¡Ya estamos aquí! Después de largos meses de espera, ha llegado el momento de disfrutar de las fiestas navideñas en familia y de darse un capricho alrededor de una mesa bellamente decorada para la ocasión y de una (o varias) buena cena. Foie gras, capón, champán, tronco de Navidad… Sinónimo habitual de excesos de todo tipo, ¿cómo no echar por tierra todo el esfuerzo del año durante esta cena? ¿Cómo digerir bien disfrutando de la Nochebuena sin lamentarlo al día siguiente? La solución: anticiparse y adoptar los gestos adecuados antes, durante y después para digerir bien la cena de Navidad. Aquí están nuestros mejores trucos para mejorar la digestión y pasar las comidas navideñas sin demasiados estragos.
Sommaire
Digerir bien la cena de Navidad empieza unos días antes de la Nochebuena
¿Cómo hacerlo? Aquí tienes el plan en 3 pasos.
Paso n.º 1
En primer lugar, desde hoy y hasta la Nochebuena, olvídate de los platos con salsas o a base de nata, deja de picar entre horas y come de forma más sana y ligera, reduce las cantidades y prioriza las frutas y verduras. Y ya que estamos, apuesta sobre todo por las frutas y verduras con propiedades anticelulíticas, ¡para actuar también en ese frente!
En cuanto a las frutas, ¡apuesta por las de temporada! ¿Cuáles son? En diciembre, los cítricos son los protagonistas: pomelo, naranja y mandarina. ¿Por qué? Porque están repletos de vitamina C y bioflavonoides que estimulan la circulación sanguínea y favorecen la eliminación de toxinas. Además, otra fruta de temporada: el kiwi. Fruta de invierno por excelencia, el kiwi se puede consumir sin moderación, ya que es muy beneficioso para la silueta gracias a su contenido en fibra. ¡Así que di adiós a la hinchazón y hola a una figura más estilizada!
En cuanto a las verduras de temporada, te recomendamos especialmente el puerro y el repollo. ¿Por qué? El puerro elimina toxinas y es uno de los mejores alimentos para combatir la celulitis. El repollo (coliflor, lombarda, coles de Bruselas, etc.), por su parte, regula la absorción de azúcares por el organismo y modera el apetito gracias a su alto contenido en fibra.
Paso n.º 2
Unas horas antes de la cena, y para evitar posibles hinchazones debidas al consumo excesivo de comida y dulces navideños, el vinagre de manzana es tu mejor aliado. Nuestra poción mágica: 3 cucharadas soperas de vinagre de manzana diluidas en un vaso grande de agua. Si el sabor te resulta fuerte, puedes añadir un poco de miel para suavizarlo.
Paso n.º 3
El día de la cena, no te saltes ni el desayuno ni el almuerzo. Si llegas con mucha hambre, corres el riesgo de abalanzarte sobre el aperitivo y acabar completamente hinchada antes de que la velada haya comenzado.
Durante la Nochebuena, ¿qué trucos seguir para digerir bien la cena de Navidad?
¿La velada ha comenzado y sientes que vas a excederte más de la cuenta y demasiado rápido? ¡Sin pánico! Para digerir bien la cena de Navidad, tenemos dos pequeños trucos que aplicar durante la comida.
Truco 1
No abuses del alcohol. Aumenta la secreción de ácido en el estómago y puede intensificar la sensación de ardor de estómago después de una comida copiosa. ¡No es lo ideal en un gran festín! Pero, aunque la fiesta sea más divertida sin alcohol, si te apetece una o dos copas de champán, ¡no pasa nada! El champán es uno de los alcoholes menos calóricos (junto con la sidra).
¿Por qué el alcohol es un desastre para la silueta y la celulitis?
Truco 2
Para digerir bien la cena de Navidad, tómate tu tiempo para comer, ¡no hay prisa! De todas formas, la apertura de regalos no llegará antes de medianoche, así que, ¡relájate! Mastica bien los alimentos, haz pausas entre el aperitivo, el entrante, los platos principales y el postre. Cuantas más pausas hagas, mejor comprenderá tu organismo que la cena está llegando a su fin. Inconscientemente, le envías una señal de saciedad y así solo te apetecerá una pequeña porción de tronco de Navidad.
¿Y después de la Nochebuena del 24, qué hacer?
¡Terminada la Nochebuena, llega el turno del almuerzo del 25 de diciembre! Para prepararte bien para este nuevo gran festín, después del de la víspera, aquí tienes 3 consejos clave.
Consejo n.º 1
Nada más levantarte, opta por un vaso grande de agua con zumo de limón exprimido. Aliado detox y anticelulítico, el limón limpia, purifica, estimula el metabolismo y, combinado con el agua, libera de forma natural el hígado de sus toxinas.
Consejo n.º 2:
Bebe té verde. Rico en nutrientes esenciales y conocido por sus propiedades diuréticas, ¡tiene todo a su favor! Los tés detox favorecen la digestión, especialmente si contienen anís y tila. Es también un excelente recurso para tener un vientre plano y desintoxicar el organismo en profundidad.
Consejo n.º 3
Antes de volver a sentarte a la mesa y sucumbir a nuevas tentaciones navideñas, ¡sal a tomar el aire! Después de un exceso alimentario, armate de valor y sal a hacer un pequeño trote de 20 minutos o, simplemente, date un paseo a ritmo moderado. Esto estimulará tu circulación sanguínea y facilitará la digestión de la cena de la víspera y de la que se avecina.
Y para todas las que no pondrán un pie fuera de casa (¡no os escondáis, os vemos!), ¡tenemos la solución! Puedes quedarte bien calentita (¡genial!) y optar por una serie de ejercicios para eliminar los excesos del día anterior y sentirte más ligera. Y si además te decimos que esta rutina exprés también es anticelulítica, ¿te anima a ponerte tu ropa de deporte favorita? Si quieres ver ejemplos de rutinas fitness anticelulíticas, aquí tienes varios enlaces a otros artículos del blog que pueden ayudarte.
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¡Ya lo tienes todo, chicas! Ahora cuentas con todas las claves para gestionar con maestría tu cena de Navidad.


