¡Ya es verano! Tus vacaciones en la playa están a la vuelta de la esquina y, con ellas, helados, cócteles, buñuelos y aperitivos sin fin… Así que no hay excusa para relajarse, sobre todo cuando puedes hacer deporte sin ni siquiera levantarte de tu toalla. Con estos ejercicios, tonificarás toda tu silueta y combatirás la celulitis. ¿No está mal, verdad?
Realiza 30 repeticiones de cada ejercicio y repite el circuito completo 2 veces.
Recuerda calentar antes de empezar tu sesión y estirar suavemente al terminar.
Plancha

Colócate en el suelo, apoyada sobre los codos, los antebrazos y las puntas de los pies.
Una vez en esta posición, el objetivo es contraer el abdomen al máximo, así como el resto del cuerpo.
Lo más importante al hacer una plancha es no levantar ni bajar demasiado las caderas. El cuerpo debe permanecer lo más recto posible, en un eje horizontal.
Mantén esta posición durante 1 minuto.
Tijeras
Abdominales, glúteos, piernas… todo tu cuerpo trabaja con este ejercicio.
Túmbate boca arriba, con los brazos a la altura de la cabeza o a lo largo del cuerpo.
Con las piernas estiradas, levántalas ligeramente del suelo contrayendo los abdominales. Asegúrate de mantener la espalda bien pegada al suelo para no hacerte daño.
Mantén la posición y cruza las piernas sin doblarlas, alternando la pierna derecha sobre la izquierda y viceversa, luego vuelve a la posición inicial.
Crunch para los michelines
¿Quieres eliminar la celulitis en el abdomen y las caderas? ¡Este ejercicio es perfecto!
Túmbate sobre el lado izquierdo, con las piernas juntas y las rodillas ligeramente flexionadas.
Coloca la mano izquierda detrás de la cabeza. Realiza un movimiento de balanceo con el codo izquierdo para intentar tocar la cadera. Notarás cómo trabajan los abdominales oblicuos, ¡para acabar con los michelines! Contrae bien la faja abdominal y no tires del cuello.
Vuelve a la posición inicial y repite el movimiento. Haz un lado y luego el otro.
Flexiones en el suelo
Al igual que la plancha, este ejercicio te ayuda a combatir los hoyuelos en todo el cuerpo.
Consiste en adoptar la posición inicial para hacer flexiones.
Túmbate boca abajo, con las manos apoyadas en el suelo y los codos flexionados.
Eleva los brazos de manera que el cuerpo se levante, apoyándote en las puntas de los pies. Los brazos deben estar estirados y la espalda bien recta.
A continuación, baja el cuerpo hacia el suelo con los codos doblados hacia el exterior y luego lleva los brazos hacia adelante.
Puente
¡Venga, un último ejercicio para acabar con la piel de naranja!
Túmbate boca arriba, con los brazos a lo largo del cuerpo, la cabeza recta y las rodillas flexionadas. Las plantas de los pies deben estar firmemente apoyadas en el suelo, ya que serán tu punto de apoyo.
Acerca las rodillas lo más posible a los glúteos.
Aprieta los abdominales y empuja con las plantas de los pies para elevar la pelvis, apretando los glúteos.
La pelvis, los muslos y las rodillas deben estar alineados. Baja de nuevo a la posición inicial, con la espalda sobre la toalla, y repite el movimiento.
