El verano ha vuelto por fin y con él, las ganas de ropa ligera y de darse un baño. El único problema: un complejo instalado en nuestra piel abdominal, que responde al dulce nombre de celulitis.
El enemigo (demasiado) visible que hay que eliminar
La gran mayoría de las mujeres no se libra de ella, independientemente de su complexión. La celulitis es la consecuencia de una reacción natural del cuerpo humano: almacenar grasa. ¡Un vestigio de los tiempos de escasez del que las mujeres habrían preferido prescindir! Las reservas adiposas se acumulan bajo la piel del vientre, modificando su aspecto. El resultado: una apariencia poco estética, similar a la piel de una naranja (de ahí el conocido apodo de « piel de naranja »). Añade a este fenómeno un estilo de vida a veces caótico (sedentarismo, mala alimentación) y los cambios hormonales (embarazo, menopausia)… ¡Y ya tienes esa barriguita poco favorecida! ¿Cómo deshacerse entonces de esa capa grasa y recuperar un vientre más firme? No hay misterio, sino un método de masaje probado: el amasamiento rodante en el vientre.
Los beneficios del amasamiento rodante
Esta técnica de masaje consiste en amasar la piel del vientre para favorecer la lipólisis (destrucción de las células grasas) y drenar la linfa (reducción de la retención de líquidos). Si se practica de forma constante y correcta, el masaje de amasamiento rodante garantiza una textura de piel más fina y una silueta más ligera. Un amasamiento rodante eficaz en la zona abdominal contribuye a lograr un vientre más plano, como tonificado. No obstante, es importante dominar bien la técnica del amasamiento rodante para notar sus efectos beneficiosos en el vientre.
Las técnicas del amasamiento rodante
Existen dos «escuelas»: los partidarios del masaje mecánico y los del amasamiento rodante manual.
- El masaje mediante amasamiento rodante mecánico implica el uso de una máquina (tratamiento en centro de estética). Se utilizan diferentes técnicas: lipoaspiración, ionización de las grasas del vientre y/o difusión de calor.
- El amasamiento rodante manual se integra en cambio en una rutina diaria de cuidados, en casa. Implica un masaje del vientre con un aceite de masaje (estimulante, tonificante, regenerante, o incluso limpiador !). Se trata de tomar un pliegue de piel, levantarlo y hacerlo rodar entre los dedos. Este gesto, que requiere cierta habilidad, se simplifica notablemente gracias a un pequeño accesorio de silicona: la ventosa !
El método para un buen amasamiento rodante en el vientre
Hoy en día, realizar un amasamiento rodante eficaz en el vientre nunca ha sido tan sencillo, sea cual sea tu tipo de celulitis (adiposa, acuosa o fibrosa). La ventosa anticelulitis es un accesorio revolucionario que reproduce de forma eficaz el masaje de amasamiento rodante.
Coge tu aceite de masaje y aplícalo sobre el vientre. Esto permitirá que la ventosa se deslice bien. A continuación, realiza el amasamiento rodante en el vientre con tu ventosa anticelulitis: basta con masajear la pared abdominal y los michelines durante 3 minutos, realizando movimientos en diagonal y circulares (partiendo del centro del vientre y deslizando hacia cada lado).
El rodamiento de la piel en la ventosa reproduce un amasamiento rodante manual del vientre y desaloja los nódulos en profundidad, «rompiendo» la celulitis. Termina el masaje haciendo penetrar el exceso de aceite con las manos. Una cura intensiva de 21 días, seguida de sesiones regulares de amasamiento rodante con tu ventosa, 2 o 3 veces por semana, deberían ayudarte a recuperar un bonito vientre plano !
