¿Tus hoyuelos llevan años instalados y parecen decididos a quedarse? Sin embargo, todavía puedes deshacerte de esa celulitis incrustada: solo tienes que conocer los gestos adecuados y adoptarlos en tu día a día.
¿Qué es la celulitis incrustada?
La celulitis incrustada suele ser una celulitis fibrosa. Este tipo de celulitis lleva mucho tiempo instalada y es bastante difícil de eliminar, a diferencia de las celulitis acuosas y adiposas.
La celulitis fibrosa aparece cuando las fibras de colágeno que rodean las células grasas se multiplican, se espesan y se endurecen. El colágeno atrapa entonces las células grasas, también llamadas adipocitos, e impide que el organismo drene las grasas.
La celulitis incrustada suele ser dura y dolorosa al tacto. Se localiza generalmente en los muslos y los glúteos.
Este tipo de celulitis es el resultado de una falta de actividad física y de una alimentación desequilibrada. Las hormonas también pueden desempeñar un papel en su aparición.
Las mejores formas de eliminar la celulitis incrustada

Revisar la alimentación
La lucha contra la celulitis incrustada empieza por el plato. Para eliminarla, prioriza las frutas y las verduras, que te aportarán vitaminas. Evita el azúcar y la sal, así como las grasas saturadas. Bebe suficiente agua para favorecer el drenaje.
Apostar por el ejercicio de resistencia
Al practicar un deporte de resistencia, incitarás a tu organismo a recurrir a sus reservas para hacer frente al esfuerzo. Y parte de esas reservas está formada por la celulitis. Puedes probar, por ejemplo, el running, la marcha rápida o el ciclismo.
Practicar el fortalecimiento muscular
Sin embargo, practicar un deporte de resistencia no será suficiente. Tu cuerpo hará todo lo posible por recurrir únicamente a las grasas de fácil acceso, es decir, a los michelines superficiales en lugar de a la celulitis incrustada. Para que el organismo ataque las grasas que forman los hoyuelos, debe producir suficiente adrenalina, ya que es esta hormona la que permitirá movilizar los adipocitos. Para estimular esa producción de adrenalina, nada mejor que el fortalecimiento muscular. Por eso, lo ideal contra la celulitis incrustada es alternar resistencia y musculación.
Adoptar los masajes de amasamiento rodante
El amasamiento rodante es un masaje eficaz contra todo tipo de celulitis. En realidad, permite destruir en profundidad los acúmulos de grasa para liberar las toxinas y las grasas acumuladas, que serán eliminadas posteriormente por el sistema sanguíneo y linfático.
Para combatir la celulitis incrustada, es fundamental masajearse cada día durante unos minutos. Pero atención: si quieres ver resultados, el amasamiento rodante debe realizarse correctamente. Para ello, lo más sencillo es utilizar el Pack Anti-Cellulite Cellublue con la ventosa, que reproduce este masaje de forma perfecta y sencilla gracias a su efecto de succión.
Como la celulitis incrustada puede ser dolorosa, te recomendamos no aplicar una succión demasiado intensa durante las sesiones. Si realizas este masaje a diario, comprobarás que, poco a poco, podrás intensificar la succión sin sentir dolor.
Aunque es posible deshacerse de la celulitis incrustada, lo mejor es hacer todo lo posible para evitarla. Para prevenir su aparición, ciertos nutrientes como las proteínas y las vitaminas son tus aliados. Por el contrario, el azúcar refinado puede agravar el problema. También es fundamental mantener una actividad física regular, de al menos 30 minutos al día.
Junto a estos buenos hábitos anti-celulitis incrustada, si quieres declararle la guerra a los michelines, sin esfuerzo y en solo unos minutos al día, el Masajeador eléctrico reductor se convertirá rápidamente en tu mejor aliado. Gracias a sus cabezales vibrantes, favorece la movilización de las grasas y ayuda a evitar la formación de nuevos acúmulos grasos. Permite así estilizar la figura día a día.
