El verano se acerca a pasos agigantados y, con él, sus pequeños placeres… y sus pequeñas molestias. La que más te preocupa: tus muslos, que se rozan al caminar y acaban irritándose. ¿Por qué tu cuerpo es así? ¿Se puede tonificar la cara interna de los muslos? Y, sobre todo, ¿cómo reducir las rozaduras y cuidar la piel cuando ya está irritada? Causas, gestos del día a día y soluciones contra las rozaduras: ¡sigue leyendo!
¿Por qué se me rozan los muslos?
A esta pregunta, varias respuestas posibles:
- puede tratarse de una característica morfológica, puramente genética, que no tiene nada que ver con el peso;
- la retención de líquidos puede explicar el fenómeno, sobre todo en verano. Con el calor, los muslos pueden hincharse y acaban rozándose;
- el embarazo puede ser la causa. Las mujeres embarazadas ganan peso, pero también tienden a retener líquidos, por lo que su morfología cambia;
- el sobrepeso también puede ser una explicación, ya que las células adiposas de las mujeres se concentran principalmente en la zona de muslos, glúteos y caderas;
- por último, la musculatura también puede ser la causa. Si practicas un deporte que trabaja especialmente los muslos (ciclismo, musculación), estos ganarán volumen y pueden acabar rozándose.
En cualquier caso, que se te rocen los muslos no tiene nada de raro ni de vergonzoso. No creas que todas las chicas luzcan un «thigh gap» bien marcado, porque está lejos de ser la norma. Pocas mujeres tienen esa morfología, que presupone unos muslos muy delgados y unas caderas bastante anchas, o una delgadez extrema. Si tenemos en cuenta que el 40% de las francesas usan una talla 44 o más y que la talla más común es la 40 (19,5%) seguida de la 42 (18,50%), entendemos rápidamente que el roce entre los muslos es algo habitual para la mayoría de las mujeres.
Se me rozan los muslos: ¿se puede cambiar?
Todo depende del origen. Si la parte alta de los muslos se roza por tu morfología, sobre todo por la forma de tu cadera, ninguna rutina cambiará esa característica genética. Unos muslos trabajados con el ciclismo o la musculación también pueden seguir rozándose, y es completamente normal.
Una alimentación equilibrada y la actividad física regular siguen siendo buenos hábitos para cuidarte (consulta el apartado siguiente). Si tienes dudas relacionadas con el embarazo o la retención de líquidos, consulta a un médico. En cualquier caso, algunos gestos sencillos ayudan a reducir las rozaduras en el día a día.
¿Cómo cuidar la cara interna de los muslos?

Si tienes un complejo por tus muslos que se rozan, debes saber que existen varias opciones para mimar y cuidar esta zona. Para cuidar tus muslos, te recomendamos sobre todo:
- adoptar una alimentación variada y equilibrada;
- hacer deporte con regularidad y elegir una disciplina que trabaje la cara interna de los muslos. Pensamos en algunos ejercicios de fitness (la almeja, sentadillas laterales, elevaciones laterales de pierna a cuatro patas…) o en deportes como el patinaje;
- apoyarse en cosméticos inteligentes, como nuestro dúo gel Cryo para muslos (día) y crema de noche para muslos, pensados para la zona de los muslos;
- darse masajes, por ejemplo con nuestro aparato inalámbrico, cuyos 3 cabezales permiten adaptar el tipo de masaje y pueden utilizarse en la cara interna de los muslos;
- apostar por los textiles inteligentes, cuyo tejido contiene activos, en la zona de vientre, glúteos, caderas y muslos. Pensamos, por supuesto, en nuestro short. Muy cómodo e invisible bajo la ropa, su tejido es moldeador.
Muslos que se rozan: ¿cómo reducir las rozaduras?

El roce entre los muslos no suele molestar en invierno, o mientras se llevan pantalones relativamente gruesos. Pero cuando llega el buen tiempo, es un desastre: el calor y el sudor provocan irritaciones en la cara interna de los muslos. Y el problema se acentúa con los pantalones cortos o los vestidos, ya que la piel roza al caminar. Consecuencia: rojeces y granitos, escozor, picor y una verdadera incomodidad.
Sin embargo, existen soluciones muy prácticas contra las rozaduras. ¡Porque la mejor arma sigue siendo la prevención! Entre las formas de evitar las irritaciones:
- llevar ropa adecuada: holgada, de tejido ligero, a ser posible de fibras naturales (lino, algodón), sobre una piel limpia e hidratada;
- llevar un pantalón corto de microfibra, fino y con efecto «segunda piel», o bandas antirrozaduras (las hay de distintos colores y llevan una fina capa de silicona para que no se deslicen);
- usar una crema protectora o un bálsamo antirrozaduras, que lubrica y suaviza la piel de la cara interna de los muslos;
- en la misma línea, aplicar un aceite vegetal natural, como el aceite de coco, que nutre la piel a la vez que la lubrica. Hay quien recomienda la vaselina, pero al ser de origen mineral resulta menos aconsejable;
- aplicar talco, preferiblemente sin perfume, ya que absorbe la humedad;
- y si, a pesar de tus esfuerzos, las rozaduras han provocado irritaciones, puedes optar por una crema emoliente, que se aplica sobre la piel perfectamente limpia. También se utilizan algunos ingredientes naturales, como los macerados oleosos de caléndula, el gel de aloe vera o los hidrolatos (lavanda, menta). Si la irritación persiste, consulta a un médico o a un farmacéutico.
Artículos relacionados
Categorías útiles: Soluciones adelgazantes, Pérdida de peso.

La crema corporal que hidrata y ayuda a reafirmar la piel
- Kigeline & Fenogreco, dos activos vegetales en el corazón de la fórmula
- Hidrata la piel y ayuda a reforzar su firmeza en las zonas deseadas
- Textura fundente: se absorbe rápidamente, sin residuos ni película grasa

El gel efecto frío que deja la piel de los muslos más firme
- Efecto frío inmediato: el mentol actúa desde la aplicación y después la piel está más firme al tacto (guarde el gel en la nevera para una intensidad aún mayor)
- Cafeína & Lipothetic®, un activo patentado, en el corazón de una fórmula pensada para los muslos y los glúteos
- Textura sorbete: penetra más rápido y hace que la sensación de frescor dure más










