Se pensaba que las mujeres ya habían superado sus complejos… Lamentablemente, es una idea equivocada. Hoy en día, 2 de cada 3 mujeres reconocen tener complejos con su cuerpo. Y más de 1 de cada 10 ya se ha sometido a una operación de cirugía estética(1). Queda mucho camino por recorrer antes de que las mujeres se acepten plenamente. Pero antes de pasar por el quirófano, quizás valga la pena trabajar en una misma para superar los complejos. De acuerdo, ¿pero cómo hacerlo? ¡Aquí tienes 10 consejos para deshacerte de tus complejos de una vez por todas!
Sommaire
Consejo no1: Ignorar los dictados
Los dictados de belleza están en todas partes: prensa femenina, publicidad, redes sociales. Las incesantes exigencias de adelgazar, mantenerse joven y bella, y estar a la altura en todos los frentes pueden resultar asfixiantes y generar todo tipo de complejos. Es difícil desvincularse de ellos por completo. Sin embargo, ¡te beneficiarías mucho haciéndolo! Recuerda simplemente que la mayoría de estas exigencias son completamente inalcanzables. Así que, en lugar de intentar cumplirlas a toda costa, céntrate más en tu bienestar.
Consejo no2: Fuera las redes sociales
Un segundo consejo muy relacionado con el anterior. Las imágenes que ves en las redes sociales suelen estar manipuladas: programas de retoque, filtros a mansalva, trabajo de iluminación y ángulos de foto. Los cuerpos que aparecen en ellas están a menudo muy lejos de la realidad. Por eso, tres cosas que puedes hacer para superar tus complejos: dejar de seguir las cuentas que te hacen daño, elegir cuentas inspiradoras (body positivity, feminismo) o divertidas (¡como las ilustradoras de Instagram!) y, sobre todo, desconectarte de las redes sociales. No son más que una representación muy virtual de la realidad (¡y te hacen perder el tiempo!).
Consejo no3: Basta de infravalorarse
Hablamos aquí de la falta de confianza en una misma… Porque sí, para superar los complejos hay que trabajar la autoestima. Las personas que sufren un complejo de inferioridad tienden a infravalorarse sistemáticamente ante los demás, incluso cuando reciben cumplidos o logran grandes cosas. Se sienten ilegítimas, minimizan el alcance de sus logros y rechazan automáticamente cualquier halago, restándole importancia (¡o sinceridad!). Se trata, pues, de corregir el rumbo: acepta que te valoren, valorándote tú misma.
Consejo no4: Dejar de obsesionarse
Para superar los complejos, ¿por qué no redirigir la atención hacia lo que nos gusta? Gran parte de los complejos se crea por autosugestión: una misma se convence de que su nariz es horrible, sus muslos demasiado grandes o su vientre no suficientemente plano. El resultado: toda la atención se centra en dicho complejo y es imposible ver el resto. Sería muy positivo desplazar el foco hacia las propias cualidades y ponerlas en valor: una mirada bonita, unas piernas estilizadas y largas, una melena envidiable, una piel radiante. Sí, funciona, ¡y ya se piensa mucho menos en los complejos!
Consejo no5: Volver a la normalidad
Para superar los complejos, ¿por qué no aceptar lo evidente: eres normal. Eres humana. Eres «como todo el mundo». ¿Es eso un drama? No. No eres modelo, ¿y qué? Las «top models» son seleccionadas por su cuerpo fuera de lo común, pero los cuerpos «normales» constituyen la amplia mayoría del género humano. Sé simplemente honesta contigo misma y mira lo que eres, en lugar de envidiar lo que no puedes ser. Con buena salud, llena de encanto, rodeada de amigos, apoyada por una familia cariñosa… Ya es bastante, ¿no?
Consejo no6: Un entorno positivo
Y ya que hablamos de amigos y familia, debes saber que el entorno juega un papel fundamental cuando se quiere superar los complejos. Si las personas cercanas se pasan el tiempo criticándote, hay pocas posibilidades de que te liberes de tus complejos. Pero si eliges tus relaciones con cuidado, optando por personas decididamente positivas y afectuosas, hay muchas posibilidades de que tus complejos se vayan disipando poco a poco. Además, serán un apoyo valioso en los momentos difíciles. Así que apuesta por personas positivas, ¡seguro que te sentirás mejor!
Consejo no7: Aceptarse tal como se es
Sí, tienes defectos, ¡como todo el mundo! Sin duda alimentan tus complejos. Pero no deben convertirse en un castigo. Si te privas de ir a la piscina, de unas vacaciones en la playa o de llevar ciertos looks con la excusa de que no te gustan tus glúteos o tus brazos, te estás castigando doblemente. Para superar los complejos, hay que aprender a aceptarse. Se avanza de forma progresiva, pero segura: una hora en la piscina, un look más ceñido llevado unas horas… Las pequeñas «audacias» te ayudarán a quitarle hierro al asunto y a aceptar, poco a poco, lo que eres: ¡una persona estupenda!
Consejo no8: Cultivar las diferencias
¿Y si transformaras tus supuestos defectos en auténticos activos? Para superar los complejos, a veces basta con «potenciar» lo que se considera un defecto, hasta convertirlo en un arma…. Pensamos en la modelo Winnie Harlow y su ya célebre vitiligo, en la influencer Douzefévrier (Julie Bourges), cuya piel está salpicada de cicatrices de quemaduras, en la cantante Lizzo que, a pesar de su sobrepeso, se muestra desnuda en las redes o, más atrás en el tiempo, en la actriz Palma de Rossi, que hizo de su «cara» una bandera. Estas mujeres utilizaron su diferencia como una especie de sello personal, un rasgo distintivo que hace que se las reconozca de inmediato… ¡y que se las aprecie por lo que son!
Consejo no9: Quererse
¿Y si empezáramos simplemente por querernos? Sí, la tarea puede ser ardua para algunas. Sí, exige introspección (a veces dolorosa)… pero también mucha compasión hacia una misma. Solo tienes una vida, ¿de verdad quieres pasarla flagelándote? Tómate tiempo para cuidarte. Mímarte, hacer deporte a tu ritmo (sin la presión del rendimiento), tomar conciencia de tu cuerpo y de lo maravilloso que es. Está sano, te permite moverte, desplazarte, lograr cosas increíbles. Para superar los complejos, hay que aprender a quererse en su justa medida.
Consejo no10: Consultar a un profesional
Si tus complejos te obsesionan hasta el punto de hacerte daño, quizás sea el momento de plantearte consultar a un terapeuta. Puede que esa «fijación» esconda un malestar más profundo. En cualquier caso, una psicoterapia puede ser muy beneficiosa: superar los complejos, pero sobre todo abordar las problemáticas subyacentes y dejar atrás un sentimiento de inferioridad que ocupa demasiado espacio. ¡La palabra tiene virtudes insospechadas!
Referencia
(1) 2020, Encuesta Yougov, 2 de cada 3 mujeres reconocen tener complejos con su cuerpo