Entre las extrañas tendencias anticelulitis que circulan por internet, hay una que haría llevarse las manos a la cabeza a nuestras abuelas: las medias de compresión. Estas prendas compresivas, cuyo uso está en principio reservado a casos de insuficiencia venosa severa, se contemplan hoy como una solución contra los michelines. Pero, ¿tienen realmente las medias de compresión algún efecto sobre la celulitis?
¿Qué son las medias de compresión?
Se trata de medias fabricadas con un tejido muy elástico, que ejercen una fuerte compresión sobre las piernas. Esta intensa compresión favorece una mejor circulación venosa y, por tanto, un mejor retorno de la sangre hacia el corazón.
1- ¿En qué casos se recomiendan las medias de compresión?
El uso de una prenda de compresión está indicado principalmente para personas con insuficiencia venosa más o menos severa, pero que presentan en todo caso riesgo de complicaciones: varices, úlceras, trombosis venosa (o flebitis), embolia pulmonar.
También se recomienda a las mujeres embarazadas, a partir del 3er mes, ya que experimentan intensas fluctuaciones hormonales que pueden causar problemas de retorno venoso.
El uso de medias de compresión también puede considerarse en caso de insuficiencia linfática crónica, ya que la compresión estimula la circulación de la linfa. Por ello se recomienda en casos de linfedema.
2- ¿Qué tipos de compresión existen?
Hablamos habitualmente de medias, pero la compresión existe en distintos formatos: calcetines, medias o pantis, para cubrir total o parcialmente las piernas. También existen vendas de compresión, aunque están destinadas a los casos más graves y suelen ser aplicadas por un profesional sanitario. Asimismo existen manguitos (para los brazos) y guantes sin dedos (para las manos) de compresión.
Por último, la presión de la compresión varía según la gravedad de la insuficiencia venosa. Así, las prendas compresivas se clasifican en 4 clases diferentes.
¿Tienen las medias de compresión algún efecto sobre la celulitis?
1- Medias de compresión: ¿útiles para todos los tipos de celulitis?
En primer lugar, todo depende de qué tipo de celulitis se trate. Existen 3:
- la celulitis adiposa, caracterizada esencialmente por una atrofia adipocitaria;
- la celulitis fibrosa, dolorosa e incrustada, debida entre otras causas a una rigidificación de la red elástica subcutánea;
- la celulitis acuosa, causada por retención de líquidos.
En los dos primeros casos, el uso de medias de compresión parece poco indicado. En efecto, estos tipos de celulitis no están provocados por una debilidad circulatoria, sino más bien por hábitos de vida poco saludables: una alimentación demasiado rica unida al sedentarismo. El estrés, la herencia genética y las fluctuaciones hormonales también pueden contribuir a la aparición de esta celulitis.
2- Los efectos de las medias de compresión sobre la celulitis acuosa
En el caso de la celulitis acuosa, la respuesta es sensiblemente diferente. A veces denominada celulitis infiltrada o hidrolipodistrofia, se debe a una infiltración de líquido en los tejidos. Este queda atrapado, comprimido por los adipocitos, y no puede eliminarse de forma natural. Provoca así hinchazón y edemas, especialmente en los miembros inferiores (por efecto de la gravedad).
La celulitis acuosa puede deberse a una insuficiencia venosa, a una insuficiencia linfática o a una combinación de ambas.
- En caso de insuficiencia venosa: la sangre deja de cumplir correctamente su función de distribución de nutrientes. Las venas se dilatan y se vuelven porosas, dejando escapar líquido intersticial hacia los tejidos. Además, este líquido se estanca en la parte inferior del cuerpo: es lo que se conoce como estasis venosa. Las piernas se hinchan y se vuelven pesadas.
- En caso de insuficiencia linfática: es la circulación de la linfa la que falla. Ya no es capaz de drenar el exceso de líquido y toxinas retenidos en los tejidos. La piel se congestiona y se hincha, comprimiendo aún más los vasos.
El uso de medias de compresión puede aliviar la insuficiencia veno-linfática, ya que, mediante la compresión, contribuyen a mantener la actividad circulatoria. No son milagrosas, pero constituyen en todo caso un medio para estimular la circulación de los fluidos. Así, pueden tener un ligero efecto positivo sobre la celulitis, pero únicamente en caso de celulitis acuosa confirmada.
Cabe precisar que en caso de celulitis mixta (una combinación de celulitis adiposa y celulitis acuosa), su eficacia será limitada. Quizás ayuden a reducir la retención de líquidos y las molestias asociadas, pero en ningún caso serán una solución para el exceso de adipocitos. Este solo puede abordarse mediante una alimentación equilibrada, actividad física regular y masajes tipo amasamiento (por ejemplo, con nuestra Ventosa y nuestro Aceite de Masaje).
Así pues, antes de lanzarte a comprar unas medias de compresión, identifica tu tipo de celulitis, consultando a tu médico si es necesario, y no elijas tu prenda compresiva sin el consejo de un profesional (como el farmacéutico).