forjar amistades.
La cuestión de elegir el deporte
Para empezar a hacer deporte, está claro que primero hay que elegir la actividad adecuada. Es fundamental que las sesiones no se vivan como un castigo, sino como un placer. Por eso conviene preguntarse:
- si se prefiere practicar en interior o al aire libre ;
- si se prefiere el interior, en casa o en el gimnasio ;
- si se prefieren deportes intensos, moderados o suaves ;
- si la actividad puede adaptarse a la edad y/o la condición física ;
- si se desea practicar un deporte en solitario, en equipo, en grupo ;
- si se desearía combinar uno o varios deportes, según la época del año (deporte de verano y deporte de invierno).
Este pequeño «preguntas y respuestas» permite elaborar una primera lista de actividades.
La cuestión de la práctica
Para empezar a hacer deporte y, sobre todo, no abandonar tras 2 sesiones, hay que tener en cuenta algunos parámetros.
- Primer punto: elegir el momento adecuado para entrenar. El mejor momento es el que más te conviene, tanto en disponibilidad como en forma física. Sin embargo, hay dos momentos que conviene evitar: justo después de las comidas (por la digestión) y demasiado cerca de la hora de dormir (el deporte dificulta el sueño).
- Segundo punto : dedicar tiempo al deporte. Desde el principio, se recomienda reservar al menos un hueco cada semana para practicar. Y sobre todo, no saltárselo nunca: sí, esa hora está dedicada al deporte, ¡solo al deporte!
- Tercer punto : ser realista. Cuando se empieza a hacer deporte, se suele tender a excederse, lo que lleva al agotamiento y a las lesiones al cabo de pocas semanas. Es mejor comenzar con calma (una sesión semanal) y en función del nivel, e ir aumentando progresivamente (2-3 sesiones).
- Último punto : buscar ayuda. Si realmente no se tiene motivación, o uno se siente un poco perdido, lo mejor es recurrir a un entrenador en el gimnasio o practicar deporte en una asociación. Piensa también en los tutoriales de Internet, o incluso en los ejemplos de rutinas deportivas publicados aquí mismo, en el blog de Cellublue !
¿Qué actividad elegir cuando se quiere empezar a hacer deporte?
Es difícil responder a esta pregunta, porque hay gustos para todo… Sin embargo, es cierto que algunos deportes son más accesibles que otros cuando se es principiante. Aquí van algunas sugerencias.
El deporte en el gimnasio
Apuntarse al gimnasio sigue siendo una de las mejores formas de iniciarse en el deporte. ¿Por qué? Porque se tiene todo el equipamiento a mano, porque un gimnasio ofrece decenas de actividades diferentes (zumba, Hiit, yoga, spinning) y, sobre todo, porque se puede contar con un entrenador personal. ¡Y eso es muy útil para mantenerse motivado! El único inconveniente es el precio, ya que una suscripción puede suponer un gasto considerable para algunas personas.
Los deportes «en solitario» al aire libre
Ya sea marcha deportiva, running o ciclismo, estas actividades son fáciles de comenzar. ¿Por qué? Porque el equipamiento inicial es asequible (incluso la bicicleta, ¡piensa en la segunda mano!), porque cualquier entorno es válido y porque estas actividades son bastante intuitivas. Además, pueden integrarse fácilmente en el día a día: ir al trabajo en bicicleta, recoger a los niños del colegio haciendo un pequeño trote, pasear al perro a paso ligero…
El fitness en casa
Hoy en día, la mayoría de los hogares cuentan con acceso a Internet. ¿Y qué hay más sencillo que encontrar sesiones de fitness en vídeo online? Después, solo depende de ti, ¡y no es nada complicado! Unas mallas, un sujetador deportivo, una esterilla y la sesión puede comenzar frente a la pantalla, ¡al mismo ritmo que el entrenador! Es difícil encontrar una excusa para no ponerse manos a la obra, porque se trata de una solución económica y muy entretenida… Y si el fitness no te convence, también existen tutoriales de gimnasia suave, Pilates, stretching o yoga, que se pueden seguir desde el salón.
Los deportes acuáticos en la piscina
Última opción: ir a la piscina, de forma autodidacta o en el marco de una clase, y disfrutar del agua. La mayoría de las piscinas han diversificado sus actividades y ofrecen hoy en día clases de perfeccionamiento en natación, pero también sesiones de aquabike o de aquagym. Aquí también, el equipamiento necesario es mínimo: un bañador, un gorro y unas gafas. Y los deportes acuáticos tienen otra ventaja: ¡estilizan la silueta de forma increíble!


