¿Y si, para disfrutar de un verano increíble, tomáramos la buena decisión de querer nuestro cuerpo? Adiós a los complejos, las dudas y los miedos: ¡es hora de aceptarnos tal como somos! Si te parece imposible, descubre nuestros 5 consejos para sentirte mejor en tu cuerpo y en tu cabeza…
Para querer tu cuerpo, haz una lista de lo que te gusta
Cada día, cuando nos cruzamos con nuestro reflejo en el espejo, solo vemos nuestros defectos: michelines, glúteos demasiado planos, brazos demasiado anchos… ¿Y si, para aprender a querer nuestro cuerpo, dejáramos de obsesionarnos con esas imperfecciones e intentáramos ver todo lo que nos gusta de nosotras mismas? Tómate el tiempo de hacer una lista de todo lo que amas: tus ojos grandes, tu vientre plano, tus pantorrillas estilizadas, tu pelo abundante… Todas podemos encontrarnos guapas, ¡así que inténtalo! Y si de verdad no puedes sola, pide ayuda a tus amigas: estarán encantadas de recordarte todo lo que hay de bonito en ti.
Toma perspectiva para aprender a querer tu cuerpo

Deja de compararte
Cuando hojeamos una revista femenina o encendemos la televisión, la mayoría de las veces nos encontramos con mujeres que parecen perfectas. Pero, si te tomas un momento para reflexionar, ¿te cruzas a menudo con ese tipo de mujer por la calle? ¡La respuesta es no! Los modelos femeninos que nos proponen están muy alejados de lo que es una mujer real. Así que, para querer tu cuerpo, deja de compararte constantemente con modelos retocados con Photoshop y mira más a tu alrededor.
Evita a las personas negativas
Si eres de las muchas mujeres que tienen complejos con su cuerpo, debes saber que tu entorno puede influir mucho en ello… Para dejar de obsesionarte con tus pequeños defectos y verte tal como eres, aléjate de las personas negativas. Eso incluye a la «buena amiga» que te pregunta regularmente si has engordado un poco, al compañero de trabajo que te aconseja comerte solo la mitad del croissant o a esa conocida que te insiste en que pruebes la última dieta de moda… En definitiva, para querer tu cuerpo, rodéate de personas positivas y que te apoyen.
Elige lo que es bueno para ti

Para sentirte bien en tu cuerpo durante todo el verano y evitar el efecto langosta, ¡no olvides proteger tu piel cuando te expongas al sol! Por cierto, ¿sabías que puedes combinar el buen hábito de la «crema solar» con un tratamiento anticelulítico? Gracias al tratamiento solar anticelulítico y sus 3 activos concentrados, te proteges del sol mientras eliminas los hoyuelos. ¡Este producto se convertirá rápidamente en tu imprescindible del verano!