¿Eres de las que se sienten acomplejadas por sus rodillas, hasta el punto de no atreverse a ponerse sus faldas y shorts favoritos? La grasa alrededor de las rodillas está lejos de ser glamurosa, ya que tiende a «cargar» la silueta. Sin embargo, es posible reducir el volumen de ese acúmulo de grasa y recuperar unas piernas bonitas y torneadas. ¿Quieres saber cómo? ¡Sigue leyendo!
¿Por qué acumulamos grasa en las rodillas?
El acúmulo de grasa que se instala alrededor de las rodillas puede tener varios orígenes. No es exclusivo de las mujeres con curvas y puede afectar perfectamente a las más delgadas. En primer lugar, puede ser el resultado de la herencia genética – una característica heredada de nuestras madres, que no nos hace ninguna gracia… También puede tratarse de celulitis acumulada en la parte inferior del cuádriceps, debida a una insuficiencia venosa o a una retención de líquidos. La grasa en las rodillas también puede ser consecuencia de unos malos hábitos de vida: una alimentación demasiado rica en azúcares y grasas saturadas, combinada con falta de ejercicio físico. Por último, la acumulación de grasa alrededor de las rodillas puede verse agravada por el uso frecuente de ropa demasiado ajustada (¡los slim y skinny jeans en el punto de mira!), una exposición prolongada al calor o la costumbre de sentarse con las piernas cruzadas.
Entonces, ¿cómo eliminar ese antiestético acúmulo de grasa y redefinir tus rodillas? Lo primero es identificar la causa de esa grasa.
Si se trata de un acúmulo de grasa poco incrustado y más bien superficial, bastan algunas pautas sencillas de estilo de vida. Retoma el ejercicio físico, como un paseo diario o unas largadas en la piscina, reequilibra tu alimentación y cuida tus rodillas y piernas evitando la compresión y el calor. El acúmulo de grasa alrededor de tus rodillas debería ir reduciéndose.
¿Cómo perder la grasa de las rodillas?
Sin embargo, si la grasa de tus rodillas está profundamente instalada, se necesitan medidas más contundentes para eliminarla.
¡A moverse!
Unos ejercicios específicos, que trabajen la parte superior de los cuádriceps, deberían ayudarte a perder parte de esa grasa. Las zancadas, las sentadillas, la «silla contra la pared», combinadas con sesiones de bicicleta elíptica, comba o caminar en el agua (si vives cerca del mar) deberían ayudarte a afinar tus rodillas.
¡A masajearse!
Al trabajo muscular, conviene añadir cuidados específicos para desincrustar bien el acúmulo de grasa que se ha formado alrededor de tus rodillas. Para ello, ¡nada mejor que un masaje!
Si eres de las que van con prisa y no tienes tiempo de ir a un centro de estética, ten en cuenta que basta con una sesión de masaje de 15 minutos en casa, con un aparato adecuado, para afinar tus rodillas. Un buen aparato reductor permite trabajar con precisión sobre una zona concreta, como la grasa de las rodillas. Un masaje diario te ayudará a eliminar el acúmulo de grasa, a remodelar el contorno de tus rodillas y a tonificarlas de forma duradera.
Si eres fan de los cuidados tonificantes, especialmente agradecidos en verano —cuando el calor nunca está lejos—, puedes complementar perfectamente tu masaje en casa con un gel cosmético reductor refrescante. Los beneficios de la crioterapia sobre la celulitis están más que demostrados. Además, si la grasa que rodea tus rodillas es consecuencia de una mala circulación sanguínea, la aplicación de una crema «efecto hielo» también debería contribuir a afinar tus rodillas y a aligerar tus bonitas piernas.

