La celulitis existe en tres formas: adiposa, fibrosa y acuosa. Esta última forma, también llamada celulitis infiltrada o hidrolipodistrofia, está relacionada con la retención de líquidos. Para comprender mejor este fenómeno, te explicamos en este artículo qué es la retención de líquidos, cuáles son sus causas, cómo influye en la aparición de la celulitis, cómo saber si te afecta y, por último, cómo reducirla.
¿Qué es la retención de líquidos?

Habitualmente, el agua representa alrededor del 65 % de nuestro peso total, pero en las personas que sufren retención de líquidos, este porcentaje puede aumentar de forma significativa. El organismo está programado para eliminar el agua de manera progresiva, no para almacenarla. El agua proviene de nuestra alimentación y se elimina a través de las distintas secreciones del cuerpo (orina, sudor, respiración…). Eliminamos una media de 2,5 litros de agua al día, repartidos entre la orina (1 litro), la transpiración (75 centilitros), la respiración (50 centilitros) y las heces (100 mililitros). Los profesionales de la salud estiman que, en condiciones normales —es decir, con un clima templado y una actividad física moderada—, un adulto necesita beber 1,5 litros de agua al día. El litro restante para alcanzar el equilibrio entre el agua ingerida y la eliminada proviene de la alimentación.
En un organismo no afectado por la retención de líquidos, el agua ingerida sigue este recorrido: una vez en los intestinos, se elimina directamente a través de las heces o es absorbida por una célula de la pared intestinal. Pasa entonces al torrente sanguíneo y llega al hígado, donde puede ser absorbida o continuar circulando por la sangre. En ese momento, el agua podrá ser captada por una célula del organismo o llegar a los riñones y eliminarse a través de la orina.[2]
Si el agua entra en una célula, un sistema de presión le permite salir de ella y volver al torrente sanguíneo o al sistema linfático para ser eliminada. Sin embargo, en las personas propensas a la retención, esta presión no es suficiente: el agua sale de la célula pero se estanca en el tejido circundante y no se elimina; es lo que se conoce como retención de líquidos. Por efecto de la gravedad, este fenómeno suele producirse en la parte inferior del cuerpo, a nivel de los pies, los tobillos y las pantorrillas. Aunque, en algunos casos, los edemas pueden formarse en cualquier tejido del organismo.
¿Cuáles son las causas de la retención de líquidos?
La retención de líquidos no siempre es un fenómeno permanente. Algunas personas se ven afectadas de forma puntual por este problema, por ejemplo tras permanecer demasiado tiempo en la misma posición —sentadas o de pie— o cuando hace calor. En estos casos, suele bastar con cambiar de postura, activar los músculos o evitar el calor para que el agua se elimine.
Sin embargo, otros factores explican la retención de líquidos a largo plazo[3] :
- Una insuficiencia venosa: las venas no consiguen hacer circular correctamente la sangre hacia arriba
- Un sistema linfático deficiente: este circuito paralelo al sistema sanguíneo absorbe normalmente el exceso de líquidos estancados
- Una fragilidad de los vasos sanguíneos: si las paredes de los vasos se vuelven demasiado finas, el agua puede atravesarlas y acumularse en los tejidos
- Las variaciones hormonales: adolescencia, embarazo, menopausia, uso de anticonceptivos hormonales… Por eso la retención de líquidos es un problema que afecta mayoritariamente a las mujeres
- Ciertas patologías cardíacas, renales o pulmonares
- Algunos medicamentos
- , especialmente los utilizados contra la hipertensiónUna alimentación demasiado rica en sal
- : la sal es conocida por su capacidad de retener el agua en los tejidosEl sobrepeso
- : la grasa almacenada en los adipocitos altera el buen funcionamiento de los sistemas sanguíneo y linfático, dificultando la eliminación de líquidosLa falta de actividad física
: el ejercicio físico favorece la eliminación de agua y estimula los sistemas sanguíneo y linfático al acelerar la circulación

Este tipo de celulitis es blanda y no dolorosa, y se localiza principalmente en las pantorrillas y los tobillos. No obstante, cabe señalar que esta celulitis acuosa suele ir acompañada de una celulitis de tipo adiposo, es decir, relacionada con un exceso de grasa en los adipocitos. En efecto, los adipocitos hinchados por la grasa favorecen el estancamiento del agua en los tejidos al perturbar la circulación sanguínea y linfática. Los acúmulos de adipocitos asociados a la hinchazón de los tejidos entre las células
agravan el aspecto capitoné en la superficie de la piel. Cuando estos dos tipos de celulitis coexisten, se habla de celulitis «mixta».
¿Cómo saber si tienes retención de líquidos?
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La retención de líquidos es un fenómeno frecuente, especialmente en las mujeres. Puede ser temporal o permanente. Para saber si la padeces, estos son sus principales síntomas:
Un aumento de peso repentino e inexplicable - : la retención de líquidos puede provocar hasta 2 kilos de más en 24 horasHinchazón en las piernas o, en ocasiones, en todo el cuerpo
- Sensación de rigidez, entumecimiento o pesadez en las piernas
- Una celulitis blanda y no dolorosa, generalmente localizada en la parte inferior del cuerpo
- Picor y piel más clara
- Marcas que permanecen en la piel al presionar las zonas afectadas
Estos síntomas pueden aparecer de forma combinada o aislada, y a cualquier edad.
¿Cómo reducir la retención de líquidos?

En cambio, si la retención de líquidos es permanente, provoca sensaciones desagradables y da lugar a una celulitis acuosa, es necesario actuar sobre sus causas en profundidad para combatirla:
- Beber suficiente agua: al contrario de lo que podría pensarse, no beber lo suficiente puede alterar el buen funcionamiento de los sistemas sanguíneo y linfático y provocar una acumulación de líquidos en los tejidos.
- Adoptar una alimentación baja en sal y en azúcares: el sodio presente en la sal lleva al organismo a retener agua, y los azúcares elevan el nivel de insulina en sangre, lo que también favorece la retención.
- Utilizar el masaje de amasamiento: este tipo de masaje mejora la circulación sanguínea y linfática al deshacer los acúmulos de grasa que comprimen los vasos. De este modo, el agua estancada puede eliminarse de forma natural y la celulitis acuosa desaparece. Para realizar el masaje de amasamiento de manera eficaz, puedes utilizar el Método Cellublue con la ventosa que, gracias a su efecto de succión, reproduce fielmente la acción de este masaje.
- Adoptar una buena postura: por efecto de la gravedad, el agua tiende a estancarse en la parte inferior del cuerpo. Para ayudar al organismo a eliminarla, conviene elevar las piernas durante unos minutos cada día.
- Consumir alimentos diuréticos y venotónicos[4]: los alimentos diuréticos son reconocidos por su acción sobre la retención de líquidos. Gracias a su composición nutricional, ayudan al organismo a eliminar mejor los líquidos. Los alimentos venotónicos, por su parte, mejoran el tono de los vasos sanguíneos y contribuyen a reactivar una buena circulación, favoreciendo así la eliminación del agua estancada en los tejidos. Entre estos alimentos destacan la acacia, la vid roja, el té verde, el guaraná, la alcachofa, los rabos de cereza o la bromelina presente en la piña. Estos ingredientes se encuentran con frecuencia en forma de drenante líquido y cápsulas, lo que facilita su consumo, como ocurre con las Cápsulas Anticelulitis y el Drenante Anticelulitis.
- Hacer deporte: practicar actividad física de forma regular favorece el retorno venoso, la circulación de los líquidos en el cuerpo y su eliminación. Si sufres retención de líquidos, se desaconsejan los deportes de alto impacto, ya que tienden a comprimir los vasos (p. ej.: aeróbic, step, tenis…). En cambio, los deportes de resistencia de bajo impacto, como el ciclismo, la natación o la marcha rápida, son excelentes opciones.
Bueno saber: si a pesar de todas estas soluciones tu retención de líquidos no mejora ni desaparece, te recomendamos consultar a un médico, que te ayudará a identificar el origen del problema y podrá prescribirte un tratamiento adecuado.
[1] NHS CHOICES. Oedema (2016) : http://www.nhs.uk/conditions/oedema/Pages/Introduction.aspx
[2] Le corps humain : étude, structure et fonction (2000) – C. Brooker
[3] Humanis (2016) – Rétention d’eau : définition et causes
[4] Mechanisms of Disease – Chronic Venous Disease (2006) – John J. Bergan