Celulitis ¿Qué es el cupping?

¿Qué es el cupping?

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Esta es una tendencia muy actual que vemos por todas partes: ¡el cupping! Sin embargo, esta técnica no tiene nada de nueva: ya se empleaba hace siglos para tratar numerosas dolencias… Primero en China y en la cuenca mediterránea, luego en Europa, hasta la Segunda Guerra Mundial. Las ventosas no son, por tanto, ninguna novedad. Aun así, la terapia de cupping está viviendo un auténtico renacimiento. ¡Sigue leyendo para descubrir todo sobre el cupping y sus múltiples beneficios!

¿Cuál es el principio del cupping?

El cupping, también conocido como «terapia de cupping», «hijama» o «técnica de las ventosas», es en realidad una técnica de cuidado tan antigua como el mundo, o casi. Se trata de una terapia milenaria, tradicional de la Medicina Tradicional China (MTC), al igual que la acupuntura. Se basa en un principio sencillo: la aplicación de ventosas directamente sobre la piel, en puntos precisos del cuerpo, provocando un efecto de succión (aspiración).

Existen principalmente dos técnicas de cupping:

  • El cupping en caliente : tradicionalmente se introducía en la ventosa un elemento en combustión, como alcohol, papel o hierbas secas a las que se prendía fuego. Se creaba así un vacío en el interior de la ventosa, generando una presión negativa que atraía la piel hacia el fondo de la campana. Hoy en día se utiliza simplemente una llama.
  • El cupping en frío: consiste simplemente en aspirar el aire presente en la ventosa (campana perforada) para crear la succión.

Además, podemos distinguir:

  • El cupping húmedo: es un método terapéutico similar a la tradicional sangría. Se realizan micro-incisiones en la epidermis, en zonas muy específicas del cuerpo, y a continuación se aplican las ventosas para aspirar la sangre. La técnica es indolora.
  • El cupping seco: es el uso más habitual de la técnica de cupping, que implica una simple succión de la piel con diversas finalidades terapéuticas.

Cabe señalar, por último, que las ventosas utilizadas en el cupping pueden estar fabricadas con diferentes materiales:

  • El vidrio, el más común
  • El bambú
  • El silicona
  • La cerámica

¿Cuáles son las aplicaciones del cupping?

1- Aplicación deportiva

El primer deportista en destacar la técnica del cupping con fines de recuperación fue el nadador Michael Phelps, durante los Juegos Olímpicos de Río. En sus hombros podían distinguirse los característicos halos rojizos, señal inequívoca de una sesión de cupping. En efecto, la técnica permitiría varias acciones:

  • Una acción analgésica, ya que la aspiración favorecería la liberación de encefalinas, un neurotransmisor que actuaría como analgésico natural.
  • Una acción circulatoria y descongestiva, ya que la succión de las ventosas provocaría una vasodilatación superficial y una vasoconstricción profunda favorables a la microcirculación. La piel y los músculos se beneficiarían entonces de un aporte «renovado» de oxígeno y nutrientes.
  • Una acción antiinflamatoria y relajante, ya que el despegamiento de los tejidos y el aflujo de sangre permitirían la relajación muscular y una reducción de las tensiones.

Así, algunos fisioterapeutas y osteópatas emplean la técnica de cupping para tratar patologías musculotendinosas o esqueléticas y traumatismos menores.

2- Aplicación médica

En términos más amplios, el cupping se emplea para aliviar diferentes dolencias. En la MTC, la técnica se utiliza para tratar:

  • Las patologías digestivas, como los dolores viscerales, el estreñimiento…
  • Las cefaleas y migrañas, las neuralgias
  • Las enfermedades respiratorias, como la tos, el asma, la bronquitis, las alergias…
  • Las patologías psíquicas, como la depresión, el cansancio, el estrés, la ansiedad…
  • Las enfermedades dermatológicas, como el eczema, el acné…
  • Las enfermedades reumáticas, como la artritis y la fibromialgia

El cupping podría mejorar el flujo sanguíneo, proporcionar bienestar y reducir los dolores.

Existen numerosos estudios sobre la terapia de cupping. Sin embargo, muchos han sido invalidados y/o cuestionados debido a su escasa fiabilidad metodológica. No obstante, un metaanálisis de 2012(1), que recoge 135 estudios sobre el cupping, permite afirmar que esta terapéutica sería eficaz en el herpes zóster, el acné, los casos de parálisis facial y la espondilosis cervical.

3- Aplicación estética

El cupping también despierta el interés del sector de la belleza y la estética. En efecto, sus efectos sobre los tejidos y la microcirculación podrían utilizarse con fines de adelgazamiento y, sobre todo, en el tratamiento de la celulitis.

  • La acción mecánica de aspiración despega los tejidos y reduce el fenómeno de fibrosis (típico de la celulitis incrustada).
  • La reactivación de la circulación venolinfática que se deriva de ello permite reducir la retención de líquidos y reoxigenar los tejidos profundos.

Así, el cupping podría tonificar la piel y reducir el aspecto de piel de naranja de la celulitis.

¿Qué precauciones hay que tomar con el cupping?

Antes de iniciarse en el cupping, conviene tomar algunas precauciones. Si deseas beneficiarte de la terapia de cupping, es preferible acudir a un especialista en la materia. Algunos profesionales de la salud poseen un certificado de aptitud expedido por un organismo reconocido, como la International Cupping Therapy Association o la Association Française de Soins par Ventouses. Otros terapeutas están vinculados a la Union Française des Professionnels de Médecine Traditionnelle Chinoise, también garantía de calidad. En cualquier caso, infórmate siempre sobre el profesional que te va a tratar.

Además, las consecuencias de una sesión de cupping pueden resultar llamativas. El cupping, por su efecto de succión, deja en la epidermis halos que van del rojo al morado, bastante sorprendentes. Se trata en realidad de hematomas provocados por un aflujo repentino de sangre. Estos hematomas se reabsorben con relativa rapidez (en unos 10 días) cuando el procedimiento se ha aplicado correctamente. Pero hay que estar preparado para ver la piel marcada con «círculos» de colores.

Por otro lado, si padeces alguna afección cutánea o fragilidad venosa, es mejor evitar el cupping, especialmente desaconsejado en estos casos.

¿Cuáles son las alternativas al cupping?

Existen alternativas «caseras» al cupping. La ventosa anticelulítica no es ni más ni menos que una especie de cupping. El principio es el mismo, con 2 diferencias:

  • La ventosa anticelulítica es «móvil» sobre la piel, ya que es un utensilio destinado al masaje anticelulítico. Las ventosas del cupping, en cambio, permanecen colocadas en puntos precisos del cuerpo.
  • El cupping implica el uso de varias ventosas, generalmente de vidrio.

En lo que respecta a tonificar la piel o reducir el aspecto visible de la celulitis, ambas técnicas son prácticamente idénticas, ¡al igual que sus resultados!

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Referencias

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