¿Conoces la famosa piel de fresa? Es ese aspecto con pequeños puntos que puede aparecer en ciertas zonas de nuestra piel, generalmente en los muslos, las nalgas o los brazos. Si es tu caso, debes saber que no estás sola: es una situación bastante habitual.
Sommaire
¿Qué es la piel de fresa?
La piel de fresa es un término que describe una piel con puntos negros o poros dilatados que pueden contener pelos enquistados e impurezas. Puede aparecer después de la depilación o el afeitado, cuando las glándulas sebáceas producen más sebo, lo que provoca la apertura de los poros. Este aspecto recuerda al de la piel de una fresa, de ahí el nombre «piel de fresa».
¿Cuáles son las causas del efecto piel de fresa en las piernas?
Las causas pueden ser diversas, pero estas son algunas de las más frecuentes:
Un afeitado o una depilación mal realizados: el uso de una maquinilla con cuchillas desgastadas o mal limpias puede irritar la piel y provocar rojeces y granitos. Además, arrancar los pelos durante la depilación también puede causar irritaciones y rojeces. Estas reacciones pueden dar la apariencia de piel de fresa, ya que generan inflamación alrededor de los folículos pilosos.
Poros obstruidos: cuando los poros de la piel se obstruyen con impurezas, acumulación de sebo, células muertas o bacterias, pueden producirse inflamaciones e irritaciones cutáneas.
- Foliculitis: los folículos pilosos, las pequeñas cavidades donde crecen los pelos, pueden inflamarse o infectarse, provocando picor y rojeces en la piel. La foliculitis puede causar enrojecimiento, granos rojos o blancos y pequeños bultos en la piel, similares a las semillas de una fresa.
Piel seca: una piel seca puede ser más propensa a la irritación durante el afeitado o la depilación, ya que carece de la protección natural que aporta el sebo.
¿Cómo eliminar el efecto piel de fresa?
1- Exfoliación
Para empezar, puedes realizar exfoliaciones regulares para eliminar las células muertas que pueden obstruir los poros y causar irritaciones. Al retirar estas células muertas, la exfoliación también ayuda a suavizar la superficie de la piel y a mejorar su aspecto general. Puedes utilizar exfoliantes suaves como azúcar, sal o café mezclado con un aceite vegetal. O bien, puedes optar por el Gommage Cellublue, que ayuda a suavizar las irregularidades de la piel gracias a su exclusiva composición a base de huesos de oliva y albaricoque.
2- El cepillado en seco
El cepillado en seco con un cepillo es una técnica de exfoliación mecánica que puede ayudar a reducir el aspecto de la piel de fresa al eliminar las células muertas de la piel y al desatascar los poros obstruidos. Al cepillar suavemente la piel con nuestro Cepillo de Masaje, puedes contribuir a mejorar la circulación sanguínea y linfática, lo que también puede ayudar a reducir la inflamación asociada a la piel de fresa.
2- Hidratación
A continuación, es importante hidratar bien la piel para que sea más suave y menos seca. Cuando la piel está hidratada, es menos propensa a la sequedad y a la acumulación de células muertas, lo que puede ayudar a prevenir la obstrucción de los poros y, por tanto, a reducir la apariencia de los pequeños puntos. Puedes utilizar una crema hidratante rica en ingredientes de origen natural.
Y no olvides beber suficiente agua para hidratar tu piel desde dentro.
3- Masaje
También puedes masajear tu piel con aceites esenciales conocidos por mejorar la circulación sanguínea. Por ejemplo, puedes mezclar aceite de coco con aceite esencial de menta piperita y masajear suavemente tu piel con esta mezcla.
4- Alimentación
Por último, tu alimentación puede influir en la aparición de la piel de fresa. Para reducir la inflamación en tu cuerpo, se recomienda consumir alimentos ricos en antioxidantes y ácidos grasos omega-3, como los frutos rojos, los frutos secos y el pescado azul.
