El aloe vera (o áloe) siempre ha sido considerada una planta milagrosa. Gracias a sus innumerables beneficios, trata multitud de problemas tanto internos como externos de nuestro organismo. Su campo de acción es muy amplio, y ni siquiera la celulitis se le resiste: «Aloe vera y celulitis», eso es precisamente lo que explicaremos en este artículo.
¿Qué es el aloe vera y cuáles son sus propiedades?
De la familia de las Aloeáceas, el áloe se parece a un cactus (¡aunque no lo es!). Por sus virtudes medicinales y terapéuticas, ha recibido varios apodos según las culturas: «remedio armonioso» para los chinos, «elixir de longevidad» para los griegos, o «sanador silencioso» para los indios.
Esto demuestra que las propiedades del áloe para la salud y el bienestar están más que demostradas. De sus hojas (gruesas, dentadas y estrechas) se extraen el látex (un laxante muy potente) y el gel (o pulpa). Este último es un mucílago transparente que contiene por sí solo más de 200 componentes, entre ellos 75 nutrientes.
Como tratamiento, se utiliza contra la psoriasis, las inflamaciones, las infecciones y las lesiones cutáneas; es muy eficaz contra el herpes genital y favorece incluso la cicatrización rápida de quemaduras. (1)
En uso interno, el látex del sanador silencioso es un excelente laxante. Pero es el gel el que otorga a esta planta milagrosa todos sus poderes reconocidos: hipocolesterolemiante (reduce el nivel de colesterol y actúa positivamente sobre la diabetes de tipo 2); hipoglucemiante (reduce el nivel de glucosa en sangre); actúa sobre la esfera gastrointestinal aliviando la flatulencia y el estreñimiento puntual. Pero el gel de aloe vera es conocido sobre todo por ser un potente antioxidante que favorece la regeneración celular.
En uso externo, el gel de aloe vera trata diversos problemas de la piel: quemaduras, acné, forúnculos, psoriasis, eczema, por nombrar solo algunos. Hidratante, cicatrizante, antiséptico, antiinflamatorio, antialérgico, regenerador celular… es incluso eficaz para reducir la celulitis y el aspecto de la piel de naranja.
Aloe vera y celulitis: ¿cómo funciona?
El aloe vera y la celulitis no se llevan bien, y con razón: el gel de aloe vera es un multiplicador de fibroblastos y al mismo tiempo un estimulador biogénico. La piel de naranja, por su parte, se debe no solo al exceso de peso, sino también a la elasticidad e inestabilidad de los tejidos conjuntivos; y es principalmente el resultado de un nivel elevado de estrógenos. Se trata de un fenómeno que afecta a aproximadamente 9 de cada 10 mujeres. Por suerte, gracias a sus propiedades regeneradoras sobre las células y sus efectos hidratantes sobre la piel, el áloe reduce los antiestéticos hoyuelos que caracteriza la piel de naranja.
Además, combinado con el deporte y una alimentación rica y equilibrada (el gel de áloe es muy rico en nutrientes y vitaminas), el remedio armonioso reduce los contornos y mejora el aspecto de la piel: la libera de impurezas y le devuelve toda su vitalidad.
¿Cómo utilizar el aloe vera?
La hoja de áloe está compuesta de látex y gel, que se extraen para distintos usos nutricionales o dermatológicos. Por lo general, es el gel el más utilizado en cosmética y dermatología. Se presenta en diversas formas: cápsulas, bebidas, cremas, lociones, gel…
Las cremas a base de aloe vera se elaboran con el gel y se utilizan ampliamente para el cuidado de la piel, incluida la lucha contra la celulitis. En este caso, el masaje es la técnica preferida. Para ello, hay que aplicar capas finas de crema y masajear suavemente las zonas afectadas por los hoyuelos antiestéticos (generalmente el abdomen, los muslos y los glúteos).
Como puede intuirse, el dúo aloe vera y celulitis es una batalla larga: lleva tiempo que uno venza al otro. Pero con unos buenos hábitos de vida (deporte, alimentación rica y equilibrada, cuidados con gel anticelulítico de aloe vera), es posible ver los resultados y lucir una piel firme y libre de impurezas.
Fuentes y referencias
1) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23894900