¿Notas rojeces o picores después de tu sesión de masaje anticelulítico con la Ventosa Cellublue? ¡No te preocupes, es completamente normal! Descubre por qué tu cuerpo reacciona así y qué conviene hacer.
Ante todo, es fundamental seguir el modo de empleo de la Ventosa Cellublue para garantizar unos resultados óptimos y evitar efectos no deseados.
De hecho, la mayoría de los problemas que se presentan se deben a un uso incorrecto de la Ventosa.
Ten en cuenta que: en algunos casos, se desaconseja utilizar la Ventosa Cellublue sin la aprobación previa de tu médico. Descubre si puedes usar este producto gracias a nuestro pequeño test.
Tengo rojeces y/o picores después de los masajes, ¿qué hago?
La aparición de rojeces tras el masaje es completamente normal y ocurre prácticamente en cada sesión. La Ventosa Cellublue activa la circulación del cuerpo y estimula el sistema sanguíneo, lo que se traduce en estas rojeces. La sensación de picor también está relacionada con este fenómeno. Las rojeces y los pequeños hormigueos desaparecen pocos minutos después de tu sesión.
Según la sensibilidad y la reactividad de tu piel, las rojeces y los picores pueden ser más o menos intensos.
Consejo: ¡date un chorro de agua fría subiendo desde los pies hasta los glúteos! Efecto tonificante garantizado: harás desaparecer los picores y, como bonus, ayudarás a eliminar la celulitis.
