Todas las que sufrimos retención de líquidos lo sabemos: ¡puede convertirse en un auténtico calvario! Piernas hinchadas, hormigueos, sensación de pesadez y la aparición de celulitis acuosa… Para cuidar tus piernas de forma natural y sencilla, te proponemos descubrir 3 recetas de aceites de masaje a base de aceites esenciales que puedes preparar en casa. También encontrarás las causas de la retención de líquidos y nuestros consejos para usar bien estas mezclas.
¿Cuáles son las causas de la retención de líquidos?
La retención de líquidos se debe a una acumulación de agua en los tejidos. El cuerpo está compuesto en un 70% de agua. Dos tercios del agua presente en el organismo se encuentran en las células (líquido intracelular). El tercio restante circula por los vasos sanguíneos y entre las células. Bajo ciertas condiciones, este agua extracelular puede infiltrarse en los tejidos y quedarse «atrapada». El cuerpo no logra eliminarla correctamente, lo que provoca hinchazones conocidas como edemas.
La retención de líquidos tiene diversas causas. Entre ellas:
- Ciertas enfermedades: la insuficiencia veno-linfática, renal, cardíaca o tiroidea, así como algunas afecciones pulmonares, alteran la circulación de los fluidos vitales (como la sangre y la linfa).
- Los tratamientos farmacológicos: especialmente los tratamientos hormonales (píldora, THS), los neurolépticos, los antihipertensivos y los corticoides.
- El calor: provoca la vasodilatación (es decir, el ensanchamiento del diámetro) y la porosidad (o permeabilidad) de los vasos sanguíneos y linfáticos. Los fluidos dejan de circular correctamente y el agua «escapa» del torrente sanguíneo para alojarse en los tejidos.
- Las hormonas: durante el embarazo, en el período premenstrual o en la menopausia, las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona) fluctúan y pueden provocar retención de líquidos. Un nivel elevado de cortisol también altera la circulación sanguínea y, en consecuencia, favorece una acumulación inadecuada de agua en los tejidos.
- La inmovilidad prolongada: sentada o de pie, da igual. Las posiciones estáticas ralentizan el flujo veno-linfático (e incluso pueden comprimir los vasos sanguíneos en posición sentada). Esta «pereza» venosa es un factor que favorece la retención de líquidos.
- El sodio: una alimentación demasiado rica en sal perjudica la libre circulación de los fluidos vitales. El sodio favorece el «almacenamiento» de agua en los tejidos en lugar de facilitar su correcto drenaje hacia los órganos de eliminación.
- La ropa ajustada y los zapatos de tacón alto: una causa menos evidente de la retención de líquidos. Sin embargo, la ropa demasiado compresiva dificulta el buen flujo sanguíneo al comprimir en exceso las venas de las piernas, por ejemplo. En cuanto a los zapatos de tacón, dificultan el retorno venoso (movimiento «no natural» del pie al caminar).
¿Por qué y cómo utilizar estos aceites esenciales?
Gracias a sus ingredientes y a los masajes durante la aplicación, estos aceites se integran en tu ritual de cuidado de las piernas. Para entender mejor la retención de líquidos, consulta también nuestros consejos sobre los síntomas asociados. Para aprovecharlos al máximo, úsalos a diario, por la noche, sobre la piel limpia y seca. Comienza el masaje por los tobillos y sube hasta la parte superior de los muslos.
PEQUEÑO PRECIOEl aceite que alisa visiblemente el aspecto de la piel
- Fórmula completa: 4 activos potentes para un masaje específico de las zonas con celulitis
- Piel más lisa: activos pensados para acompañar el palpar-rodar
- Masaje sensorial : textura rica y aroma a Monoï para un ritual suave y agradable
Puedes conservar estos aceites de masaje en un lugar fresco y seco, alejado de la luz. Atención, chicas: no los uses si estás embarazada, si tienes la piel sensible o antes de exponerte al sol.
Receta n.º 1: aceite de masaje de canela y palo de rosa

Ingredientes:
- 100 ml de aceite de avellana
- 15 gotas de aceite esencial de canela
- 15 gotas de aceite esencial de palo de rosa
- 10 gotas de aceite de semillas de pomelo
Preparación:
En primer lugar, desinfecta o esteriliza el frasco.
Luego, con ayuda de un pequeño embudo, vierte el aceite vegetal y añade las gotas de aceites esenciales. No descuides el aceite de semillas de pomelo, ya que es el que garantizará la buena conservación de tu aceite de masaje. Por último, cierra el frasco y agítalo enérgicamente hasta que la mezcla sea completamente homogénea. ¡Ya está listo!
Receta n.º 2: aceite de masaje de enebro y ciprés

Ingredientes:
- 60 ml de aceite de avellana
- 2 gotas de AE de enebro
- 3 gotas de AE de niaouli
- 3 gotas de AE de geranio rosa
- 3 gotas de AE de jara pringosa
- 2 gotas de AE de ciprés
- 2 gotas de AE de lemongrass
- 2 gotas de AE de naranja dulce, ¡sobre todo por su agradable aroma!
Preparación:
Basta con verter el aceite vegetal de avellana en un frasco limpio y añadir los aceites esenciales uno a uno. Cierra, agita bien y utiliza este aceite en tus masajes de piernas.
Receta n.º 3: aceite de masaje de almendras dulces y salvia esclarea

Ingredientes:
- 60 ml de aceite de almendras dulces
- 1 gota de AE de canela de Ceilán
- 2 gotas de AE de salvia esclarea
- 2 gotas de AE de cedro del Atlas
- 2 gotas de AE de eucalipto mentolado
- 3 gotas de AE de lavanda aspic
- 1 gota de AE de trementina
- 1 gota de AE de pomelo
Preparación:
Al igual que en las recetas anteriores, comienza vertiendo el aceite de almendras dulces en un frasco limpio y añade los aceites esenciales. ¡Mezcla bien y ya está listo!
¿Fácil, verdad? Comparte tus consejos de bienestar y belleza en nuestra comunidad Cellublue, haciendo clic aquí.
¿Cómo elegir entre estas tres recetas?
Las tres recetas siguen el mismo principio: un aceite vegetal de base enriquecido con unas gotas de aceites esenciales. La receta n.º 1 es la más sencilla: combina el aceite de avellana con canela, palo de rosa y aceite de semillas de pomelo. La n.º 2 mantiene el aceite de avellana, con una mezcla más completa (enebro, niaouli, ciprés, geranio rosa…). La n.º 3 sustituye la avellana por aceite de almendras dulces.
Elige la que tenga el aroma que más te guste y úsala como te indicamos más arriba. Antes de usarla por primera vez, prueba la mezcla en una pequeña zona de la piel.
Para completar tu rutina
Como sabes, la retención de líquidos está asociada a la aparición de la celulitis acuosa. Para complementar estos cuidados, no olvides utilizar tus Ventosas CelluBlue. Con ellas, podrás reproducir fácilmente los masajes de amasamiento para cuidar tu piel.
Combinadas con el aceite de masaje CelluOil, las Ventosas CelluBlue se usan solo 5 minutos al día, para disfrutar de un auténtico momento de masaje en tu rutina de cuidado. Para saber más, haz clic aquí.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden usar estos aceites esenciales durante el embarazo?
No. Durante el embarazo, ante cualquier duda sobre tus piernas, consulta a tu médico o a tu matrona.
¿Las piernas hinchadas se deben siempre a la retención de líquidos?
No necesariamente. Las piernas hinchadas pueden tener distintos orígenes. Si se te hinchan a menudo, te duelen o sigues algún tratamiento, consulta a un médico o a un profesional sanitario antes de empezar con estos masajes.
Artículos relacionados
- Alimentos y retención de líquidos: lo que hay que saber
- 3 tratamientos caseros para cuidar las piernas
Categorías útiles: Cuidados anticelulíticos.

La ventosa que reproduce el palper-rouler, 3 minutos por zona
- El gesto de los profesionales, en casa : usted aspira, hace deslizar, suelta, y la ventosa atrapa el pliegue de la piel como un palper-rouler manual
- Silicona flexible que se adapta a los muslos, las nalgas, el abdomen y los brazos
- 3 minutos por zona, cada día, siempre con un aceite de masaje para que la ventosa deslice

El exfoliante que deja la piel lisa y el grano de la piel afinado*
*Test de uso realizado con 21 voluntarias durante 4 semanas, opinión de las participantes.
- Huesos de aceituna & de albaricoque: estos gránulos naturales arrastran las células muertas con toda suavidad
- Cafeína & perfume de monoi, y su ducha huele al instante a vacaciones
- En la ducha, de dos a tres veces por semana, masajeando los muslos, los glúteos y el vientre









