El 90% de las mujeres sufren celulitis, o lipodistrofia superficial… Una realidad bastante dura (¡os entendemos, chicas!). Solo alrededor del 2% de los hombres se ven afectados por este fenómeno, benigno pero antiestético. En el hombre, la celulitis rara vez es visible, aunque existe. Para saber todo sobre la celulitis masculina, sus causas y las soluciones para eliminarla, ¡sigue leyendo!
Sommaire
¿Por qué los hombres también pueden tener celulitis?
Los hombres raramente tienen celulitis. Y es que el tejido graso subcutáneo, formado por adipocitos —las células encargadas de almacenar la grasa— es sobre todo una característica femenina. Los hombres también disponen de tejido adiposo, pero este se concentra principalmente en la zona abdominal: estómago, vientre y flancos. De ahí la pequeña barriguita que algunos tienden a acumular. Los adipocitos están estructurados de forma diferente que en las mujeres: más pequeños, con tabiques oblicuos, de modo que incluso cuando están hipertrofiados (es decir, sobrecargados de grasa), esa hipertrofia apenas se aprecia en la superficie de la piel. Los hombres pueden, por tanto, sufrir sobrepeso y celulitis, pero la piel de naranja no es un fenómeno habitual en ellos.
Sin embargo, en ciertas circunstancias, como el sobrepeso o incluso la obesidad, puede aparecer una celulitis visible en los hombres, a nivel del abdomen —vientre, michelines. La fibrosis se desarrolla en las capas más profundas de la piel (hipodermis) y llega a ser tal que la celulitis acaba viéndose.
Las diferencias entre hombres y mujeres en cuanto a la celulitis
Como habrás comprendido, hombres y mujeres no son iguales frente a la celulitis, por varias razones:
- La masa grasa: es mayor en la mujer que en el hombre. El tejido adiposo representa entre el 20 y el 25% de la masa corporal total de una mujer, frente al 15-20% en el hombre. La razón es puramente anatómica: la mujer está diseñada para gestar. Por ello necesita almacenar reservas de grasa para llevar a término un posible embarazo y garantizar la lactancia posterior.
- El número de adipocitos: es mayor en la mujer que en el hombre.
- La estructura del tejido adiposo: es diferente en hombres y mujeres. En el hombre, las células adiposas son oblicuas respecto a la superficie de la piel. Más pequeñas, en forma de rombos, están separadas por tabiques (los septos) organizados en forma de enrejado. La circulación intercelular de sangre, agua y linfa es fluida, por lo que la retención de líquidos es poco probable. En la mujer, los adipocitos son más grandes y están separados por septos perpendiculares a la superficie de la piel. Así, cuando las células grasas femeninas aumentan de tamaño, tienden a «empujar» la dermis, dando como resultado el aspecto de «piel de naranja».
- La densidad de la piel: la dermis masculina es más gruesa que la femenina. Si se produce una hipertrofia de los adipocitos, esta será menos visible en el hombre que en la mujer.
- La localización de la celulitis: los hombres que desarrollan celulitis la observarán principalmente en la parte superior del cuerpo: vientre, estómago, flancos y, en ocasiones, cuello y brazos. Las mujeres, en cambio, suelen ver aparecer la celulitis en muslos, caderas, glúteos y rodillas.
- Las hormonas femeninas (estrógenos, progesterona): desempeñan un papel crucial en la aparición de la celulitis. No solo favorecen el almacenamiento celular de grasa, sino también la retención de líquidos. La testosterona masculina también promueve el almacenamiento de grasa, pero en menor medida, ya que técnicamente el hombre la necesita menos.
Las causas de la celulitis en el hombre
Conviene precisar que la celulitis acuosa es muy poco frecuente en los hombres. Cuando existe celulitis masculina, suele tratarse de una celulitis adiposa, o incluso fibrosa, ya que los hombres desarrollan tanta fibrosis (degradación y entrelazamiento de las fibras de colágeno, que dificultan la movilización de las grasas) como las mujeres. ¿Cuáles son, entonces, las causas más frecuentes de la celulitis masculina?
Malos hábitos de vida
Una alimentación demasiado rica, el sedentarismo… inevitablemente, se engorda. Si el aumento de peso es excesivo, los hombres acumularán reservas de grasa en el tejido adiposo abdominal. La celulitis puede desarrollarse en esa zona e incluso volverse visible, dando a la piel del vientre y la cintura un aspecto capitonado —los famosos michelines.
Circulación sanguínea y linfática perezosa
Los hombres raramente sufren retención de líquidos, ya que la estructura de sus adipocitos permite que los fluidos vitales circulen con normalidad. Sin embargo, algunos hombres pueden padecer insuficiencia venosa, que acaba manifestándose en forma de celulitis.
Desequilibrio hormonal
Las hormonas también pueden jugarles malas pasadas a los hombres. La andropausia, o déficit androgénico relacionado con la edad, es un fenómeno habitual. Aparece en hombres de entre 40 y 55 años y se traduce en una bajada progresiva de los niveles de testosterona. Las consecuencias son diversas, pero destacan la pérdida de masa muscular en favor de masa grasa, el deterioro de la circulación veno-linfática y el adelgazamiento de la piel. En ese contexto, puede aparecer una celulitis visible.
Soluciones contra la celulitis masculina
¡Son las mismas que para las mujeres!
Una alimentación equilibrada y variada
Para evitar la celulitis adiposa, no hay secretos: se trata de comer de todo, con moderación.
Por supuesto, conviene priorizar las proteínas magras (para nutrir la masa muscular y el cerebro), frutas y verduras en abundancia (vitaminas, agua, minerales y fibra necesarios para el buen funcionamiento del organismo) y carbohidratos complejos (¡porque el cuerpo masculino demanda energía!).
Es preferible evitar los excesos de todo tipo, como el abuso de sal y de azúcar, el alcohol, los platos precocinados y los refrescos. Y, por supuesto, hidratarse bien, principalmente con agua.
Deporte
Sin actividad física regular, un hombre tenderá a ganar peso y a favorecer el desarrollo de celulitis subcutánea. Por eso es importante caminar todos los días, incorporar sesiones regulares de deporte a la rutina (2 o 3 veces por semana) y evitar un estilo de vida sedentario (¡el sofá, olvidado!).
Tratamientos específicos
Caballeros, si tenéis celulitis abdominal, ¡no hay que alarmarse! Existen tratamientos específicos para movilizar las grasas acumuladas en el vientre y drenar el organismo. Tenéis varias opciones:
- Las cremas anticelulíticas especiales para el vientre, cuyos activos favorecen el vaciado de los adipocitos y la microcirculación
- Los complementos alimenticios, elaborados generalmente a partir de ingredientes naturales (plantas drenantes o «quemagrasa»), que son el complemento perfecto de los tratamientos tópicos. Suelen presentarse en forma de cápsulas, bebidas o ampollas.
- Los masajes también son eficaces para eliminar la celulitis masculina. Un masaje diario con la técnica del pellizco-rodamiento puede ayudar a combatir los nódulos abdominales y recuperar un vientre plano.

