Celulitis ¿Qué médico consultar contra la celulitis?

¿Qué médico consultar contra la celulitis?

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Tu complejo número uno: la celulitis. Las soluciones para combatirla: un misterio. Solo sabes que, a pesar de tus esfuerzos, los hoyuelos siguen instalados con obstinación en tus muslos y glúteos. ¿Y si una consulta médica pudiera ayudarte a entender mejor tu celulitis y, así, deshacerte de ella? Analizamos las verdaderas causas de la piel de naranja y las soluciones médicas para eliminarla.

¿Cuáles son las causas de la celulitis?

1- Formación de la celulitis

La celulitis, o lipodistrofia superficial, es la conjunción de una acumulación anormal de grasa y agua en el hipodermis, asociada a una modificación del aspecto de la piel. En el hipodermis (la capa inferior de la piel) se encuentran unas células muy particulares: los adipocitos. Su función es almacenar o liberar grasas según las necesidades energéticas del organismo. Pero cuando los aportes energéticos superan el gasto, el cuerpo tiende a hacer reservas. Los adipocitos se hipertrofian, e incluso se multiplican, provocando una deformación visible en la epidermis. Además, estas células hipertrofiadas comprimen los vasos sanguíneos y linfáticos. El resultado: el drenaje del agua y las toxinas deja de realizarse correctamente, acentuando el aspecto irregular de la piel. Eso es la celulitis.

2- Principales causas de la celulitis

9 de cada 10 mujeres tienen o tendrán celulitis a lo largo de su vida. Suele deberse a una combinación de factores. Entre los más habituales, destacamos:

  • El factor hormonal: las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona) desempeñan un papel en la aparición de la celulitis, ya que una de sus funciones es favorecer el almacenamiento adiposo de cara a un posible embarazo. Pero otras hormonas también influyen en el desarrollo de la piel de naranja. Es el caso, por ejemplo, de la prolactina, elevada durante el embarazo, que favorece la retención de grasa y agua. El cortisol, conocido como la «hormona del estrés», también puede propiciar la aparición de celulitis. Cuando el organismo lo produce de forma continua (como ocurre en situaciones de estrés crónico), provoca un deterioro del colágeno cutáneo, una tendencia a la retención de líquidos y al almacenamiento. Por último, una alteración tiroidea también puede favorecer la formación de celulitis (el hipotiroidismo estimula el almacenamiento adiposo).
  • La herencia: la celulitis tiene un componente hereditario. En efecto, heredamos de nuestros padres el número, el tamaño y la localización de los adipocitos, así como las características metabólicas y la «calidad» de la circulación veno-linfática. Así, las mujeres cuya madre o abuelas tuvieron celulitis tienen más probabilidades de desarrollarla ellas mismas.
  • La edad: en general, con el paso de los años se producen ciertos cambios fisiológicos que afectan negativamente a la calidad de la piel. Entre ellos, una menor eficiencia veno-linfática, un desequilibrio hormonal durante la perimenopausia y la pérdida de elasticidad cutánea. Por ello, la piel de naranja tiende a acentuarse con la edad.
  • La insuficiencia veno-linfática: las personas con una circulación veno-linfática deficiente tendrán más celulitis, especialmente de tipo acuosa. La red venosa tiene la función de transportar agua, nutrientes y oxígeno a las células, órganos y músculos, pero también de eliminar el agua y las toxinas hacia los órganos excretores. En caso de insuficiencia veno-linfática, este proceso no se realiza correctamente. Los tejidos, saturados de agua y toxinas (retención de líquidos), adquieren un aspecto acolchado.
  • El estilo de vida: es uno de los factores que favorecen la celulitis y abarca un amplio espectro. Una alimentación demasiado rica, demasiado salada y/o demasiado azucarada, una hidratación insuficiente, el sedentarismo, el consumo de alcohol y/o tabaco son elementos que pueden «alimentar» la celulitis.
  • Los medicamentos: ciertos tratamientos, como los tratamientos hormonales (THS, píldora), los antihistamínicos o los corticoides, pueden alterar el equilibrio hormonal y contribuir al desarrollo de la celulitis.

¿Cuándo hay que consultar a un médico?

Como habrás comprendido, la celulitis es multifactorial. No todos los factores son controlables, como la herencia o la edad. Otros lo son en mayor medida, como el estilo de vida. Y algunos pueden beneficiarse de una o varias visitas al médico. Pero ¿a qué médico acudir?

  • El médico de cabecera: la respuesta parece obvia, y sin embargo. Tu médico de familia es quien te sigue a lo largo del tiempo y tiene acceso a toda tu información de salud. Es también tu primer interlocutor ante cualquier problema. Por eso, hacer una valoración de tu celulitis con tu médico de cabecera es el primer paso indispensable. Sabrá identificar, mediante una entrevista y una exploración, la o las posibles causas de tu piel de naranja. Después, según los resultados, podrá derivarte a uno o varios especialistas.
  • El ginecólogo: como se ha mencionado anteriormente, la celulitis suele estar relacionada con la actividad de las hormonas sexuales. Tu ginecólogo está en condiciones de detectar un posible problema endocrino y evaluar tu equilibrio hormonal según tu situación personal (pubertad, anticoncepción, embarazo, posparto, perimenopausia, menopausia) y, de forma más general, tu salud ginecológica. También puede recomendar un tratamiento o medidas adecuadas para mejorar el estado de tu celulitis.
  • El endocrinólogo: complementa la consulta con el médico de cabecera y el ginecólogo. Si tu celulitis se ve agravada por niveles elevados de cortisol o por un problema tiroideo, puede ser conveniente realizar una valoración más exhaustiva con un especialista en hormonas.
  • El médico nutricionista: si tu celulitis es de tipo adiposa o fibrosa, y está especialmente relacionada con una alimentación poco saludable, puede plantearse un reequilibrio alimentario. El nutricionista (que, a diferencia del dietista, es médico) es el especialista indicado. Sabrá darte valiosos consejos para adoptar una alimentación más sana y equilibrada y, así, limitar la aparición de celulitis.
  • El angiólogo: este especialista en salud vascular es el médico al que acudir en caso de insuficiencia veno-linfática. Tras una exploración y un examen no invasivo mediante eco-doppler, puede determinar si tu celulitis es acuosa y está causada por una alteración del flujo linfático. Según sus conclusiones, puede derivarte a un fisioterapeuta para que realices sesiones de drenaje linfático o presoterapia.
  • El médico estético: última opción, algo menos terapéutica y más orientada a las repercusiones estéticas de la celulitis. Si los hoyuelos te generan un complejo importante y deseas beneficiarte de las últimas técnicas en materia de tratamiento de la celulitis (radiofrecuencia, ondas de choque, láser, ultrasonidos, mesoterapia…), la medicina estética puede ser una opción a considerar. Ten en cuenta que estas técnicas tienen un coste y no están cubiertas por la Seguridad Social.

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