Celulitis Celulitis: ¿cómo eliminarla después de los 60 años?

Celulitis: ¿cómo eliminarla después de los 60 años?

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La mayoría de las mujeres convive con la celulitis. Es un hecho, pero eso no significa que sea fácil de aceptar. Y la edad no ayuda precisamente, porque a partir de los sesenta, la textura y la localización de la celulitis cambian… ¡Pero no todo está perdido! Aquí tienes nuestros consejos para mantener el ánimo y reducir la celulitis después de los 60 años.

Menopausia y celulitis

Los estrógenos y la celulitis están íntimamente relacionados. Las fluctuaciones hormonales tienen repercusiones sobre el aumento de la celulitis y/o su calidad (si ya estaba presente, puede tender a volverse fibrosa). La menopausia marca la caída en la producción de estrógenos y, como consecuencia:

  • La modificación y/o el agravamiento de la celulitis ya existente, que tiende a enquistarse
  • La aparición de celulitis en zonas distintas a las ya afectadas, como los brazos, el busto y el abdomen.

Para complicarlo aún más, después de los 60 años el metabolismo se transforma:

  • Pérdida de masa muscular, en favor de la masa grasa
  • Menos músculo significa menos energía consumida por el cuerpo, lo que puede traducirse en aumento de peso
  • Cambios en la piel: mientras la epidermis se seca y se engrosa, la dermis (capa profunda de la piel) se adelgaza, generando una porosidad tal que la retención de líquidos tiende a acentuarse y la organización de los adipocitos se modifica, favoreciendo una celulitis más densa y más enquistada

¿Qué hacer para eliminar la celulitis después de los 60 años?

El panorama no es muy alentador, lo reconocemos. ¡Pero los sesenta también pueden ir de la mano de una silueta armoniosa y una piel radiante, si nos tomamos el tiempo de cuidar nuestro cuerpo!

1- Seguimos haciendo deporte

¡El deporte es beneficioso a cualquier edad! Es indispensable para:

  • Controlar el peso
  • Mantenerse con energía
  • Prevenir la descalcificación ósea responsable de las fracturas
  • Conservar una piel bonita
  • Favorecer una buena circulación sanguínea
  • Reducir la aparición de celulitis y mejorar el aspecto de la celulitis existente

Apostamos por los deportes suaves (para evitar lesiones, de las que cuesta más recuperarse a los 60), de resistencia (para que el cuerpo recurra a las reservas de grasa) y que trabajen el conjunto de los músculos. Natación, marcha nórdica, bicicleta, esquí de fondo, zumba, aquagym… ¡la oferta es amplia! Aprovechamos tener más tiempo libre para practicarlos con regularidad (tres sesiones largas por semana). Y añadimos caminatas frecuentes: ir al mercado, un paseo digestivo, salidas con los nietos.

2- Reequilibramos la alimentación

A los 60 años, las necesidades nutricionales cambian considerablemente. El organismo elimina peor que antes, los músculos se atrofian, aparecen carencias… ¡Pero hay solución!

  • Para mantener una masa muscular densa, en detrimento de la grasa responsable de la celulitis: potenciamos el aporte de proteínas, comiendo carnes blancas (aves), pescados grasos (salmón, caballa, sardina) y magros (merluza, bacaladilla, pescadilla). Sin olvidar los huevos de vez en cuando. Y, sobre todo, apostando por las proteínas vegetales (lentejas, garbanzos).
  • Para no sobrecargar el metabolismo basal, que elimina con más dificultad: controlamos el aporte de hidratos de carbono, moderando el consumo de azúcares lentos y eligiendo carbohidratos complejos (pan integral).
  • Para reducir la retención de líquidos, responsable de la celulitis: priorizamos frutas y verduras diuréticas. Alcachofa, espárrago, berenjena, tomate, pepino, calabacín entre las verduras. Cítricos, melón, sandía, fresas y piña entre las frutas.
  • No prescindimos de los lácteos y apostamos por los quesos frescos, los yogures naturales y la leche desnatada.
  • Evitamos todo lo que sobrecarga el organismo, genera inflamación y favorece la celulitis: el alcohol (muy azucarado, se almacena directamente en forma de grasa), los dulces, las grasas saturadas y los platos preparados (cargados de azúcar y sal).
  • Nos hidratamos con agua, infusiones y poco cargado.

3- Nos cuidamos

Para completar una rutina anticelulítica eficaz, es fundamental cuidar la piel. A los 60 años, es más frágil, entre otras razones por la pérdida de colágeno y elastina. Eso hace que la celulitis se marque más. Hay que hidratarla como merece y tonificarla en profundidad. Para ello:

  • Le damos un impulso a la piel apostando por una crema anticelulítica fría, que refuerza la tonicidad de la dermis y estimula la movilización de los adipocitos.

  • Masajeamos a diario las zonas propensas a la celulitis con aceites vegetales nutritivos y complementos de masaje: ventosa para reproducir los movimientos típicos del amasamiento, o ventosa EMS para disfrutar en casa de los beneficios de la electroestimulación.

  • Estimulamos una circulación veno-linfática perezosa con una cura drenante (cápsulas, drenante). ¡Porque cuidar la piel también empieza desde dentro! No esperes más para combatir la celulitis en tiempo récord.

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